LA MÚSICA PERFUMA Y NO INCOMODA
—Por esas notas que en el aire esparcen,
Tanto como la música el perfume,
Afirmo hoy cuanto acaso oír te abrume:
Que son quizás las tales los que engarcen.
—Y que rimen los dos y no se enzarcen
En un litigio idiota. ¿Quién presume
De que con otra/o reste o que no sume?
¿No es mejor ser modelos, aunque marcen?
—¿Te he dicho alguna vez que Kant me encanta?
—¿Porque urdió que conmueve lo sublime
O porque lo que es feo nos espanta?
—Por lo primero, amigo; ergo, suprime
La segunda opción, falsa, mentirosa,
Aunque eso consta al cónyuge de Rosa.
Ángel Sáez García