Desconozco a qué empresa encarga Viajes Marsans su publicidad de papel. Si yo fuera, dentro de la entidad viajera, el encargado de vigilar esa partida presupuestaria, hablaría muy seriamente con el responsable máximo de la empresa (que acaso debiera ser) ignorada.
Hoy, martes, 3 de octubre de 2006, en la página 19 de EL PAÍS (Edición del País Vasco) puede leerse un anuncio en el que, en la parte superior de la citada página, aparece, entre signos de admiración, escrito en versales de distinto tamaño, un “¡INCREÍBLE!”, pero sin la correspondiente tilde, lo que al menda lerenda, “Otramotro”, se le ha antojado tal, ¡increíble!
En la zona central de la página mentada, entre los destinos, aparece Milan (sic, sin tilde) y GranCanaria (sic, todo junto).
Al final del anuncio, en la parte inferior, junto a un asterisco, aparece un Informate (sic, sin tilde).
Si usted, amable, atento, dilecto, discreto y selecto lector de estos renglones torcidos, conoce al autor o a alguien que tenga alguna relación con la empresa ignorada, rogaría encarecidamente que le hiciera llegar esta crítica y, así, se apreste a enmendar cuanto antes lo que, sin duda, debe ser corregido.
Ángel Sáez García
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