La profesora Jane Elliott se ha referido a su famoso experimento como una “inyección del virus del racismo”

El experimento de los “ojos azules, ojos café” y la sencilla pregunta con la que una profesora pone en evidencia el racismo en EEUU

Con una desafiante pregunta de una profesora estadounidense pone en evidencia cómo el racismo es algo que la sociedad han normalizado desde hace años. La muerte de Martin Luther King en 1968, fue la inspiración de su tan controvertido como educativo experimento que realizó para enseñarles a sus alumnos una importante lección que marcó no solo sus vidas sino que se ha replicado en muchos lugares del mundo    

El experimento de los “ojos azules, ojos café” y la sencilla pregunta con la que una profesora pone en evidencia el racismo en EEUU

El tema del ‘racismo’ vuelve a la palestra pública con una fuerza avasallante en los últimos días, después del lamentable caso de George Floyd en Estados Unidos.

La muerte de Floyd ha desatado la furia de millones de personas no solo en este país, sino también en el mundo entero.

Distintas ciudades estadounidenses se han convertido en un verdadero caos pues, enfrentan ahora no solo al Covid-19, sino también a una explosión de sentimientos de rabia e indignación desbordadas en las calles. Esta, es una de las consecuencias del cúmulo de años de racismo y brutalidad policial que ha cobrado la vida de miles de personas de color de manera injusta y denigrante.

Pero, esta realidad tiene una historia de vieja data en EEUU Una de las más famosas ha sido la del Premio Nobel de la Paz en 1964, Martin Luther King quien luchó incansablemente hasta el final de sus días por construir una sociedad más igualitaria y justa.

Pero, a sus 39 años fue abatido de un tiro en la cabeza por un francotirador mientras saludaba a sus seguidores. El atentado provocó una reacción de indignación generalizada en la nación y fue el inicio de graves desórdenes e incendios que se extendieron a otros estados. Murieron cerca de 50 personas.

La muerte de Martin Luther King se considera uno de los magnicidios del siglo XX.

Estos hechos, especialmente en zonas reprimidas de Estados Unidos y en un contexto de pobreza exacerbada, han continuado de generación tras generación. La mayoría, han tenido trágicos decenlaces y su tema central y causa ha sido únicamente: ‘el racismo’.

El experimento de los “Ojos azules, ojos café”

Fue precisamente la muerte de Martin Luther King la inspiración para que Jane Elliott, una profesora de tercer grado en una escuela rural del estado de Iowa, comenzara a enseñarle a sus alumnos qué es el racismo y el daño que causa.

Desde entonces, Elliott, de 87 años, se ha convertido en una reconocida educadora a nivel mundial quien mediante ejercicios prácticos enfrenta a las personas a sus propios prejuicios y pone en evidencia comportamientos racistas que muchas veces las personas tienen sin darse cuenta.

Pero, ¿de qué se trata su metodología educativa?

En 1968 Elliot decidió llevar a cabo un experimento para demostrarle a sus alumnos de primaria (todos infantes blancos de tercer grado) que una diferencia establecida arbitrariamente podría separarlos y enfrentarlos entre sí.

El día después del asesinato de Martin Luther King, los niños de su clase se encontraban curiosos sobre lo que había pasado.

Elliot aprovechó la oportunidad para realizar su experimento por primera vez. Para ello, la profesora dividió su clase en dos grupos, un grupo formado por los niños con ojos marrones y el otro formado por los niños de ojos azules.

seguidamente les dijo a todos que los niños con ojos azules eran mejores que los de ojos marrones, “son más limpios y más inteligentes» y puso ejemplos de personas importantes de ojos azules, como George Washington, frente otros ejemplos de personas de ojos marrones que habían hecho algo malo.

La maestra les otorgó un collar discriminante a los niños de ojos azules para que se lo colocaran a los de ojos marrones, que serviría como símbolo para identificarles rápidamente como el grupo discriminado.

Esta separación en el aula rápidamente obtuvo consecuencias y empezaron las peleas entre ambos grupos y las discusiones en clase.

Fue así como estos niños que solía divertirse diariamente ahora se veían enfrentados simplemente por el hecho de que les habían dicho que eran diferentes.

Los niños de ojos azules comenzaron a tratar a los de ojos marrones como inferiores. Mostraban señales de superioridad  y se habían convertido en líderes mientras que los niños del grupo de los ojos marrones comenzaron a tener problemas, dudaban de si mismos, no querían salir a la pizarra.

El siguiente lunes, la profesora invirtió los papeles y los niños de ojos marrones pasaron a ser los superiores, en ese momento, este grupo realizó las tareas más rápido y también hubo conflicto con los niños de ojos azules.

Cada grupo había adoptado a la perfección el rol de dominantes y subordinados con los correspondientes estados de ánimo de alegría y tristeza en cada uno de ellos.

Los resultados de este experimento fueron publicados por Asocciated Press. Todo el país se enteró de lo que Jane Elliot había hecho con sus pequeños alumnos.

Algunos llegaron incluso a condenarla, otros la invitaban a programas de opinión y la consideraban una heroína.

Con el paso del tiempo, los niños que habían participado en el experimento, ahora adultos, han expresado públicamente su empatía y agradecimiento por tan valiosa lección que, marcó un momento importante en sus vidas haciéndolos más críticos con las ideas que otros les intentaban imponer, más sensibles ante los comentarios discriminatorios y les hizo ser personas más respetuosas.

Una “inyección del virus del racismo”

Su famoso experimento está registrado en un documental de 1996 titulado: “Ojos azules”, que toma su nombre del ejercicio por el que se hizo famosa.

En una parte del documental, Elliott se dirige a un auditorio conformado por ‘personas blancas’.

“Quiero que se ponga de pie cada persona blanca en este salón que estaría feliz de ser tratada de la manera en que esta sociedad en general trata a los ciudadanos negros”, le pide Elliott al público.

El silencio inunda la sala y prosigue interrogando. “¿No entendieron la indicación?”, insiste Elliott. “Si ustedes, gente blanca, quieren que los traten como se trata a los negros en esta sociedad, pónganse de pie”.

“Nadie se para”, dice Elliott tajante después de varios segundos.

“Eso dice claramente que ustedes saben lo que está ocurriendo y saben que no lo quieren para ustedes”, concluye la Elliott. “Quiero saber entonces por qué están tan dispuestos a permitir que le ocurra a otros”.

La profesora cree que las personas blancas no se atreven a hacer algo al respecto «porque entonces serían tratados de la manera en que tratan a las personas de color en este país», según le ha dicho en una entrevista a BBC Mundo.

«La gente blanca sabe que no es algo que deba preocuparles mientras no les pase a ellos, y no se levantan porque entonces les pasará a ellos».

Esta desafiante pregunta de Elliott es una de las estrategias que ha utilizado para mostrar cómo el racismo es algo que las personas han normalizado.

Elliott se ha referido a su ejercicio como una “inyección del virus del racismo”.

El experimento de “Ojos azules, ojos café” cobró fama mundial, miles de personas han participado de él en distintos países,

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Autor

Yéssica Salazar

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo. Con Máster en Gerencia y Tecnologías de la Información. Con infinito amor por el periodismo y los medios audiovisuales que me han permitido conocer nuevos senderos, diferentes y desconocidos.

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