Ahora el invasor no es una potencia extranjera

Álvaro de Marichalar: «Otro 2 de mayo»

Álvaro de Marichalar: "Otro 2 de mayo"
Cataluña y España, unidas

Nos encontramos ante la peor situación en la que se ha visto la Nación Española desde el 2 de mayo.

Nadie puede mirar a otro lado ni acobardarse hoy.

Ahora el invasor no es una potencia extranjera con el mejor ejército del mundo, al que el pueblo español unido logró vencer heroicamente y expulsar de España. Los catalanes de la numantina Gerona lo demostramos con valor defendiendo a España durante los siete meses de asedio francés. Ésa fue nuestra independencia; la independencia de toda España junta reafirmando su unidad; concordia y conciencia nacional, ahora amenazado todo otra vez por cuatro malos españoles organizados en rebelde cobardía.

Hoy la invasión viene a traición y desde dentro. Es el virus nacionalista que apoyado por la extrema izquierda nazi/comunista lleva treinta años okupando el cuerpo español y dedicándose a desmontar las estructuras de nuestra Nación, que a duras penas intenta seguir manteniéndose en pie.

Para ello, los nacionalistas cuentan con la anuencia de buena parte de la clase política y la cobarde tolerancia de nuestros gobiernos tan necesitados de los deshonrosos apuntalamientos nacionalistas.
El «dialogo».

Entre otras acciones, el nacionalismo junto a la izquierda radical promueve:

1. El acoso total al idioma común de los españoles -el español castellano- enfrentándolo a nuestros otros tres idiomas españoles (el idioma español vasco; el español gallego y el español mallorquín/catalán/valenciano)
Unos idiomas que son lenguas españolas de nuestras regiones y que nos pertenecen a todos por igual, aunque no todos las hablemos en todas las Comunidades Autónomas; lo cual se utiliza fraudulentamente por los nacionalistas para presentarlas como lenguas hostiles y extranjeras en nuestra propia patria, a la vez que nos las usurpan de nuestro acervo cultural común.

Esta artera labor separatista ha creado cierto rechazo de algunos compatriotas hacia nuestras lenguas regionales; lo cual es erróneo y lo primero que hay que corregir, ya que son idiomas de todos. Nos pertenecen y no podemos dejar que nos los usurpen; ni unos ni otros.

Ademas es la manera más eficaz de deshacer juntos el primer argumento separador o «identitario» de los nacionalistas: la «lengua vehicular» y demás patrañas racistas…

2. La imposición dictatorial nacionalista en el manipulado sistema educativo autonómico controlado por los irresponsables de unas Comunidades Autónomas utilizadas como estructuras mafiosas de poder a semejanza de lo que son hoy todos los partidos políticos.

3. El acoso constante a las instituciones nacionales; en especial la Corona; la Administración de Justicia; nuestra Guardia Civil; Policia y Fuerzas Armadas, silenciándolas e intentando relegarlas al último nivel en el prestigio social: El nuestro es el único país europeo donde no se ven militares de uniforme andando por las calles ni se militarizan los puntos sensibles ante la alerta terrorista que mantiene militarizada a toda Europa como es natural.

A todo esto el Estado responde con el medroso incumplimiento de la ley. Cuando se trata de combatir el nacionalismo y sus métodos nazi/comunistas les entra el canguelo como estamos comprobando estos días con estupor.

La alevosa entrega de los medios de comunicación a compañías extranjeras y a grupos capitaneados por individuos desleales a España es buena prueba de la falta de criterio y sentido común.

Es patente la dejación del Estado en el ejercicio de la comunicación y la promoción de la unidad de España en el interior y en el exterior de nuestro país. Es escandaloso comprobar que no ha salido un solo vídeo; foto o nota informativa promovida por el Gobierno, que demuestre las mentiras y manipulaciones nacionalistas/golpistas de lo sucedido el pasado domingo 1 de octubre en Cataluña.

Esta infección nacionalista se retro alimenta del auténtico pavor que ha creado en nuestras sociedades occidentales la exigencia del «pensamiento único» impuesta por la izquierda que ha logrado hacerse con una especie de «autoridad moral» sobre la opinión y las ideas, imponiendo su versión y visión a todos; en todo y ante todo, pisoteando la verdad y el derecho inalienable que supone pensar distinto. Han logrando crear así una verdadera confusión conceptual y moral.

La imposición de las diabólicas leyes LGTB$ (un problema infinitamente mayor al de la unidad de España) son la última prueba.

La más reciente muestra de la debilidad de conceptos y falta de moral nos la mostró ayer nuestro presidente del gobierno que invitaba e imploraba a los delincuentes golpistas a «volver a la ley» (para dialogar..) como quien invita a un violador a desviolar a su víctima o a un asesino a resucitar a quien a matado… (en este punto, las salidas de etarras de la cárcel antes de terminar de cumplir sus merecidas condenas dan muchas pistas de ante quienes estamos)

Utilizando sus métodos comunistas/nazis, los nacionalistas han logrado usurpar el poder en muchos lugares de España hace mucho tiempo.
Hoy, ante la ausencia del Estado en nuestra región catalana, la
gentuza antisistema que se hace selfies con Otegi está a punto de provocar una confrontación civil. Calcado del abril de 1931. El mismo golpe de estado.

La clave de todo está en que la mayoría silenciosa; las buenas personas que tenemos que trabajar, esforzarnos y luchar todos los días para poder salir adelante (y pagar los impuestos que financian los partidos políticos y las televisiones golpistas), tenemos muchos problemas y cosas que hacer cada jornada. También tenemos algo o mucho que perder.

No disponemos de tiempo para dedicar el día a coaccionar a las personas que quieren abrir un supermercado; algo que por otra parte no se le ocurre a nadie con dos dedos de frente…

Ante los problemas públicos, la mayoría silenciosa pensamos que «ya lo harán otros». Nos acomodamos y en consecuencia nos acobardamos.

Esto lo aprovechan los piratas comunistas/nazis como los de la tal CUP que no tienen nada que hacer ni perder. No son nada ni saben nada ni sienten nada más que odio y ganas de robar lo que puedan; como puedan; donde puedan y a quien puedan. Hace ahora 100 años lo hicieron en Rusia. En abril del 31 en España. Todo se repite.

En nuestra historia del mundo los comunistas y los nazis (que son exactamente lo mismo) triunfaron porque la mayoría permaneció silenciosa demasiado tiempo; produciendo los inevitables levantamientos; guerras y destrucción.

No basta que el cobarde de Puigdemont de marcha atrás como probablemente hará porque no tiene otra salida; se trata de que la mayoría silenciosa recupere el control efectivo de la Nación; de la educación de nuestros jóvenes, del lógico derecho a hablar y conocer nuestro idioma común que hablan 650 millones de personas en todo el mundo. Se trata de recuperar las libertades fundamentales y básicas en cualquier democracia y sentar en el banquillo a los que están poniendo en riesgo la paz y la concordia de nuestro pueblo.

Como en el 2 de mayo, España entera tiene que gritar; refundarse y permanecer firme junto a nuestra institución más antigua y que nos unió para poder nacer como Estado: la Monarquía de todos.

Acobardarse ahora es sucumbir ya que la libertad sólo se conquista con valor.

NOTA.- Álvaro de Marichalar y Saenz de Tejada Bruguera
Académico de la Real Academia de la Mar

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