Artículo de opinión

Opinión: En Venezuela, ¿se necesita otro Bukele?

Opinión: En Venezuela, ¿se necesita otro Bukele?
Nayib Bukele PD

Nada más frágil que la memoria de los pueblos oprimidos” escribió el escritor y poeta colombiano Jorge González Moore.

Nada más cierto y más válido para nuestra América sufrida.

La concentración de mucho poder en un solo hombre, por cualquier vía, ha resultado en malas historias para nuestros pueblos latinoamericanos.

Un solo hombre con poder

Entre finales de la edad media y comienzos de la moderna, se inicia, por allá a partir del siglo XVI, el periodo histórico conocido como ABSOLUTISMO. Hasta el siglo XVIII se prolongó su existencia.

La vieja sociedad medieval europea cambió, hacía lo que llamó sociedad moderna.

El monarca recibió todos los poderes de una clase, para preservar sus privilegios.

Los reyes decidían todo. Establecieron un “nuevo orden social” para mantener lo viejo y proteger lo nuevo.

Lo triste es que el “absolutismo” fue promovido principalmente por las clases dominantes privilegiadas y también por las poblaciones oprimidas.

Como puede interpretarse de Fernand Braudel, la emoción privo, a mi juicio siempre ha sido así, “veneración de las masas populares…”que ven en el gobernante, el protector natural contra las desigualdades e injusticias sociales, cometidas por el sector dominante, quienes gozan de privilegios exagerados.

El absolutismo terminó como muchos gobiernos que hemos visto en nuestro mundo hispano: El Gobernante, ejerciendo ese poder otorgado se olvida de todos los que permitieron que eso ocurriese, ricos y pobres.

Lo vimos con Chávez. Con la revolución sandinista y Daniel Ortega. Fidel Castro. Perón. Fujimori. Entre otros.

A mi juicio y aunque muchos se molesten, vuelve a ocurrir con el caso de El Salvador y el fenómeno conocido como “El Millennial Bukele”.

Breve idea de lo que es un Millennials.

Los millennials, no son como comúnmente piensan muchos, perezosos, solo dedicados a las redes.

Son una realidad. Imposible de evitar. Fundamentalmente menores de 40 años. El 40% de ellos se dedica a estudiar, el 20% a trabajar, otro 20% realiza ambos y el resto no tiene trabajo ni estudio.

En líneas generales pudiéramos decir, que son una generación muy productiva, dados al manejo especializado de dispositivos tecnológicos. Con autoestima alta, perseverantes y eficientes.

No obstante los porcentajes mencionados, el 85% tiene aspiraciones. Cultivan la esperanza.

El liderazgo político actual, los ha menospreciado.

Si algo de positivo tiene el resultado de El Salvador, es que los “millennials” han descubierto que su poder es real y mayoritario.

NAYIB BUKELE

Observen ustedes que el histórico FMLN donde militaba Nayib Bukele, siempre le negó la posibilidad de ascenso. Impensable que fuese candidato presidencial. Los caprichos del destino. Si quizá se le hubiese brindado la oportunidad en el frente, otra podría haber sido la historia.

No lo catalogo como un “millennials” ortodoxo, aunque su mandato se ha destacado por claves de esta naturaleza.

Hasta el presente sus resultados de gestión son buenos.

SINONIMIA CON CHAVEZ

En 1992 hubo sectores de fuerte capital económico, que estaban detrás de la intentona golpista en 1992 y luego apoyaron a Chávez en 1998.

Los representantes más conspicuos de la intelectualidad venezolana lo apoyaron: artistas, escritores, etc.

Él representó el cambio y como Bukele, también arremetió contra el parlamento en 1999. También la gente de HRW lo ha denunciado y como el Plan Bolívar 2000, varios casos de corrupción, donde hay involucrados por cierto venezolanos, han acaparado mucha cobertura mediática y a todo, como sucedió en Venezuela, se le ha echado tierra.

Incluso desacató órdenes judiciales y allí también recordé cuando Chávez llamó al TSJ “plasta”, significado que hoy día sí tendría vigencia.

Si Fernando Ochoa Antich hubiese procesado el expediente cuando era cadete, Chávez no hubiese egresado. Decía no ser “comunista” y venía infiltrado.

Bukele, militó en el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí, de izquierda, pero fue expulsado por criticar constantemente su conducción. Es decir, fue socialista y comunista. Aunque su gestión como Alcalde, lo superpone a la inexistente experiencia de Chávez, quien a lo sumo administro el “rancho” de un cuartel.

Bukele acabó con 30 años de dominio político de un sector. Chávez con 40. También un fuerte sector económico lo ha respaldado.

Como a Chávez, la clase política lo subestimó.

Es pronto para juzgarlo, sin embargo me atrevo a hacer estas consideraciones porque, como dije al principio, el absolutismo, tanto poder en una persona, es peligroso.

EN VENEZUELA ¿Se necesita otro Bukele?

A diferencia de Chávez, Nayib es parte de la burguesía salvadoreña. Su familia es una de las 10 más ricas del país, aunque históricamente vinculada a la izquierda.

Nayib pudiera ser, apuesto a eso, una alerta para América Latina, como acaba de suceder con el triunfo de Abinader en República Dominicana.

Los “millennials” no valorizados en Venezuela, emergen con ansias de cambio para transformar el pasado de miseria.

Su voto, es diferente. Si no están motivados, no lo hacen.

En Venezuela, por cierto, suena constantemente el nombre de Lorenzo Mendoza.

Guaidó pudo haber simbolizado ese movimiento. Ya es tarde para él transformarse. Si puede tomarlos en cuenta.

Por qué no, hasta el propio Nicolás puede hacerlo y de alguna manera y a su estilo, lo ha hecho. Los “millennials” no son chavistas. Tampoco son mayoritariamente “alineados” con la MUD o la “mesita”.

Ese segmento está demostrado que puede hacer temblar a toda una nación.

El grueso de ellos se les ha erróneamente identificado como los “nini”. La diferencia es que ellos consumen mucha información política.

Nayib no terminó la universidad. Vale señalar que Chávez no terminó sus estudios de postgrado, la maestría en Ciencias Políticas y no fue de los alumnos más destacados de la Academia Militar.

El entorno de Nayib está lleno de profesionales de alto nivel. Lo mismo hizo Chávez en muchos sectores sin ningún resultado y también muchos gobernadores y alcaldes en el presente y en el pasado.

Recomiendo su estima. Ellos no son “chantajeables”, o sea ese discursito de que “la unidad es necesaria” o de que “primero hay que salir de Maduro y después vemos”, no es parte de los valores generacionales, para que ellos se sumen. Si no les gusta la propuesta del candidato o gobernante, sencillamente no lo harán.

Es parte del trauma político de este país. Una generación dominante, renuente a brindar oportunidades y otras que acceden, con más vicios adquiridos a pesar de su corta edad.

No basta con ser joven para ser “millennials”. Eso lo soslayan muchos consultores.

En El Salvador el FMLN no está en el poder, casi por las mismas razones que AD, COPEI, etc en el nuestro. Hoy todos sumados no llegan al 10%, no obstante que el 88% es opositor.

Los “millennials” son una ruptura necesaria de incluir y permitir su participación. Es el destino, sin obviar los errores y deformaciones.

En Venezuela, se viene hablando de CAMBIO desde las campañas de 1960. Ninguna plataforma lo ha representado ni se ha acercado. Voluntad Popular y Primero Justicia, pudieron. No lo hicieron y hoy están a la par de los viejos esquemas políticos.

QUIENES NO SON MILLENNIALS

Poco más del año 2000, se creyó que en Venezuela, los millennials venezolanos eran los egresados “chamos” de la UCAB, de la  Universidad Simón Bolívar, por señalar dos.

No hay un arquetipo definido.

Conclusión

La ventaja es que para el chavismo, captar o enamorar a los “millennials”, es una pendiente muy difícil de cruzar. AD, tampoco por su resistencia al salto generacional. Ramos Allup y Bernabé ahogan cualquier expresión de novedad.

Lo grave es que también resulta difícil para el resto UNT, PJ, VP. Ellos hacen una interpretación errónea de su naturaleza. Vente pudiera y otras fuerzas pudieran, a pesar de que a María Corina se le observa un desgano, y el tiempo se le agota.

Sin final

El país está huérfano políticamente y seguramente este 2021 se reiniciará otro rumbo.

En República Dominicana un cincuentón lideró a los “millennials”. Hizo empatía con ellos. Rompió viejos paradigmas. Si no cumple, también será desplazado.

No se llamen a confusiones: Los millennials no militan en partidos, en cambio,  si VOTAN.

Los mueven las causas. No esperen encontrarlos en fastidiosas reuniones políticas. Si pueden conocerlos en las redes. Es su expresión, muy por encima de los laboratorios que montan los partidos.

El hijo de Nicolás, subestimado por muchos, terminó una maestría en negocios en una Universidad China. Maduro (padre) ha incorporado muchos viceministros muy jóvenes. Maduro bien asesorado en eso, sabe que ellos no quieren el poder aún. Si quieren ejecutarlo. Igual hizo en sus candidatos a Diputados.

Cuando nos preguntamos cómo se puede sostener un gobierno tan malo, revisemos esta situación.

¿Si funcionó el comunismo en China porque no pasó lo mismo en Cuba y Venezuela?

Mientras China adoptó una economía comunista, decenas de millones de muertos en hambrunas más los habituales por represión y demás típicos de estos gobiernos.

Murió Mao quien era un analfabeto en muchos campos y se puso al frente del país un tal Deng Xiaoping que cogió el «Das Kapital» y lo tiró por el baño. Tiró dos veces de la cadena e implantó una economía capitalista de mercado con participación estatal en sectores estratégicos y desde entonces su economía subió como un cohete.

Gracias a Dios, el castrocomunismo y el militarismo, impiden su avance en el gobierno. Sin embargo observen como a uno de esos chamos, como me apuntaba un amigo sociólogo que me ha ayudado a entender más este fenómeno, ha puesto al país a exportar pescado batiendo un récord el año pasado.

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