Vladimir Putin ha prometido tomar represalias tras derribar el Ejército ruso ocho misiles ATACMS de fabricación estadounidense lanzados por Ucrania este 4 de enero de 2025, por la mañana.
Este incidente marca una nueva escalada en el conflicto, que se acerca a su tercer año con un panorama cada vez más sombrío para Kiev.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron los ocho misiles balísticos, además de 72 vehículos aéreos no tripulados.
Moscú considera el uso de estos misiles, con un alcance de hasta 300 kilómetros, como una grave provocación.
«Estas acciones del régimen de Kiev, respaldado por sus tutores occidentales, se encontrarán con una respuesta«, advirtió el ministerio en un comunicado.
El presidente Putin ha amagado con responder a los ataques ucranianos con ATACMS utilizando el nuevo misil balístico con capacidad nuclear «Oreshnik«.
Esto subraya la peligrosa escalada del conflicto y el riesgo de una confrontación más amplia.
La amenaza rusa se produce en un momento crítico, con la inminente llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y la creciente fatiga en Occidente respecto al conflicto.
Los misiles ATACMS:
- Su nombre completo es Army Tactical Missile System (Sistema de Misiles Tácticos del Ejército).
- Miden aproximadamente 4 metros de longitud y tienen un diámetro de 610 milímetros.
- Pueden alcanzar velocidades supersónicas y tienen un alcance de hasta 300 kilómetros.
- Su ojiva puede cargar 227 kilos de explosivos o municiones de racimo.
- Pueden ser lanzados desde sistemas MLRS o HIMARS.
- Se utilizaron por primera vez en combate durante la operación Tormenta del Desierto en 1991.
- Un solo contenedor de lanzamiento ATACMS contiene un único misil, aunque la tapa tiene un patrón de seis círculos para confundir a la inteligencia enemiga.
- Su desarrollo comenzó en 1980 como reemplazo del misil Lance.
- Hasta principios de 2015, se habían disparado más de 560 misiles ATACMS en combate.
- Recientemente se autorizó a Ucrania a usarlos contra objetivos dentro de territorio ruso, lo que marca un cambio significativo en la política de EE.UU.
Ucrania en apuros
La situación en el frente es cada vez más precaria para Ucrania.
Tras casi tres años de invasión a gran escala, las fuerzas ucranianas se encuentran exhaustas y malheridas.
La superioridad en armamento y tropas de Rusia ha permitido al invasor sumar avances territoriales, aunque no grandes victorias.
Volodímir Zelenski, presidente ucraniano, que inicialmente defendía luchar hasta recuperar todo el territorio ocupado, ha asumido que tendrá que negociar.
Sin embargo, se resiste a cualquier acuerdo que no incluya garantías de seguridad a largo plazo para Ucrania.
La intensificación de los combates es evidente.
En las últimas semanas, los enfrentamientos en el frente no bajan de 200 al día y en muchas ocasiones superan los 250, frente a los 150 de media anteriores.
Rusia no escatima en medios, lanzando ataques masivos contra infraestructuras energéticas y bombardeando diariamente todo el país.
El factor Trump
La llegada de Trump a la Casa Blanca el 20 de enero genera gran incertidumbre.
El presidente electo ha expresado su impaciencia por cerrar el conflicto, lo que podría presionar a Ucrania hacia una negociación en condiciones desfavorables.
Zelenski, consciente de esta realidad, declaró recientemente en una entrevista que «la guerra terminará más rápido» con Trump en la presidencia, añadiendo que Ucrania «debe hacer todo lo posible para que la guerra termine en 2025 por medios diplomáticos».
Crisis energética en Transnistria
Mientras tanto, la región separatista de Transnistria, respaldada por Rusia, enfrenta una crisis energética después de que Ucrania suspendiera el suministro de gas natural.
Esta situación podría tener implicaciones geopolíticas significativas, ya que Rusia podría utilizarla como pretexto para una mayor intervención en la región.
El factor norcoreano
La presencia de tropas norcoreanas en el conflicto añade una nueva dimensión a la guerra.
Según informes recientes, entre 10.000 y 12.000 soldados norcoreanos han sido enviados a Rusia para apoyar en los combates.
Sin embargo, estas tropas están sufriendo grandes pérdidas.
Zelenski afirmó que 3.000 soldados norcoreanos han muerto o resultado heridos en los combates en la región de Kursk.
La inteligencia militar ucraniana (GUR) informó que las unidades norcoreanas enfrentan dificultades logísticas y escasez de agua potable.
La exposición de estas tropas al mundo exterior y la sensación de ser utilizadas como «carne de cañón» podrían estimular lo que Kim Jong-un más teme: las deserciones.
¿Puede Ucrania resistir otro año?
La pregunta clave es si Ucrania puede resistir otro año de guerra contra Rusia.
Los constantes avances rusos y el agotamiento de las tropas ucranianas pintan un panorama sombrío.
La dependencia de Ucrania del armamento estadounidense es absoluta, y la incertidumbre sobre el apoyo futuro de Washington complica aún más la situación.
Un sondeo reciente sugiere que el 54% de la población ucraniana está ahora a favor de un referéndum sobre un acuerdo de paz, lo que indica un creciente cansancio entre los civiles.
La posibilidad de un acuerdo de alto el fuego gana fuerza.
