La culpa es de Dios
Señor, necesito saber dónde tienes la oficina de reclamaciones. Durante muchos años me han vendido unas navidades que no existen, se parecen a la realidad como mi vecina de arriba se parece a las señoras buenorras de los anuncios de colonia. Pues a la navidad le pasa lo mismo. Qué quieres, Señor, que te diga, está muy lejos de ser ese