El Gobierno que tenemos,
Con ellos teniendo tratos,
Aunque solo sea a ratos,
Es, aupado por Podemos,
Un Bebedero de Patos;
Mas por no ser ellas pocas
Las que a tontas y a locas
Tienen y ponen los huevos,
Es también con aires nuevos,
Un Bebedero de Ocas…
Si uno hiede, apesta
El otro, que el agua clara
De la verdad queda para,
No un refrigerio de fiesta,
Sino enjuague de piara;
Más que hojas en otoño
Se le caen al madroño,
Y más que espinas en zarza,
Quien más quien menos se enzarza
En ver quién miente más ¡coño!…
Tan poco el seso de sí
Da, cual vísceras de más;
De tierra su mente a ras,
Ánades sin pedigrí,
Mejor recen a san Blas,
Que al mudo hace locuaz
Y de no mentir capaz;
No hay aquí ningún misterio:
En vez de a un Ministerio,
Al Hospital de la Paz…
Epulón y no mendigo,
Si siguen el pan de higo
Dándome y no el de trigo,
Como Rígoli les digo
Un día y otro… «¡yo sigo!»
