Pedro Sánchez quiso montar el show del jugador del Scattergories.
Indignado y rebotado porque en el Consejo Europeo del 25 de marzo de 2022 no le aceptaban ninguna de sus propuestas, en un momento determinado de la reunión se levantó y dejó con la palabra en la boca al resto de los miembros.
El digital Okdiario fue testigo del comportamiento cuasi infantil del presidente del Gobierno de España.
Y es que el inquilino de La Moncloa, que estuvo de gira por varios países europeos, aunque en alguno no saben aún ni cómo se llama, para presentar sus propuestas y conseguir que las mismas fuesen aprobadas en la gran cita continental, vio con desagrado como desde Europa le daban un baño de realidad.
De hecho, ese aterrizaje forzoso para que tocase suelo fue lo que provocó un gesto que aún debe ser la comidilla de los integrantes del Consejo Europeo.
Precisamente, cuando se retomaba la reunión tras el pertinente almuerzo, a Pedro Sánchez se le empezó a avinagrar el rostro y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo se levantó de la mesa y soltó una escuesta frase a modo de justificar su actitud:
Necesito aire.
El gesto fue tan abrupto que desde el propio equipo presidencial trataron de aplacar los ánimos aseverando que simplemente se trataba de una parada técnica.
Pero nada que ver con la realidad. A Sánchez le había sentado como un tiro el ‘no’ rotundo de Europa a sus planteamientos y a buen seguro que por su cabeza pasó la posibilidad de despedirse a la francesa.
Finalmente, volvió a la reunión, pero a sabiendas de que la única opción que le quedaba para no firmar una humillante derrota era conseguir un acuerdo de mínimos.
Las expectativas del presidente socialcomunista al inicio del encuentro del Consejo Europeo eran más elevadas que la altura del Falcon.
Su propuesta estrella era la de conseguir el plácet para que se desacoplase el precio del gas del de la luz. Pero países del peso de Alemania se opusieron desde el minuto uno.
Desde el propio país teutón, uno de los miembros de la delegación encabezada por Olaf Scholz aseguró que negociar y debatir con Pedro Sánchez es un ejercicio que pone a prueba la paciencia del más pintado:
Insiste, insiste mucho, hasta el punto de hacerse pesado.
PREMIO DE CONSOLACIÓN
Finalmente, Pedro Sánchez solo pudo marcharse del Consejo Europeo con un premio menor.
Pese a que desde las terminales mediáticas del Gobierno socialcomunista se quiere vender ahora como un triunfo incontestable del inquilino de La Moncloa, la realidad es muy diferente.
Tanto es así que el ‘sí’ de Europa a que España y Portugal conformen una especie de isla energética no formaba parte de las pretensiones principales de Pedro Sánchez en esa reunión de alto nivel.
Incluso la propuesta estuvo a punto de verse rechazada porque desde Alemania y Holanda se considera que al final esa isla energética hispano-lusa van a tener que pagarla de sus bolsillos.


