Ni la crisis sanitaria por el COVID-19 ha desalentado al periodista británico Piers Stefan Pughe-Morgan y su afán acusador. El presentador más polémico del Reino Unido ha elaborado un detallado catálogo en el que congrega un total de 20 celebridades cuya actitud frente al coronavirus ha dejado, bajo su punto de vista, mucho que desear:
«El coronavirus ha traído muchos héroes, pero ha sacado lo peor de otras personas«, sentencia.
En dicha clasificación, publicada en el diario Daily Mail, ha estimado el valor de las acciones de estrellas como Rihanna, que donó cinco millones de dólares para batallar en la causa, así como las de otras personalidades que han tomado una postura antitética y, en palabras del propio Morgan, muy «frívola».
En el top del ranking ha posicionado a la actriz y modelo israelí Gal Gadot tras versionar la canción ‘Imagine’ de John Lennon, pues señala que «el mensaje del clásico original es imaginar un mundo sin fronteras y sin posesiones. Por eso, ver a un grupo de estrellas multimillonarias cantando desde sus mansiones vigiladas fue particularmente hipócrita«.
El segundo puesto ha sido entregado a la ‘reina del pop’, Madonna, que decidió hacer pública una imagen rodeada de pétalos de rosa desde su inmensa bañera. El presentador expone que «con esas velas se podría alimentar a un empleado sanitario durante seis meses».
Tampoco se ha olvidado de las protagonistas de ‘el conflicto del siglo’: Kim Kardashian y Taylor Swift; una enemistad nada sorpresiva que naciera desde que la cantante fuera embestida por Kanye West en 2009. Lo que, para el televisivo, resulta indignante es que, en plena pandemia, continúen con esta disparatada y «estúpida» batalla:
«¡Callaos las dos!», demanda.
El adversario número uno del esposo de Kim, el rapero Drake, también forma parte de este repertorio de ‘joyitas’ por su comportamiento en los últimos días.
«Estaba ansioso por mostrarnos las duras limitaciones de su autoaislamiento publicando un vídeo en Instagram de su cancha de baloncesto dentro de su mansión», añade.
Idris Elba, Boris Johnson, Donald Trump, Sam Samith, Vanessa Hudgens, Bono, y, cómo no, Meghan y Harry, protagonizan los juicios del mayor detractor oficial de los duques de Sussex.
Donald Trump sacude a Meghan y Harry con un tremebundo aviso: «¡Deben pagar!»
El repentino (pero muy «planeado») cambio de residencia de Meghan Markle y el príncipe Harry a Los Ángeles (California) ha traído consigo un contundente mensaje por parte de Donald Trump que, como siempre, ha manifestado que no tiene pelos en la lengua:
«Soy un gran amigo y admirador de la Reina y el Reino Unido. Se informó de que Harry y Meghan, que abandonaron el Reino, residirían permanentemente en Canadá. Ahora se han ido de Canadá a los Estados Unidos, sin embargo, los Estados Unidos no pagarán por su protección de seguridad. ¡Deben pagar!», ha escrito el presidente de los Estados Unidos en su cuenta de Twitter.
El pasmoso (y criticado) comunicado de Trump (que llega en un delicado momento, en plena crisis por COVID-19) ha sido replicado muy rápidamente por un portavoz oficial del nieto de Isabel II y su esposa:
«El duque y la duquesa de Sussex no tienen planes de pedir recursos de seguridad a Estados Unidos. Se han hecho arreglos de seguridad con fondos privados».

