¿Qué es lo que realmente pasa?
Tradicionalmente los medios de comunicación han creado un relato, una versión oficial de la cosas para fijarlas en la memoria e inmortalizarlas.
Pero, ¿la realidad es eso?
Cuánto y cuánto ruido. Cuánta tontería. Vuelvo a preguntar: ¿la realidad es eso?
Por doquier imperan los jerifaltes: de la cultura, de la formación, de la comunicación. Todos los ámbitos tienen sus terratenientes, sus nomenclaturas y su mediocridad institucional. Curiosamente lo primero que hacen es apoderarse de la máquina expendedora de títulos de prestigio.
Y no pueden reclutar a gente con talento aquellos que no tienen el talento que se necesita para descubrir talento.
Esto es lo que realmente pasa. Ya lo bauticé una vez: «el complot de los mediocres». El fomento de la medianía proporciona un confort no merecido a aquellos cuyos méritos son parcos pero no renuncian a medrar en posiciones superiores a las que merecen. La mentira se institucionaliza.
Dejen fluir el talento y observarán cambios revolucionarios. Verán cómo pincha una burbuja más.