ANÁLISIS

Santiago López Castillo: «Prepotente»

Santiago López Castillo: "Prepotente"
Pedro Sánchez en su avión oficial TW

Es el más poderoso. Nadie le osa ni le tose; bueno, le echan un lapo, quiero decir a uno de sus ministros que es como si fuera un escupitajo al Consejo de Ministros. Por donde pasa monta la parda. Se la refanflinfan, al decir de los cuchipandas que invadieron el Congreso. Lo último ha sido por ahí fuera. Se ha enfrentado a May la del brexit, que son los británicos que se las piran de Europa pero el Peñón sigue siendo del Reino Unido, o sea, de los monos y de los narcotraficantes. También la UE le ha puesto colorado por lo de los presupuestos generales del Estado. Le importa un huevo. Él va y les comunica a los desilustrados españoles que la razón está de su parte. Que nadie le osa, ni la osa mayor.

Que un pollo de Ezquerra le lanza un ídem al ministrillo Borrell, pues la culpa la tiene el PP. Que manipula a los abogados del Estado y al Consejo General del Poder Judicial, pues como si se la pica un pollo ya que estamos metidos en el «complejo erótico». Es el ser supremo, señor y dador de vida. Ha condecorado (¡viva la arrogancia!) a 73 agentes del servicio de seguridad de la Moncloa, los que le han salvado la vida del francotirador que, como en los cuentos de Pepe Iglesias, El Zorro, «nunca más se supo». Y luego llegarán las tripulaciones aéreas, las que le llevan a Valladolid en «Falcon», que está a un tiro de piedra de Madrid o un concierto de rock en Castellón de la Plana, también le quisieron llevar al Ferrol del Caudillo para una queimada pero se opuso, jo, qué rojo. (Se comenta que El Corte Inglés trata de preparar un crucero por el Caribe con Marta Sánchez y Shakira, depende de lo que paguen los grandes almacenes, a él, claro).

Sánchez se deja querer. Está gozando más que un enano. Aunque personifique el ridículo. Que le suban y que le bajen, que le traigan y le lleven. Se estira cual cabo gastador en las recepciones con alfombrilla. Y ahora, La Habana, Fidel, mi comandante, compañero. Sigue los consejos de Franco cuando la perla del Caribe se hizo comunista: «a mí, que ni me la toquen». Y se fotografía con carteles del Ché, el asesino mayor de Centroamérica y parte del extranjero. Es un pobre paleto, zafio, desilustrado, que está viajando a mogollón a costa del erario público. Pero, en el fondo, sabe que resistirá en la poltrona pase lo que pase. Por él y su chorba, toda la vida.

Ha cancelado el viaje a Islandia porque ha de recibir al chino, no al de todo a 100, sino al auténtico, no el de atrezzo sino el de la play-station última generación. ¿Quién protestaba por los regalos a la Casa Real?

Nada hay tan común en el mundo como la ignorancia y los charlatantes. Váyase, de aquí, señor Sánchez.

PD.- Oportuna la reprimenda de Aznar al decir que el PSOE no es constitucionalista. Es odio, cero a la izquierda.

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