El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Lo que servidor tenía en mente a la hora de urdir la décima que comentas por extenso era dejar constancia, de manera fehaciente, de que me había agradado sobremanera la decisión que había adoptado Beppe Grillo

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXVI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Entre gente con pitos y gente con flautas, en el jefatura de Tráfico que vas a visitar se podrá formar (ahora que aún dura el antruejo o continúan los carnavales —porque cada quien lo/s vive de una manera peculiar,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ojalá cumplas otras 47 primaveras. A ver si Dios me concede la gracia de que la mitad más una de las mismas, ergo, veinticuatro, por lo menos, te llegue en tiempo y forma mi felicitación, porque se haya dado, evidentemente,

¿Expediente, esa chapuza?

¿EXPEDIENTE, ESA CHAPUZA? (EL DOSSIER “BÚHO” O “LECHUZA”) La censura es caprichosa. No es un rotulador rojo, Sino un enojo en cada ojo; Las tijeras de una diosa “Descielada” por odiosa. Es un ofidio, serpiente Que ansía su doble diente, Rebosante de veneno, Hincarle raudo en un seno A quien firma ese expediente. Ángel Sáez

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Ciertamente, tempus currit ut volet. Estando estudiando en Navarrete, recibiendo la inmejorable educación que nos brindaron los inmarcesibles padres Camilos, tuve conocimiento, que no miento, de que hubo algún postulante,

Hoy me siento perspicaz

HOY ME SIENTO PERSPICAZ “De pronto me siento centrado y clarividente. No tengo tiempo para nada que sea superfluo. Debo dar prioridad a mi trabajo, a mis amigos y a mí mismo. Voy a dejar de ver el informativo de televisión todas las noches. Voy a dejar de prestar atención a la política y los debates sobre el calentamiento global”.

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Fui a Araca, Vitoria, a cumplir con la patria, o sea, a hacer el servicio militar obligatorio, la mili, que tan poco molaba entonces a quienes la estaban haciendo o la tenían que hacer (escuché antes, durante y después

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Acabo de bajar con mi señera y señora madre, Iluminada, y mi hermano Eusebio del HRS. Hoy los especialistas en Urología Sierra Labarta y Sánchez Zalabardo, como se puede leer en el informe del alta, le han cambiado

No me seas temeraria/o

NO ME SEAS TEMERARIA/O En Hong Kong, al parecer, A la gente que se deja Persuadir se le aconseja No tener que padecer Un golpe ni perecer Por culpa de estar leyendo Un whatsapp u otro escribiendo: Al subir las escaleras O bajarlas, calaveras Por doquier andan surgiendo. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXIX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Es una décima dialogada, aunque a alguien pueda parecer el centro u ombligo (ónfalo) del mundo, donde cruzaron sus vuelos las dos águilas que liberó Zeus desde dos puntos opuestos del orbe, donde la tradición sitúa

Qué infausta ocasión, la guerra

QUÉ INFAUSTA OCASIÓN, LA GUERRA “Con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumenta la miseria de los miserables, aumentan los discursos del general, y crece el silencio de los hombres”. Eugen Berthold, “Bertolt”, Friedrich Brecht —Más bienes el hacendado, Más inopia el miserable, Es lo normal y/o esperable Tras

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: La décima quiere dar a entender lo obvio, que hay maneras (buenas) y maneras (regulares y hasta malas) de decir las cosas. Y que, si uno no hace el esfuerzo de comportarse como conviene con el otro o los otros, acaso

¿Mejor que «Mila»? ¡Imposible!

¿MEJOR QUE “MILA”? ¡IMPOSIBLE! “Tú haces que quiera ser mejor persona”. Melvin Udall (Jack Nicholson) le dice, para contrarrestar el comentario impertinente que le acaba de hacer, este cumplido a Carol Connelly (Helen Hunt), según el guion de la película “Mejor... imposible”, dirigida por James L. Brooks y estrenada en 1997.

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: El autor, el menda, servidor, unas veces, piensa que los datos que suministra (verbigracia, los que se refieren o tienen que ver con dónde archiva —entre ellos, mutatis mutandis, cambiando lo que debe ser cambiado,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLXIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Me consta que has echado mano del humorismo (no solo has tenido en cuenta la definición que da el DRAE, sino también la que propongo en mi espinela) para trenzar este comentario y, de esta guisa, “rebajar cierta

¡Feliz cumpleaños, «Chato»!

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, “CHATO”! A Miguel Ángel, mi hermano, Hoy, uno de agosto, cito Aquí y también felicito Por ser un buen ciudadano Y sumar otro, y no en vano, A la edad que el tal tenía, Que, año tras año, venía Aproximándose al medio Siglo, que es el mejor medio Para hallar la eudemonía. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (LCXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Haces bien en dar tus pareceres sobre el asunto en cuestión. Hay algunas/os que pretenden que no se puedan dar. Y por ese arco, aro o túnel no paso. Ciertamente, no hay dos personas que piensen igual, lo mismo, sobre

Tengo que proponerte matrimonio

TENGO QUE PROPONERTE MATRIMONIO Tengo que proponerte matrimonio, Pues mi anhelo es vivir, Silvia, contigo. Si eso y así, amor mío, no te digo, Seré otro ángel caído, otro demonio. Mirarte y admirarte es el binomio Que rige mi existencia. Te bendigo Por ello y por abrir el gran postigo Que acrecentará nuestro patrimonio. No hay galardón

No es un potro de tortura

NO ES UN POTRO DE TORTURA —Como Borges, cuanto tengo Valor cívico es, no físico; Ético, no hético o tísico. Siempre que al dentista vengo, Lo mismo aduzco o sostengo. —Me sé de coro el discurso De quien coincidió en un curso De B. U. P. conmigo, Otramotro. No es un de tortura potro Mi sillón y sí un recurso. Ángel Sáez García

La venganza nunca es buena

LA VENGANZA NUNCA ES BUENA —Voy a poner pronto en claro Lo que llevo más de un mes Preparando, cornagués. En el castillo, declaro, Daré un susto a un ser preclaro. —¿A quien versear agrada Una espinela sagrada? La venganza nunca es buena. Quien la ejerce se envenena, Aun siendo la tal lograda. Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CLVI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CLVI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Como ya sabes de qué chistera han salido (tras usar la preceptiva varita mágica) tantos animales y a cuento de qué, me ahorro la explicación, por redundante. Jesús, tu tocayo, Arteaga (que arte hace, haga lo que

Brilla la ilécebra en Baco´s

BRILLA LA ILÉCEBRA EN BACO´S (PUB DE MODA ENTRE LAS/OS “NINIS”) Hay quien tiene veinte tacos Y es un viejo, porque baja Los brazos cuando se raja Y entre otros “ninis” opacos Recibe y da coba en Baco´s. Aunque trece lustros tiene, ¿No es joven la/el que sostiene Que urge abrigar la esperanza De que va a abatir su lanza Trolas,

¡Qué triste es la soledad!

¡QUÉ TRISTE ES LA SOLEDAD! En una cama tumbado Del hospital de Tudela Me he sentido, Luz Adela, Como un violín arrumbado: Solo, silente, empolvado. Sea cual sea la edad Que se tenga, Paz Piedad, A nadie le gusta estar Solo y con gran malestar. ¡Qué triste es la soledad! Ángel Sáez García [email protected]

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXLIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXLIX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Casi, casi, das la definición de “ilécebra” (amén de “halago engañoso”, como sabes): “cariñosa ficción que atrae y convence” (en tu caso, “explicaciones que te han encantado y convencido”). No

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXLVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXLVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Como tú mismo adelantas, pues conoces la verdad (que nos hizo, hace y hará libres, como has leído y/o has escuchado leer ene veces en el versículo 32 del capítulo 8 del Evangelio de Juan) tanto como la sé yo,

A Immanuel Kant me parezco

A IMMANUEL KANT ME PAREZCO “Cualquier cambio me hace aprensivo, aunque ofrezca la mejor promesa de mejorar mi estado, y estoy convencido, por este instinto natural mío, de que debo llevar cuidado si deseo que los hilos que las Parcas tejen tan finos y débiles en mi caso sean tejidos con cierta longitud. Mi sincero agradecimiento a mis

Que estén las obras en ciernes

QUE ESTÉN LAS OBRAS EN CIERNES “Al teatro voy a darle un padre llamado humorismo y una madre llamada poesía, de los cuales sólo puede nacer el humorismo auténtico”. Enrique Jardiel Poncela Habitualmente, los viernes Me apetece ir al teatro Con tres amigos o cuatro, A quienes gustan que en ciernes Estén las obras. ¿Lo ciernes? Si

¡Vaya tobillo más feo!

¡VAYA TOBILLO MÁS FEO! (CURA EL FEO; HABRÁ TROFEO) —Me han dicho que una serpiente Te ha mordido en un tobillo Mientras cogías tomillo; Y que el tóxico y par diente Ha hecho su efecto: creciente Tu protuberancia veo, Que es de un veneno impar reo. —Si el antídoto consigues, Obtendrás lo que persigues: Remedio para mi feo. Ángel

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXLIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXLIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Uno, servidor, por ejemplo, tiene la inveterada costumbre de (o tiende a) echar mano de los vocablos que acepta y/o recoge el DRAE. El acervo lingüístico de cada quien es el que es. Si no recuerdo mal, fue Ovidio

Yo soy yo y quien me acompaña

YO SOY YO Y QUIEN ME ACOMPAÑA “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. José Ortega y Gasset, en “Meditaciones del Quijote” (1914). “(...) ¿Puede un libro reconciliar a un hombre con la realidad y consigo mismo? ¿Puede la literatura salvar a alguien o es tan impotente y tan inútil como todo lo demás

Con la verdad no se insulta

CON LA VERDAD NO SE INSULTA “Nada hay peor que la traición a la verdad de cada uno”. Miguel García-Posada Soy de Asclepio un buen amigo, Pero más de la verdad. Muestra es de mi lealtad Con ambos lo que aquí digo, Pues fui el paciente y testigo. Este al galeno no insulta Por decir que a su consulta Con un problema acudió Y de allí

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXXVIII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXXVIII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Te agradezco el denuedo, aunque el resultado no te haya satisfecho. No siempre nos sale a la primera lo que en nuestro intelecto impele por brotar, nacer, surgir. El acto de la creación literaria o artística (en

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXXV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXXV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Si haces memoria (nos devora el olvido por dondequiera que estemos o pasemos), en el último escolio que te he escrito, el inmediato a este, te recordaba unas palabras de Marcelino Menéndez Pelayo, a las que me había

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXXIV)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXXIV) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: ¿Algo? ¿Solo algo? Desde hace algún tiempo, un día sí y otro también, en España, además de ellas y ellos, tú y yo podemos comprobar cómo un nuevo caso de corrupción ha salido a relucir y ocupa las portadas,

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXXII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXXII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Siguiendo con el teatrillo que, como hiciera antaño nuestro admirado (por admirable) educador o formador (vocablo que, al menos, para mí, vale más que profesor) religioso camilo Pedro María Piérola García, mancomunadamente,

El corazón no ha aumentado

EL CORAZÓN NO HA AUMENTADO “La vida del hombre se ha alargado pero el corazón no ha crecido”. Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco. La vida del ser humano, Ciertamente, se ha alargado, Mas lo que a mí me ha alarmado Es, dilectísimo hermano, Que el corazón del bimano No haya, asimismo, aumentado, Sino, al contrario, achicado, Pues

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXXI)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXXI) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: A veces, no siempre, solo a veces, no entiendo tu discurso, de veras; no comprendo las palabras que usas para dar cuenta de tu criterio. Verbigracia, hoy, en tu último comentario, que ahora apostillo, desconozco si

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXIX)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXIX) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: Así es. Quien no está en paz consigo mismo está en guerra con su entorno. Como me dispongo a buscar un fautor, una autoridad que apoye la frase que antecede, me temo que, de nuevo, tendré que echar mano del mejor

Epístola a Jesús, un epígono de Otramotro (CXXVII)

EPÍSTOLA A JESÚS, UN EPÍGONO DE OTRAMOTRO (CXXVII) Dilecto Jesús (ese que yo sé), epígono de este aprendiz de ruiseñor: En tu comentario vienes a decir o recoger, poco más o menos, lo que aconsejaba quien durante dos años, de 1863 a 1865, fungió de Visitadora de Cárceles de Mujeres, Concepción Arenal: “Odia el delito y compadece

Caridad de Cañizares

CARIDAD DE CAÑIZARES “Es una alegría que nos unge (no que nos unta y nos vuelve untuosos, suntuosos y presuntuosos), es una alegría incorruptible y es una alegría misionera que irradia y atrae a todos, comenzando al revés: por los más lejanos”. Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, el día de Jueves Santo de la pasada Semana

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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