ÁNGEL, GRACIAS A BELL, HABLÓ CON ÁNGELES
Si no recuerdo mal, hace año y medio
Trabé conversación, de madrugada,
Con quien la hizo sin par, pintiparada
Para contrarrestar la espera, el tedio.
La panacea fue, o sea, el remedio
Para que resultara la adecuada,
La cabal o más justa, la apropiada,
Para hallar la virtud, que está en el medio.
Hablamos de lo humano, sobre todo,
Lo que a ambos ocupaba, no del cielo;
Mas quien nos vio y oyó con un par de ángeles
Nos comparó. Acertó en el fondo y modo.
Ángel, que los pies tiene sobre el suelo,
Volvió, gracias a Bell, a hablar con Ángeles.
Ángel Sáez García
[email protected]