A un clavo ardiendo.
Y muy pringoso.
Hay campañas malas, campañas torpes y luego está la del PSOE de Aragón y Pilar Alegría.
Lo de las llamadas robotizadas a ancianos, usando la voz de un falso Marcelino Iglesias, es de bochorno.
—Hola, soy Marcelino Iglesias. Así arranca la llamada. Al otro lado del teléfono, una mujer mayor responde con naturalidad. No sabe todavía que no está hablando con el expresidente socialista de Aragón, sino con un mensaje grabado y automatizado.
El audio continúa con propaganda directa y sin matices: «¿Sabía usted que el PP de Azcón ha votado en contra de que suban las pensiones a nuestros abuelos? 445 euros menos al año por culpa de las derechas. ¿Es esa la manera de cuidar y reconocer a aquellos que han dado tanto por Aragón? El 8 de febrero necesitamos que vayas a votar por Pilar Alegría, por Aragón y por el PSOE».
Ni aviso previo. Ni consentimiento. Ni transparencia. Propaganda política disfrazada de llamada personal, dirigida específicamente a personas mayores, muchas de ellas sin capacidad para distinguir si están hablando con una persona real o con una grabación.
Un escándalo que el PP ya ha denunciado ante la Junta Electoral y que -como subraya Enrique Martínez Olmos en Esdiario- pone la puntilla a una campaña desesperada.
Porque lo del ‘call center’ no es lo único.
La exministra y antigua portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez almorzó el pasado 3 de noviembre de 2025 en un restaurante de Madrid con Francisco Salazar, quien fue secretario general de Coordinación Institucional en Moncloa y que fue apartado de sus funciones debido a denuncias por acoso sexual. Fuentes del PSOE han confirmado que fue Alegría quien solicitó este encuentro, en busca de consejos sobre estrategias electorales y encuestas, un gesto que refleja su desesperación ante unos pronósticos difíciles para su partido.
En un primer momento, Alegría defendió la reunión como algo «personal», pero luego reconoció que había sido un error. El PP, bajo el liderazgo de Jorge Azcón, ha aprovechado la situación, especialmente al mencionar a Salazar en el Senado por el caso Koldo días antes de las elecciones. Mientras tanto, la candidata socialista ha intentado llevar a cabo una campaña de cercanía, recorriendo miles de kilómetros, haciendo paradas en chocolaterías de Huesca y prometiendo mejorar los servicios públicos, como ofrecer comedores gratuitos hasta los 16 años o implementar un plan para reducir las listas de espera en sanidad.
El almuerzo que sacude la campaña
La imagen de Alegría y Salazar durante ese almuerzo discreto se filtró y generó una tormenta mediática. Salazar, apodado por algunos como «gurú electoral» del PSOE, dejó el partido tras ser acusado de realizar comentarios sexuales inapropiados hacia subordinadas. Sin embargo, fundó su propia empresa, SIESE, para asesorar sobre estrategias y encuestas, y según fuentes consultadas, colaboraba con SWDemoscopia, contratada por el PSOE aragonés. Alegría, que conoce a Salazar desde hace tiempo, recurrió a su experiencia en análisis demoscópicos para afinar su campaña.
El PP no ha dejado pasar la oportunidad: Azcón ha utilizado este tema para retratar a los socialistas como incoherentes con su discurso feminista. «Pedir ayuda a un acosador sexual no es muy feminista», ironizan desde la derecha. Por su parte, Alegría ha minimizado la situación: en entrevistas realizadas en RNE, asegura que aplicará la ley estatal de vivienda para reducir los alquileres y beneficiar a 100.000 aragoneses, al tiempo que critica a Azcón por centrarse más en temas relacionados con Cataluña y en lo que hace Sánchez que en propuestas locales.
Encuestas desfavorables: PP liderando, PSOE en caída
Los sondeos presentan un panorama sombrío para Alegría. Todas las encuestas recientes coinciden en que el PP de Azcón obtendría una victoria con entre 25 y 30 escaños, aunque necesitaría el apoyo de VOX (10-13 escaños) para alcanzar la mayoría absoluta de 34. En contraste, se prevé que el PSOE caiga a entre 17-23 diputados, lo que sería su peor resultado desde 2015.
Por cierto, VOX está experimentando un gran crecimiento al casi duplicar sus siete escaños obtenidos en las elecciones de 2023; mientras tanto PAR y Podemos corren el riesgo de quedar fuera del parlamento. El bloque conservador sumaría cerca de 43 escaños frente a los apenas 24 del bloque progresista. Muchos votantes indecisos del PSOE parecen estar cambiando su voto hacia otras opciones; mientras tanto Alegría envía mensajes épicos a los militantes: «¡Hay que sacar a la gente a votar!».
La candidata sostiene que las encuestas «infravaloran al PSOE» y hace hincapié en su experiencia: lleva ya 25 años en el partido y ahora está «descubriendo» Aragón mediante vídeos virales que algunos critican por ser demasiado turísticos. Ha prometido negociar financiación autonómica «de tú a tú» y dar apoyo al ministro Puente.
En este ambiente electoral cargado de tensión, recurrir a la figura de Salazar parece reflejar una necesidad urgente por revertir la situación. Aunque el PSOE aragonés guarda silencio sobre contratos externos relacionados con campañas electorales, ya es evidente que esta fotografía ha dejado huella. Curiosamente, Salazar estaba destinado a ser secretario de Acción Electoral en Ferraz antes de su salida; además su consultora está facturando sondeos para diversas federaciones territoriales. Natural de La Zaida (Zaragoza), Alegría inició su campaña pegando carteles en Teruel. ¿Logrará movilizar al electorado socialista para cambiar la tendencia este domingo?
