Que me lo expliquen, por favor

Con lo de las diferentes varas de medir hay algunas cosas que me cuesta un poco entender. A ver, que a De Juana Chaos -condenado a tres mil años de cárcel por veinticinco asesinatos, de los que cumplió dieciocho- le soltaron por motivos humanitarios. Así nos lo explicaron en su día con cara muy seria y compungida Maria Teresa Fernández de la Vaga y Alfredo Pérez Rubalcaba, siguiendo órdenes de José Luis Rodríguez, que en aquella época y siguiendo la llamada del «ansia infinita de paz” que sentía al despertarse cada mañana, estaba metido de hoz y coz en aquello del “proceso de paz”. O sea, que estaba negociando en nuestro nombre con un grupo terrorista a quien personalmente no recuerdo que nadie había votado. Por suerte para nosotros ahora está arreglando lo de Venezuela. Les deseo mucha suerte a los pobres venezolanos.

Por su parte De Juana, ya puestos, aprovechó el inmenso humanitarismo de Rodríguez para abrirse. Y, casualidad, hoy está también disfrutando del paraíso bolivariano de Maduro.

Luego está lo de Bolinaga, que además de asesinar a dos guardias civiles tuvo cuatro meses secuestrado a Julio Iglesias Zamora, y que posteriormente mantuvo quinientos treinta y dos días metido en un agujero pestilente e inmundo a José Ortega Lara, a quien no tuvo ningún reparo en abandonar a su suerte para que muriera de hambre cuando vio que la cosa se ponía chunga con la Guardia Civil. Pues bien, con él también nos explicaron nuestros políticos que estaba muy enfermo y que le soltaban por humanidad. En efecto, Rajoy, Gallardón y Grande Marlaska habían tomado el relevo del “proceso de Paz” de José Luis Rodríguez. Sin embargo Bolinaga se tiró un par de años paseando y tomando potes por su pueblo antes de reunirse con el… ¿Señor?

Pues bien, resulta que con Eduardo Zaplana -que igual que Bolinaga también padece un enfermedad terminal que no pinta nada bien- no hay motivos humanitarios que valgan y la Audiencia Provincial de Valencia ha rechazado por cuarta vez su puesta en libertad. Y es que vale que en este caso, y a diferencia de De Juana y Bolinaga, al presunto delincuente -repito, presunto-, se le acusa de gravísimos delitos: blanquear dinero. Peeero es que también, a diferencia de De Juana y de Bolinaga, está plenamente probado que Zaplana es o ha sido del PP, y eso sí que no tiene perdón de Dios. Así que no hay más que hablar.

Lo dicho, no entiendo nada.

Autor

Enrique Zubiaga

Soy un aviador vasco que he visto mucho mundo y por eso puedo decir alto y claro, y sin temor a equivocarme, que tenemos un país increíble y que como España en ningún sitio.

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