Estamos ante el mayor incendio de la historia de España, que ha quemado más de 50.000 hectáreas y sigue activo.
El de Madrid y Ávila, unido finalmente en San Martín de Valdeiglesias, ha sido un monstruo terrorífico.
Y en estas, todo el mundo habla. Vuelven las mismas conversaciones de siempre. Que si los ecologistas, que si el cambio climático, que si el Gobierno prohíbe limpiar los montes, que si no dejan pastar a las cabras, que si la culpa es de unos o de otros…
Encontramos en X un hilo muy interesante:
Adrián Navalón (@ANavalonOsa) ha publicado estos mensajes en los que repasa los mitos más extendidos sobre los incendios forestales y ofrece una visión clara y basada en la realidad de los ecosistemas. El texto, que circula con rapidez estos días de julio, desmonta ideas simplistas y recuerda que la prevención exige ciencia, recursos públicos y coordinación institucional.
Mitos de los incendios forestales.
1️⃣ Hay que limpiar los montes
Seriedad. España tiene una inmensa masa forestal, mucha de ella de difícil acceso y en pueblos con poca densidad de población.
Se puede hacer limpieza/gestión estratégica, pero el monte no es un parque.
— Adrián Navalón (@ANavalonOsa) July 26, 2026
Mito 1: Hay que limpiar los montes
España cuenta con una inmensa masa forestal, gran parte de difícil acceso y en zonas con poca población. La limpieza total resulta ilógica e inabarcable. «Seriedad. España tiene una inmensa masa forestal, mucha de ella de difícil acceso y en pueblos con poca densidad de población», señala el hilo. La gestión estratégica sí tiene sentido, pero el monte no es un parque urbano.
Mito 2: ¿Tiene sentido limpiar los montes?
Los bosques funcionan como ecosistemas vivos donde la muerte de un árbol alimenta insectos, hongos y futuros árboles. «Los bosques son ecosistemas vivos. La muerte de un árbol es la vida de insectos, hongos y futuros árboles», explica Navalón. La acción debe ser puntual y planificada, no una limpieza generalizada que ignore cómo funcionan los ciclos naturales.
Mito 3: Más cabras y menos cabrones
Muchos usos agro-ganaderos han desaparecido por el éxodo rural y los cambios sociales. Recuperar estas prácticas puede ayudar, pero no basta por sí solo. El hilo subraya que el medio ambiente y el clima han cambiado y que solo una combinación de medidas resultará efectiva.
Mito 4: No se puede limpiar la maleza
La Ley de Montes aprobada en tiempos de Aznar obliga a los propietarios a realizar estas tareas. Las comunidades autónomas y los ayuntamientos también tienen responsabilidad en la limpieza estratégica. El problema no es la falta de norma, sino la voluntad y los medios para aplicarla.

Mito 5: Hay que dejar el monte en manos de los agricultores
Los agricultores conocen bien su parcela y poseen saberes valiosos. Sin embargo, no son expertos en clima ni en gestión de ecosistemas. «No saben más del clima que un climatologo», recuerda el autor. La solución pasa por la colaboración entre agricultores, ganaderos, biólogos y científicos, sin enfrentar unos saberes contra otros.
Mito 6: Los incendios no son política
La prevención y extinción dependen de los gobiernos, por lo que recortes presupuestarios o la negación de la crisis climática son decisiones políticas. «Despolitizar los incendios tiene un claro objetivo: que los responsables de la gestión salgan de rositas», afirma el hilo.
Mito 7: Solo el pueblo salva al pueblo
La gente normal enfrentando al fuego de forma desorganizada no es la solución. Lo mejor es huir y dejar actuar a los profesionales. «El pueblo saliendo al rescate es algo precioso… pero esa no es la vía», advierte Navalón. La vía correcta es un pueblo organizado a través del Estado, con coordinación entre comunidades autónomas y ayuntamientos.
«¿Cómo combatir los incendios? Pues igual que la enfermedad: 1️⃣ Ciencia 2️⃣ Prevención 3️⃣ Recursos. Y esto es política.»
— Adrián Navalón
Las respuestas al hilo destacan el tono claro y la necesidad de abordar la gestión pública sin excusas. Un usuario sugirió que «Y que lo limpien los presos!!», mientras otros subrayan la importancia de no culpar solo a los ciudadanos cuando las administraciones fallan en la prevención.
El mensaje final del hilo resulta directo: si se eligen gobernantes incompetentes o se prioriza lo privado sobre lo común, el pueblo no se salva, se condena.
