?Aquí siempre toca, cuando no un pito, una pelota'

Purgatorio

´Tan pronto como una moneda en los cofres suena, un alma del purgatorio escapa de su pena´, antecedente histórico de las ferias ambulantes

Purgatorio

El Día de los Difuntos está dedicado, en el catolicismo, a las almas de todos aquellos que habiendo fallecido no han alcanzado aún el Paraíso y permanecen purificándose en el Purgatorio. Los protestantes no creen en la existencia del Purgatorio, con lo que es un disparate decir que Halloween es un invento del protestantismo yanqui, y equipararlo con el caso de la Navidad y su sucedáneo protestante “Papa Noel”. Personalmente, en este punto, discrepo tanto de la doctrina oficialista católica como de la protestante; creo que el Purgatorio existe, y que todos los encarnados vivimos en él, y para justificar esta afirmación me molesté en escribir y publicar el libro “EL VELO RASGADO”.

Del ´restyling´ de Trento

Del Purgatorio, ni de su fuego purificador de pecados, hay constancia en la Sagrada Biblia, por lo menos hasta el ´restyling´ hecho en el Concilio de Trento. En el siglo XVI, el protestantismo iniciado por Lutero, denuncia la compra y venta de la gracia de Dios, mediante la adquisición de indulgencias a cambio de dinero. La otra vía para la adquisición de las indulgencias que tenían los católicos era mediante la peregrinación a determinados centros eclesiásticos. Esto provocó un autentico mercado negro de reliquias, por su reclamo a la hora de atraer peregrinos, montándose auténticos parques temáticos con milagros incluidos. La entrada de ´divisas´ mediante el fomento de ´romerías´ a la ciudad de las siete colinas, tuvo su punto álgido con el papa León X.

Hasta tal punto llegó el escándalo por el abuso en la venta de indulgencias que acortaran nuestra estancia, o la de nuestros seres queridos, en el Purgatorio, que fue el detonante que hizo estallar el gran cisma de la cristiandad, cuyas consecuencias ahí están. Retrocedamos ahora en el tiempo, a la época en la que un   enjuto monje agustino de treinta y cuatro años, de nombre Lutero, dijo: ¡Basta! Para entender la indignación del fraile, es bueno que hagamos un poco de historia.

El obispo y príncipe Alberto de Brandeburgo y Maguncia, a los veintidós años, poseedor ya de dos diócesis, deseaba llegar a ser Arzobispo de Mainz, y primado de Alemania, por supuesto pagando por ello. El papa León andaba corto de liquidez, a causa de la construcción de la Basílica de San Pedro, le hizo transmitir que todo en esta vida es negociable. Daría a Alberto la sede de Mainz permitiéndole, en contra del derecho canónico, conservar las otras dos diócesis a cambio de una cantidad de diez mil ducados. El precio se sumaba al estipendio del palio, en este caso veinte mil ducados. Simonía pura y dura.

Como Alberto de Brandeburgo y Maguncia, no disponía de metálico para pagar, el papa, pasándose por el forro la condena eclesiástica de la usura, negoció con los banqueros Fugger un préstamo para Alberto a un interés exorbitante. ¿Cómo saldaría su deuda Alberto? León ya había pensado en ello. Siguiendo los pasos de Sixto IV y Julio II, le suministró una lucrativa indulgencia que podría vender en las calles durante más de ocho años, aunque, con anterioridad a su elección, hubiese hecho un voto solemne de revocar todo este tipo de indulgencias. De todos los ingresos recaudados, la mitad iría a parar a los banqueros y la otra mitad al vicario de Cristo para finalizar las obras de San Pedro. El negocio estaba servido.

´Tan pronto como una moneda en los cofres suena, un alma del purgatorio escapa de su pena´

El fraile elegido para predicar la indulgencia en Alemania fue el dominico Johann Tetzel, un hábil y obeso comediante, con un vozarrón como el trueno. La tarifa por sus servicios profesionales era veinte veces superior al de un profesor universitario de su época. Como representante del papa, Tetzel siempre hacía una solemne y apoteósica entrada en la localidad elegida como víctima, acompañado por altos dignatarios civiles y eclesiásticos. Iba precedido, a toque de corneta, por un acólito portador de una cruz blasonada con las armas pontificias. La bula de la indulgencia era llevada sobre un cojín de terciopelo ornado de oro.

Con la cruz plateada en el centro de la plaza del mercado, montaba su  ´chiringuito´. En él vendían salvoconductos para el paraíso, mientras un empleado de los Fugger rondaba por los alrededores para guardar la recaudación en una caja de seguridad.

El fraile fondón

Según los cronistas del momento, Tetzel tenía traza de ser de porcina raza. ´Tan pronto como una moneda en los cofres suena, un alma del purgatorio escapa de su pena´, era todo un artista a la hora de describir los terribles tormentos que sufrían las almas en el Purgatorio. No escatimaba detalles a la hora de narrar cómo se retorcían las almas en medio de las llamas, clamando incesantemente a sus familiares vivos: – ¡Tened piedad de nosotras! ¡Tened piedad de nosotras! – . Por doce peniques un hijo podía liberar a su padre de la agonía.

El refrán más popular de Tetzel era: – ´Tan pronto como una moneda en los cofres suena, un alma del purgatorio escapa de su pena´ – . Algo parecido a aquel feriante de los años 70, que desde el pedestal de su famosa tómbola ambulante gritaba a voz en cuello, con ´carajillera´ voz: – ´Aquí siempre toca, cuando no un pito, una pelota´.

Poco más que añadir; salvo 151 muertos

Para concluir, recordar que hace un año publiqué en PERIODISTA DIGITAL el artículo “La verdad sobre Halloween”, asi que no voy a redundar sobre  lo ya dicho en referencia a la fiesta más hortera del mundo; claro, como no sea los 151 muertos y 82 heridos, habidos hace unas horas en Seúl, en durante la celebración del puñetero Halloween.

Posiblemente sea “Zombie” de The Cranberries, la condensación en unos pocos minutos de a qué me refiero cuando afirmo que el Purgatorio existe, y que todos vivimos en él.

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Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

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