Es mi nuevo peso: 100 kilos y seiscientos gramos. Ha sido interesante la bajada de la última quincena: 3 kilos 400 gramos. Más de lo que yo pudiera esperar. Para sorpresa mía y del doctor Y., mi nutricionista.
Ha ayudado que en Alemania no he tomado ni una sola cerveza. Increíble pero cierto.
Noto que me han ayudado mucho también los pequeños tentempiés (yogurt desnatado, pieza de fruta) de media mañana y media tarde. También el hecho de que no me han limitado el café ni la ensalada verde como remate de ágape.
Ahora veo muy cercano mi objetivo: quedarme en 95. Es un buen peso. Creo que lo puedo conseguir de aquí a septiembre. Mido 1’865 m. En realidad mi peso ideal teórico es 87. Pero creo que con 95 me sentiré bien y liviano. Y siempre hay que tener reservas por si acaso, ¿no?