Es para miccionar y no echar ni media gota.
El exdiputado del PNV Iñaki Anasagasti escupió una de esas perlas que indignan a cualquier demócrata y, especialmente, a las víctimas del terrorismo.
En una entrevista en la televisión local TeleBilbao, el histórico dirigente abertzale soltó sin ruborizarse la siguiente:
Antes había una contención porque existía ETA. Contención en lenguaje, en las formas de hablar, en las formas de tratar a la gente. Ahora, ya liberados, ahora vale todo, ya te puedo insultar. Se han perdido las formas.
Este político, que representó durante décadas al PNV en el Congreso de los Diputados se atrevió a sugerir –aunque fuesee de forma velada– que la presencia de ETA y sus pistolas imponía «contención» y «formas» en el debate político español.
El comentario, grabado y difundido ampliamente en redes, provocó una oleada de repulsa.
Porque lo que Anasagasti parece añorar no es el civismo, sino el miedo: el miedo que generaban los tiros en la nuca, los coches bomba, las extorsiones y los 854 asesinatos de ETA. Ese «respeto» forzado por el terror que silenciaba voces, que hacía que muchos políticos midieran cada palabra para no acabar en la diana de un comando.
Anasagasti, que pasó 30 años en Madrid como representante del PNV, no es un desconocido en polémicas.
Nacido en Venezuela, siempre defendió posturas independentistas y criticó duramente al «España uniforme» o al PP de Aznar.
Pero esta vez cruzó una línea roja: normalizar que la violencia etarra actuaba como freno a los «excesos verbales» actuales.
En otras palabras, según su lógica perversa, sin bombas y sin kaláshnikovs la política se ha «achatarrado» y «vale todo». ¿Y qué hay de los excesos de ETA? ¿Los secuestros, las mutilaciones, los tiros en la cabeza a guardias civiles, empresarios y concejales? ¿Eso era «contención»?
Víctimas y asociaciones no han tardado en reaccionar, al igual que ciudadanos de a pie asqueados por estas reflexiones:
Qué suerte tenía Anasagasti de q le respetasen en Madrid, mientras q en su tierra (y la de ETA) no respetaban ni la vida de quienes se les ocurría decir q se sentían españoles. Qué suerte tenía Iñaki q no la tuvieron decenas de miles andaluces, extremeños, «maketos», «coreanos»…
— DonUno1️⃣ (@Sr_Don_Uno) February 11, 2026
¡Ah, aquellos tiempos!
Cuando ETA actuaba había rispetto per la famiglia.
Ahora niente di tutto ciò.
pic.twitter.com/mYXjxoBGvs— Jon Méndez (@JonMendezIz) February 10, 2026
Vaya con Anasagasti. Primero, mágicamente olvida que el PNV es también derecha (nacionalista, claro) y, segundo, que parece justificar a la banda terrorista https://t.co/ZR5HUzzGXk
— Javier Andaluz (@KsavjerIvanovic) February 11, 2026
Lo grave es que este tipo de declaraciones no son aisladas en el entorno peneuvista. Recuerdan a frases históricas como la de Arzallus («unos mueven las ramas y otros recogen las nueces») o la ambigüedad histórica del PNV con el terrorismo. Mientras ETA mataba, muchos nacionalistas vascos miraban para otro lado o justificaban el «conflicto». Ahora, sin balas, se quejan de que «se han perdido las formas». ¿Qué formas? ¿Las de no llamar asesino a un asesino? ¿Las de no denunciar la impunidad de etarras en semilibertad?
La barbaridad que ha dicho Anasagasti. He tenido que escucharlo dos veces para asimilarlo. Los recogenueces ya se han quitado la careta. https://t.co/6tgAuZZydt
— Lobo Negro 🐺🇪🇸 🌊 (@LoboNegro_es) February 11, 2026