UN POZO REPLETO DE ESTRO
—Para mí eres mi maestro.
Amén de un ser admirable,
Me pareces vulnerable,
Un pozo repleto de estro
Y un guía manso o cabestro.
—Lo que yo advierto hacia mí
En tu mirada, Mimí,
Cabe llamar protección,
O especial predilección.
Con ella ayer me dormí.
Ángel Sáez García
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