CÉNTRATE EN CORONAR, IRIS, UNA OBRA
¿Por qué, Amanda, ladeas tanto el cuello?
¿Tanta entrada y salida no marea?
Atiende a finar solo una tarea,
Como si tu existencia fuera en ello.
Se agota sin lograr poner su sello
A una obra quien se jacta o cacarea
Que seis son los olivos que varea
Del modo más auténtico y más bello.
La especie que de pie aguanta en la balda,
Como Darwin vio bien, no es la más fuerte,
Sino la que mejor se adapta al cambio.
No temas alejarte de la falda
De tu madre, estupendo contrafuerte;
En ti, impar fémina, hallarás recambio.
Ángel Sáez García