El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXXII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXXII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Pues yo he estado esta mañana (había sido citado a las 08 35 horas, pero he llegado con, al menos, un cuarto de hora de adelanto) en el Centro de Salud “Santa Ana”, siendo más concreto, en la consulta de la

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Había escrito una apostilla con bastante enjundia como y/o en respuesta a tu comentario del sábado, pero (ignoro la razón —esta mañana los ordenadores del Centro Cívico “Lourdes” no funcionaban bien—,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ayer comencé a leer “El balcón en invierno”, de Luis Landero. De los dieciocho capítulos de que consta el texto, solo leí los dos primeros, prometedores, con las cualidades especiales suficientes para lograr

Mientras leo una novela

MIENTRAS LEO UNA NOVELA A mi dilecta amiga Teresa, por esta razón incontrovertible, porque hoy, sábado, quince de octubre de dos mil dieciséis, festividad de santa Teresa de Jesús, cumple años; ergo, con cariño a espuertas y gratitud a raudales le envío esta décima y mis ¡muchas felicidades! No sé, Tere, si te ocurre Lo mismo que

Adrián, ¡feliz cumpleaños!

ADRIÁN, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! A mi dilecto sobrino Adrián por esta razón de peso, porque hoy, viernes, catorce de octubre de dos mil dieciséis, cumple años; así pues, con cariño a espuertas le mando esta décima y mis ¡muchas felicidades! A quien le gusta el deporte Y en hacerlo bien se esfuerza Le ruego que no se tuerza Y siga ese

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXIX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: De nada. Así es. Dos veces he intentado hablar contigo para felicitarte con ocasión del aniversario de tu nacimiento. La primera, a la salida de la biblioteca pública de Tudela (he aprovechado para dejarte un mensaje

Que esto ninguno olvidéis

QUE ESTO NINGUNO OLVIDÉIS “Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia. Quiero hacer algunos comentarios al discurso —por llamarlo de algún modo— del profesor Maldonado,

¡Felicidades, hermana!

¡FELICIDADES, HERMANA! Un día antes de su santo, Quiero decir, su onomástica, Mi hermana, mujer fantástica, A quien quiere el menda tanto Que a veces siente hasta espanto, Hoy, once de octubre, martes, Celebra con buenas artes Su “taitantos” cumpleaños, Sin dignos de mención daños, Dudando, como Descartes. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ciertamente, lo que comentas, el cambio de criterio, puede darse y ocurre, pero también puede acaecer y acontece lo opuesto, que no tiene lugar esa muda. Te agradezco sobremanera la referencia que haces de quien

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXVII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Como lo primero ha de ir delante (y, si es posible, con delantal, para que en el caso de que caiga alguna lámpara o mancha no se ensucie más que el susodicho o tal, el delantal), a ver si san Blas y el resto de

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXVI)

EPÍSTOLA A JESÚS UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Te consta que hubo en la antigüedad quien enseñaba filosofía a sus discípulos mientras paseaba con ellos: Aristóteles, el peripatético, que significa, precisamente, eso, “que pasea”. Ciertamente, mientras

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Que la progenitora de tu doña resplandezca un poco más cada día es mi deseo y mi esperanza. Hace mucho tiempo (años —no sabría decirte a ciencia cierta cuántos—) que no voy al cine, pero eso no obsta para

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: A mí tampoco me apetece. Lo que tenía que trenzarle ya ha quedado urdido. Otras y otros se encargarán de (o volverán a) recordarle que no hizo (ni mandó hacer) lo que debía, su trabajo, echar del partido a cuantas/os

¿Por quién ando de amor loco?

¿POR QUIÉN ANDO DE AMOR LOCO? A la pena hoy no se adhiera, Madre, porque haya salido Disparada por Cupido La flecha que, acaso, hiera Mi tierna piel y yo adquiera La condición de invidente; Y amar jure eternamente A quien se llama Preciosa, Que, amén de hermosa, es juiciosa Y por ella ando demente. Ángel Sáez García [email protected]

«Que no se acabe la intriga»

“QUE NO SE ACABE LA INTRIGA” “Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca; el amor es más fuerte que la violencia”. Hermann Hesse “El hombre no es de ninguna manera un ser firme y duradero; es más bien un ensayo y una transición; no es otra cosa sino el puente estrecho y peligroso entre la naturaleza

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Como lo principal, primero o precipuo debe ir en vanguardia, vayan por delante mis deseos y esperanzas de que tu suegra, Estrella, se recupere pronto de todas las enfermedades que la mantienen postrada, ingresada

¿Que por qué el culto se ausenta?

¿QUE POR QUÉ EL CULTO SE AUSENTA? A mi dilecto primo Miguel Ángel por esta razón de peso, porque hoy, veintiuno de septiembre de dos mil dieciséis, festividad de san Mateo, cumple años. Por lo tanto, por este cauce por el que fluye el agradecimiento, que no miento, y el cariño, le mando la décima que sigue y ¡mis muchas felicidades!

Día mundial del alzhéimer

DÍA MUNDIAL DEL ALZHÉIMER (HOY, VEINTIUNO DE SEPTIEMBRE) Te lo comento con pausa: Es el envejecimiento Progresivo (no te miento) De la población la causa De lo que hay quien llama bausa. Conviene ponerle freno Al alzhéimer, porque en treno De la demencia senil Muda al que tuvo un henil, Un pajar y un peón greno. Ángel Sáez García [email protected]

Ibrahim Hamato, ¡qué arte!

IBRAHIM HAMATO, ¡QUÉ ARTE! “Espero que esto muestre a la gente que nada es imposible, siempre y cuando uno trabaje duro”. Ibrahim Hamato Aunque perdió los dos brazos En un de tren accidente, En Ibrahim veo un ente Que a gogó merece abrazos Y a espuertas espaldarazos, Pues juega al tenis de mesa, ¡Vaya agradable sorpresa!, Con su pie

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Por lo general (sobre todo, por la tarde), cuando me hallo en el Centro Cívico “Lourdes” suelo compartir breve conversación con quien usa el ordenador de mi diestra, que sostiene la tesis de que todos los seres

«¡Con el can!» manda el que manda

“¡CON EL CAN!” MANDA EL QUE MANDA (“CARAMBOLO” QUITA EL HIPO) A quien guía la intuición Y pesquisar le motiva Una verdad emotiva Y/o una sensible ficción Suelen rondar sin fricción. Como detesta estar solo (Si halla así, se queda bolo), Siempre trabaja en equipo, Pero cuando alguien tiene hipo Lo manda con “Carambolo”. Ángel

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Te recomiendo con especial encarecimiento, que no miento, su lectura. Sensu stricto, no se trata de un chiste, sino de una sátira en toda la regla. “Cándido o el optimismo” es un cuento filosófico largo (o novela

¿Me quitará ella el estrés?

¿ME QUITARÁ ELLA EL ESTRÉS? No me he tirado, no, al tren, Ni de él en una litera A la genial grafitera Que está estupenda, fetén. Me mudaría al edén Y echaría polvos tres, Por la cara o el envés, Si ella acudiera de grado A mi vera y con agrado Para quitarme el estrés. Ángel Sáez García [email protected]

Aprendiz de aedo u Homero

APRENDIZ DE AEDO U HOMERO Urdo para ser amado. En mí advierto, desde niño, Un déficit de cariño; Ergo, me urge acariciado Sentirme, amén de mimado. Este hodierno decimero, Que dejar de ser soltero Desea, sin altivez Ejerce de cuando en vez De aprendiz de aedo u Homero. Ángel Sáez García [email protected]

Tú y yo somos nescientes avezados

TÚ Y YO SOMOS NESCIENTES AVEZADOS “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia”. Sócrates En muchas ocasiones ignoramos (Tú y yo somos nescientes avezados —Salimos a cazar; fuimos cazados—) Que el grueso que aprendimos lo olvidamos. Las ganas de saber, que hoy añoramos (Con ellas nos sentimos remozados Y en

¡Felicidades, Alicia!

¡FELICIDADES, ALICIA! Me fijo en el calendario Y hoy es veintiocho de agosto, Domingo. Con cava o mosto Brinda, por tu aniversario, Contigo, “Ali”, este notario. Quien a mi cuñada Alicia En Aragón, en Galicia O aquí, en Navarra, haya visto Habrá observado, si es listo, Que no actúa con malicia. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXVI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Así es, como dices. Hay que sobreponerse a las adversidades, hacer de tripas corazón. No me peta estar triste (la razón la conoces), así que agradezco sobremanera que haya (por tanto, hallar) otras buenas nuevas

Tu social perfeccionismo

TU SOCIAL PERFECCIONISMO ACTÚA CONTRA TI MISMO Quien busca la perfección Es que abriga la esperanza De hallarla. Si no la alcanza, Le invade la depresión, Pues sujeto de irrisión Se ve en su entorno factual Quien fue otrora intelectual Reconocido, afamado, Y hoy se siente abandonado Sin relación contractual. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Una vez confirmada la realidad (comprobé que solo las participaciones que llevaba de la peña “La Teba” tenían premio: habían hallado la suerte en la pedrea), que el noventa por ciento de lo jugado (ya en participaciones,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ignoro (no es un desdoro reconocerlo, porque los seres humanos, hembras y varones, somos en mil y una materias unos ignorantes empedernidos) si las impetraciones que dirigimos con encarecimiento, que no miento, o ahínco

Sé lo que ayer ignoraba

SÉ LO QUE AYER IGNORABA La música yo sabía Que a las fieras amansaba, Pero hoy sé lo que ignoraba O en mi mente no cabía (Hueco para ello no había), Que Mozart y Strauss rebajan La hipertensión. Que relajan Era asunto conocido, Pero ha sido enriquecido: La presión arterial bajan. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLXIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Espero que, conociéndome, como me conoces, sin duda, hayas felicitado a tu progenitor de mi parte cuando lo hayas hecho o vayas a hacer (sospecho, por teléfono), intuyendo, básicamente, lo que te iba y estoy comentando

Un felpudo o una ramera

UN FELPUDO O UNA RAMERA (¿OTRO COLOQUIO CANINO?) —¿Quien da todo lo que tiene Indiscriminadamente No es un orate o demente? —Al menos, eso sostiene Este menda; y lo mantiene. —¿Quien da de asidua manera Un felpudo o una ramera No es, sin duda, Segismundo? —A quien pisa todo el mundo ¿No se le llama así, Vera? Ángel Sáez García

¿El café? ¡Un tósigo lento!

¿EL CAFÉ? ¡UN TÓSIGO LENTO! Sé que el café es un veneno, Pero actúa lentamente, Porque tomo diariamente Un par (no le pongo freno A este placer —no es obsceno—) De tazas y sigo siendo Ajeno a la muerte, oliendo Su aroma y saboreando Lo que me sigue encantando, Su gusto amargo, y rindiendo. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ayer, sábado, mi dilecto amigo Luis y yo acudimos a la tudelana y bien acondicionada (no pasamos frío, a pesar de que estuvimos sentados cerca de la puerta de entrada) cervecería Zúrich a consumir la cena que,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLVII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Aunque hoy no me has apostillado nada (no ha mediado comentario tuyo) en mi blog, casi, casi me siento obligado a hacerte este escolio. Acabo de subir de la sede de la peña “La Teba” (acrónimo de Tudelanos En

Lograrás lo que deseas

LOGRARÁS LO QUE DESEAS Te hará falta valentía Para aguantar la presión. Te subirá la tensión, Pero, si hallas empatía En tu entorno y simpatía, Lograrás lo que deseas, Una, dos o tres preseas, De uno, dos o tres metales, O lo contrario a las tales, El fiasco que obtuvo Oseas. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CCLI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CCLI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Evidentemente, como el lector interesado (ella o él) puede pasar su vista por la información que se encuentra bajo el título y, por lo tanto, leer en dónde he archivado la décima, en esta espinela he echado mano

¿Socializar? ¡Qué gran baza!

¿SOCIALIZAR? ¡QUÉ GRAN BAZA! Los niños de hoy tienen menos Tiempo de ocio que vosotros, Cuarentones, o nosotros, Cincuentones. Son ajenos A vuestros/nuestros juegos, amenos, En la calle o en la plaza, Sin la plural amenaza Que advierten sus cautas madres, Sus protectores padres, Que olvidaron la gran baza. Ángel Sáez García [email protected]

Tras mi ¡chitón!, quien largue o se larga o me lo cargo

TRAS MI ¡CHITÓN!, QUIEN LARGUE O SE LARGA O ME LO CARGO (AQUÍ ÚNICAMENTE SE CONSIENTE EL PENSAMIENTO ÚNICO) “Para que crezca el amor no solo hay que regarlo, sino extirpar la malas hierbas”. Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos. Las palabras susodichas me han sonado a las que otrora pronunció Alfonso Guerra, a

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído