Esta semana (hoy 8.4 es el dia del Holocausto) presento a nuestros lectores una poesia, escrita por uno de los poetas mas renombrados de la literatura moderna Israeli, Yehuda Amihai.
Laico en sus concepciones, Amihai (1924-2000) presenta su obra con una vision distinta (aunque no menos nacional) sobre lo que lo rodea.
Los Judios son como fotografías puestas en las ventanas.
Todos juntos, de diferentes alturas, vivos y muertos,
novias y novios, jovenes en edad de Bar – Mitzvá o bebés.
Imágenes reconstruidas de viejas fotografías amarillentas.
Y a veces vienen gente de afuera, rompen la ventana,
y queman las imágenes.
A continuación, es necesario reiniciar y desarrollar nuevamente las fotografias.
Y mostrarlos doloridos,pero sonríendo nuevamente.
Rembrandt los pintó vestidos con un fez
turco de oro un poco gastado.
Chagall los pintó volando en el aire
Y yo los pinto como mi padre y mi madre.
Los Judios son como una reserva forestal
en la cual los árboles estan parados, e incluso los muertos
no pueden acostarse. Ellos están inclinados, en pie, sobre los vivos,
y no es posible distinguir entre ellos.
Sólo el fuego quemara más rápido a los muertos.
¿Y qué pasa con respecto a Dios? Dios sigue siendo
como un perfume de una preciosa mujer que paso al lado nuestro una vez,
su cara no fue vista, pero el perfume se mantiene. Distintos perfumes.
El Creador de diferentes perfumes.
El judío recuerda el tabernaculo en el cual festejaba su abuelo,
Y el tabernaculo recuerda en su lugar
la caminata en el desierto que a su vez recuerda
la gracia de la juventud del Pueblo y las tablas de piedra
y el becerro de oro y la sed y el hambre,
que recuerdan a Egipto.
¿Y qué pasa con respecto a Dios? Segun el acuerdo
de divorcio del Paraiso y del Sagrado Templo, Dios
ve a sus hijos solamente una vez por anio,
el Dia del Perdon.
Los Judios no son un Pueblo historico,
ni siquiera un Pueblo arqueologico.
Los Judios son un Pueblo geologico,
con rupturas, y derrumbes, y estratos,
y un volcan en errupcion.
Su historia debe ser medida con una escala diferente.
Los Judios, gastados de sufrimiento y llenos de penas,
como guijarros en la costa marina.
Es posible reconocer a los Judios en su muerte, asi como
es posible diferenciar a las piedras de la costa de las demas piedras.
Cuando una mano vigorosa los arroja, ellos saltan dos o tres veces,
antes de ahogarse en la profundidad.
Hace un tiempo conoci a una bella mujer,
Cuyo abuelo fue quien me circuncido,
mucho tiempo antes que ella nacio.
Le dije: Ustad no me conoce a mi, y yo no la conozco a Ud,
pero nosotros somos el Pueblo Judio.
Tu abuelo muerto, y yo el circunciso, y tu la bella nieta,
de pelo dorado: nosotros somos el Pueblo Judio.
Y que pasa con respecto a Dios?
Antes cantabamos «No hay como nuestro Dios…»
Ahora cantamos «No hay nuestro Dios…»
Pero nosotros cantamos
Nosotros todavia cantamos…
