COMO EN ESTE IMPAR VERSO DESEMBUCHO
—Aunque, Amor, dulce nombre te otorgaron,
En hacer estropicios eres ducho.
No fuiste justo con quien quiso mucho,
Ni con quien para honrarte hermosearon
Su talle y piel y el pelo ensortijaron,
Como en este impar verso desembucho.
—Testigo de ello soy, porque te escucho.
Otros, antes que tú, me lo afearon.
Así que no me coge de improviso
Que a mí me achaques y hagas responsable
De tu nuevo fracaso. Me dio aviso
Un heraldo de que eso lo esperable
Sería, sin ningún lugar a dudas,
Como que quien vendió a Jesús fue Judas.
Ángel Sáez García