A este paso, entre Europa y el Gobierno,
más los del Pepé, que con ellos van,
pecados de unos y otros, llevarán
a pagarlos España en el infierno.
Algunos aseguran que es eterno;
no sé si tanto durará el desmán;
se hará más largo que un año sin pan
si es que algún día se fueran al cuerno.
De seguir en las urnas confiados,
con los votos, jamás los echaremos.
Con todos los resortes controlados
para siempre en sus garras estaremos.
Por “su” Constitución aprisionados,
hasta se cambie, libres no seremos.
Démosle vuelta, como a un calcetín,
O nuestra miseria no tendrá fin.
