El fin del mundo se acerca, y viene en forma de submarino, para colmo creado por Putin.
Así es, Vladímir Putin vuelve a hacer de la suyas, y ahora no solo contra Ucrania, sino amenazando a todo el mundo. La empresa rusa Sevmash Shipyard ha desarrollado este temible artefacto: el submarino más grande, y a la vez, más mortífero del mundo, ya que dentro de este cabe Poseidón (el torpedo más grande del mundo). Fue creado en julio y ha sido este lunes 3 de octubre cuando se sumergió en las aguas del Ártico.
Se denomina Belgorod, y, tanto Rusia como la empresa, aseguran que el submarino se utilizará para investigaciones. Aunque algunos expertos temen que puedan utilizarlo para posibles espionajes y lanzamiento de armas nucleares.
¿Cómo es el ‘Arma del Apocalipsis’?
Se inspira en los submarinos de clase Óscar II que usa Rusia para los misiles guiados. Según informa USNI News, el secreto de Belgorod es la disposición del sistema de armas principal: una nueva clase de torpedos con punta nuclear. Además, el medio estatal ruso Izvestia informó el 11 de febrero que el submarino se está preparando para las pruebas con la nueva arma llamada Poseidón, un torpedo nuclear masivo que se dispara desde el frente del submarino.

Tiene una capacidad de desplazarse hasta 10.000 kilómetros bajo el agua, y sumergirse a una profundidad de 185 metros. Está diseñado para una tripulación de 130 personas. Además tiene dos reactores nucleares de 190 MW. Soporta, aproximadamente, 30.000 toneladas y es capaz de estar sumergido durante 120 días bajo el agua.
Fue presentado por Rusia en el año 2018 como una vía para garantizar la supremacía militar rusa, aunque los expertos nucleares han argumentado que se puede obtener los mismos resultados con un misil intercontinental, que llevan en funcionamiento desde 1960.
La OTAN aterrorizada
La OTAN teme que la nueva misión del submarino sea realizar una prueba del supertorpedo Poseidón, y luego hacer explosión cerca de la costa para causar un tsunami radiactivo.
Es por ello que la OTAN ha remitido una nota de inteligencia a sus países miembros en la que alerta de la movilización de este arma del Apocalipsis. Por su parte, Estados Unidos, ha activado la red de satélites para hacer el seguimiento de torpedos que aprovechan el gran calor que desprenden los proyectiles cuando se activan, pero no son capaces de detectarlos bajo el mar.
Christopher A. Ford, antiguo subsecretario de Estado para la seguridad internacional y la no proliferación de EEUU, se alarmó cuando Rusia informó de la creación de Belgorod en 2018. Según él, estaban siendo creados para «inundar las ciudades costeras de EEUU con tsunamis radiactivos».
