El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

En todas partes cuecen habas

EN TODAS PARTES CUECEN HABAS

(LA CORRUPCIÓN, GANGRENA GLOBAL)

“Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír”.

Epicteto de Frigia

(Desde luego, de un tiempo a esta parte, durante las últimas jornadas, sobre todo, parece que el filósofo grecolatino fuera el autor de mi lectura de mesilla de noche, el hacedor, inspirador o propiciador de la postrera de mis reflexiones diarias, cuando, una vez apagada la luz, la cabeza hace el preceptivo, raudo y somero examen de conciencia mientras la susodicha testa descansa sobre la mullida almohada.)

Algunos nipones, verbigracia, el ministro de Agricultura, Bosques y Pesca Toshikatsu Matsuoka (¿masoca?), de 62 años, tras verse implicado en varios asuntos vergonzosos de presuntas corrupción y malversación de caudales públicos, lo que se echan (por serles imposible soportar el peso del deshonor) es una cuerda al cuello, corrigiendo los desmanes cometidos a la tremenda, cortando por lo sano, definitivamente, para siempre, quiero decir, decidiendo ahorcarse.

Matsuoka es el primer ministro nipón que, desde la II Guerra Mundial, se suicida en el país del sol naciente. El titular de Agricultura, que había sido citado ante un comité parlamentario para que compareciera y arrostrara varias acusaciones de corrupción (por donaciones fraudulentas) y malversación de fondos de su Departamento (por facturas injustificadas), fue hallado, colgado de una soga, en un edificio residencial para parlamentarios de Tokio, trasladado de urgencia a un centro médico de la capital, adonde llegó inconsciente y con parada cardiaca, y, desgraciadamente, a los pocos minutos de su ingreso, sólo se pudo certificar su muerte.

El primer ministro y jefe del Gobierno japonés, Shinzo Abe, recibió otro severo varapalo (que venía a sumarse a los escándalos habidos hasta entonces con otros ministros de su Gabinete en los escasos ocho meses que lleva en el poder) al tener conocimiento del luctuoso desenlace, pues había defendido en todo momento, a capa y espada, la honorabilidad de Matsuoka.

Si Abe hubiera invertido unas cuantas horas de su tiempo en estudiar Historia Contemporánea de España, habría aprendido que conviene no poner la mano en el fuego por nadie, porque uno acaba quemándosela, sin remisión ni remedio. Si tiene alguna duda, que se lo pregunte a Felipe González Márquez, ex presidente del Gobierno de España, que se la chamuscó varias veces.

Ángel Sáez García
[email protected]

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído