Hoy, domingo, 5 de marzo de 2006, en la página 4 del “pluscuancentenario” y prestigioso (cada día menos) Diario de Navarra contemplo la fotografía de Efe y compruebo que el pie (con evidente traspié) de la susodicha (“El ministro del Interior, José Antonio Alonso, saluda a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, ayer en Madrid.”) nada tiene que ver con la imagen y el asunto que recoge la instantánea, sino con la noticia que obra abajo, titulada “La Ertzaintza disuelve los homenajes a los dos presos de ETA muertos esta semana” y firmada por Melchor Sáiz-Pardo (de Colpisa).
La entradilla de la citada crónica arranca de esta guisa: “La Ertzaintza impidieron (sic, sin comentarios) ayer”.
Si seguimos leyendo, nos llaman sobremanera la atención varias expresiones de diverso jaez: “varios cientos de cientos (sic) de simpatizantes”, “el resto opto (sic, sin tilde)” y “habían atacado tacaron (sic)”.
Así que acaso venga a cuento, pintiparado, como alianza al anular, urdir aquí que el prestigio, sea sólido o líquido, si no se cuida, si no se mima, se sublima, se evapora.
Ah; olvidábaseme decir que la frase hodierna de Diario de Navarra (en la página 101) es otro dicho (distinto de el dicho habitual, que hoy es historia rocambolesca, en cuya exégesis el autor de la misma ha olvidado colocar la tilde a “volúmenes”), “buscar el pelo al huevo: ser exhaustivo en la búsqueda de algo”, que tal vez sea la añagaza, cepo o trampa dispuesta por el hacedor para que cayera en ella “Otramotro”.
Ángel Sáez García
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