Y es que en el pecado suele ir la penitencia.

Sobre el amor al enemigo

Sé que todo esto no suena muy cristiano, pero qué le vamos a hacer

Odio, enemigo, maldad
Odio, enemigo, maldad. PD

Amo a Dios; amo a mi prójimo, me amo a mí mismo, pero confieso que, en eso de amar a mi enemigo, necesito mejorar.

Y eso que mis enemigos nunca me han hecho daño, más que en sus ensoñaciones; porque lo que es poder, no han podido, con lo que, al final, lo único que han conseguido es frustrarse y amargarse la vida.

Y es que en el pecado suele ir la penitencia.

Sé que todo esto no suena muy cristiano, pero qué le vamos a hacer.

En el fondo lo que estoy haciendo es protegerlos de mis propios demonios, que van por libre y no siempre los puedo frenar; y aunque sé que Dios en su inmensa misericordia me perdonará, dudo que el titular del juzgado de guardia se muestre tan comprensivo y tolerante, si mis demonios se pasan; con lo cual, como éstos no son personas físicas que puedan sentar en el banquillo, al final pagaré yo los platos rotos.

Ama a tu enemigo, pero que, entre él y tú, nunca haya menor distancia de la que mide un fusil con la bayoneta calada.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

Lo más leído