Por qué no se construyó la presa de Cheste

Gota fría: ¿Por qué suspendió Zapatero el Plan Hidrológico Nacional?

¿Por qué se impidieron las obras en el barranco del Poyo con una ley de Compromís?

Gota fría: ¿Por qué suspendió Zapatero el Plan Hidrológico Nacional?

Si se repasan decisiones políticas sobre obras hídricas de infraestructuras públicas en España en los últimos 25 años se constata que el falso ecologismo, la ciega, radical y amañada creencia de que el cambio climático es obra del hombre y no de los ciclos naturales de la Tierra y el Sol, la incuria y el vitriólico y minoritario independentismo, son causantes de la ralentización y posterior cancelación de las obras hidrológicas que necesita España para evitar tragedias como la que estamos viviendo estas semanas a causa de las periódicas gotas frías.

El Plan Hidrológico del 2001 recogía la acometida de varios embalses y trasvases a las cuencas del Levante, pero, sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero lo suspendió por presión de los ecologistas de su Gobierno y por la oposición de los independentistas catalanes, que se negaban a que el Ebro, como si fuese suyo, cediese agua a otras cuencas desde la desembocadura en Tortosa. Posteriormente, en 2004, el Sistema Español de Información sobre el Agua (Hispagua) recogió el anuncio del Ejecutivo de la construcción de la presa de Cheste, una infraestructura que almacenaría 8 hm3 para evitar las crecidas e inundaciones del barranco del Poyo, cuyo desbordamiento es el que más muerte y desolación ha causado esta vez en la provincia de Valencia. El plan fue comunicado por la Confederación Hidrográfica del Júcar para acabar con las inundaciones de 16 localidades, puesto que la comarca de la Huerta Sur ha sido históricamente una de las más castigadas por las crecidas. Sin embargo, la presa de Cheste nunca se construyó ni se llevaron a cabo las actuaciones requeridas para evitar este tipo de desgracias porque, además y años más tarde, la ley autonómica de la Huerta (22 de febrero de 2018), pedida por Compromís, impulsada por el presidente Ximo Puig Ferrer y aprobada con los votos del PSPV-PSOE, Compromís y Podemos, y en contra del PP y Ciudadanos, impidió las obras en el Poyo al prevalecer “la preservación y recuperación” de los espacios agrarios del área metropolitana de Valencia.

Y para más inri, la oficina del Gobierno central encargada de los ríos valencianos, dependiente del ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, cuya titular es la radical, ineficaz y escondidaTeresa Ribera Rodríguez, sólo ha gastado el 2% de su presupuesto para mitigar desbordamientos: 1,1 millones de euros, de los 58,2 presupuestados. Esta partida, a juicio de varios ingenieros de caminos, canales y puertos consultados por El Debate, es la más sensible de todas porque es la encargada de los proyectos destinados a evitar catástrofes medioambientales.

Sin ninguna duda los valencianos que superan los 75 años se habrán acordado de lo ocurrido en 1957, cuando una riada dejó la ciudad sumida en el caos y con cerca de 300 muertos. La catástrofe social y económica fue de tal magnitud que el Gobierno de Franco (“También es memoria histórica recordarlo”, como ha escrito Fernando Fernández-Savater Martín en The Objetive) adoptó decisiones de trascendental calado. Se aprobó la llamada “Solución Sur”, la más cara, más completa, más compleja y más definitiva, consistente en desviar de la ciudad el rio Turia mediante un nuevo cauce de 12 kilómetros de longitud y 175 metros de ancho, capaz de desaguar 5.000 metros cúbicos por segundo en una nueva desembocadura, tres kilómetros al sur de la existente. Las obras se iniciaron en 1964 y finalizaron en 1973, con un coste tres veces el presupuestado y sufragado en parte con un aumento de 25 céntimos de peseta en los envíos postales desde y hacia Valencia. Está claro que, a la vista de lo ocurrido en el último cuarto de siglo, hoy, por mor de tanto ecologista de salón, competencias transferidas irresponsablemente y sin proyecto nacional de país, la Solución Sur no se haría por más que el catedrático de Ingeniería Hidráulica en la Politécnica de Madrid Luis Mediero haya declarado en ABC que “gracias a aquellas obras se ha evitado una catástrofe como la de los años cincuenta. El esfuerzo de aquellos ingenieros ha funcionado, pues con estas lluvias el caudal hubiera desbordado el rio y se hubieran inundado la zona urbana de Valencia y el área metropolitana. Ahora el rio rodea la ciudad y el agua va directamente al mar”.

Soluciones drásticas como las de Franco en 1964 son las que necesita España para mitigar daños en nuevas y periódicas gotas frías, y no la política actual de no hacer nada porque se enfadan los independentistas y se  molesta a las lagartijas Iguania y a determinada flora autóctona. Valen más las vidas animales y vegetales que las de los humanos. ¡Que desgracia!

Como ha recordado Savater: …”Y el Estado es el de una unidad política llamada España, no el fragmentado de una asamblea de taifas que pretenden tratar de tú a tú al Gobierno central, vetar en su territorio la entrada del Ejército o de las fuerzas de seguridad, dar permiso o negarlo a la intervención de la instancia más alta del país, etc.”.

JORGE DEL CORRAL Y DÍEZ DEL CORRAL

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Autor

Jorge del Corral y Díez del Corral

Hijo, hermano y padre de periodistas, estudió periodismo en la Escuela Oficial de Madrid. Ha trabajado en cabeceras destacadas como ABC y Ya. Fue uno de los fundadores de Antena 3 TV. Miembro fundador de la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y del Grupo Crónica, creador de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión (ATV) y fundador de la Unión de Televisiones Comerciales (UTECA). Un histórico de la agencia EFE, donde fue subdirector y corresponsal en Roma.

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