De un fulano que no conoce ni la decencia ni la vergüenza no cabe esperar respuesta aseada a la derrota sin paliativos que ha cosechado por el odio esparcido a los cuatro vientos, la descalificación permanente de quien se opusiera a su perpetuación en un poder que, como enfermo de sí mismo (narciso), ha llevado hasta sus últimas consecuencias pisando sobre los titos Berni, la compra de votos, detenciones, Imputaciones y salidas del juzgado imputados pero contentos con su puñito en alto y sonrisa profidén. Recuerda, perro, lo mucho que se divertía Göring durante el macrojuicio de Nurenberg, hasta que una sentencia le borró la sonrisa y una pastilla de cianuro le puso en la cara el rictus patético que sin duda conoces y temes.
Perrosánchez quería ser el mastuerzo podemita del referéndum pro casoplón que se agenció el rata bajo coartada igualitaria. Para sí quería el desparpajo con que el rata maneja cuanto toca, del Rey abajo, pero no daba ni para desvergonzado mayor, con un entorno familiar escasamente presentable y un futuro temible: cuando Mohammed descubra que ya no le sirve para sus fines, destapará las escrituras notariales y demás documentación que se firmó en Marruecos, por personas interpuestas -¿una sola?-, que terminarán por conducirlo a la parte más hedionda del estercolero de la historia, a la que pasará por sus escándalos y no por haber desenterrado un muerto, y eso si no acaba imputado, juzgado y condenado por sus fechorías, que es lo que debería ocurrir.
Y hablando de muertos, ha dejado a su paso un rastro de cadáveres propios, cascos vacíos de quienes le sirvieron de apoyo para ascender él pisando cabezas de amigos mientras le resultaron útiles para sus particulares fines, y es en sus propias filas donde no se le perdonará el haber arrastrado al lodo a hombres y mujeres con buena gestión a cuestas, cuya única tacha es la cobardía con que han soportado las perrunas fechorías a la espera de que nadie los entendiera tan responsables como el propio felón; bien, pues han caído empujados por el rechazo visceral que perrosánchez ha suscitado en una sociedad que no es ni sumisa ni estúpida al modo en que sí lo es la sonriente portavoz, esa que ve en el cambio una amenaza cuando la única amenaza es la permanencia del fulano en la gestión del dinero público. Como en el chiste de las hienas, no sabe uno de qué se ríe esa pobre muchacha. Ya ni Europa se fía del menda y de esa mala imagen dependen 98.000 millones de euros que la Comisión no va a soltar mientras no se den garantías de que el dinero no se va a malversar ni gastar en obscenas ocurrencias de esas montero, belarra y pam, por más que ninguna ha alcanzado el nivel de incompetencia demostrado por la marquesa del Galapagar a la hora de aliviar la prisión de abusadores y violadores.
Es “tan tonto del tó” (Mota) que creyó que taparía con la disolución de las Cortes el descalabro que ha ocasionado a sus compañeros, a su propio partido -que alguna remota vez fue decente-, y a España en su conjunto. Pues no, perro, no: ni olvidamos el urnazo que te hemos dado y te vamos a volver a dar, ni dejamos de entender que la gente haya votado con saña en el intento de que un voto fuera una bota con la que patearte el culo. Y tú lo has bordado: convoco en julio, como el trilero que soy, en la esperanza de arañar votos a cuenta de los veraneos, cursos terminados y diáspora general que, milagrosamente, no va a afectar a los pocos votantes que le quedan. Y quienes le han tolerado los desmanes, hoy defenestrados, intrigarán cuanto puedan contra él cuando vean cómo se arrima de nuevo a los indeseables que formaron la estructura Frankenstein que lo sostuvo.
Lo que haya de ser España nos lo jugamos en estas elecciones: si damos lugar a que se vuelva a aliar con palmeros del tiro en la nuca, golpistas catalanes y gentuza podemita en general, será porque nos lo merecemos, porque cada cual merece lo que tolera y el psoe, liderado por este fulano, sólo puede conducirnos a cuatro años más de prevaricación, malversación y ruina, y de toda esa gentuza que ha congregado en su entorno inmediato, para sostenerlo a él y engordar las arcas propias. En el psoe todos cobran bien caro el voto.
Hazte digno, perrosánchez, si es que en tu vileza cabe un asomo de dignidad. Vete, piérdete en Costa Rica, retiro dorado de socialistas a la fuga, deja de enredar y asume la derrota que te veníamos anunciando mientras delirabas en la soledad del abucheo. Multiplícate por cero y deja de respirar: el rigor mortis ya se te va notando y no quieras, como Sardanápalo, morir matando a los tuyos, familia y mascotas incluidas.
Y recuerda el dicho chistoso: a mí nunca me han dado por culo ni me van a volver a dar. Aplícalo a tu derrota y prepárate para la que viene porque sí te van a volver a dar.