¡Qué agradable se torna Múnich con el regreso del sol!
Ayer visité Regensburg (Ratisbona) a una hora y media en tren, con un tiempo irregular y parques preciosos junto a ríos que confluyen junto a puentes patrimonio de la humanidad. Pero el tiempo, irregular.
Hoy, en cambio, la ciudad de Múnich lucía. He visitado la biblioteca municipal,Münchner Stadtbibliothek Am Gasteig, en Rosenheimer Strasse, un centro cultural público junto a la sede de la filarmónica y otros espacios culturales.
La tarde quedó preciosa y los felices muniqueses tomaban sus cervezas y copas de vino dorado en las mesas al aire libre.
He acabado la jornada visitando la zona olímpica, poblada de deportistas a diestro y siniestro. Embriagadora la hierba que desprende un césped cuidadísimo. Una pulcritud muy propia de estas latitudes y de la que estamos huérfanos en otras.