El trilero Sánchez ya tiene cortina de humo para un par de días.
El marido de Begoña, huyendo de la corrupción socialista, de las saunas familiares y del caos en trenes y carreteras, se zampó en avión oficial la friolera de 11.000 kilómetros para ir a Dubái.
Y allí, ante los atónitos representantes de Botswana, Burundi, Sierra Leona y Bután, anunció solemne su propósito de prohibir el acceso a las redes sociales de los menores de 16 años.
Tiene coña que nos salga con esas un sujeto que ha promocionado que los adolescentes españoles puedan, a esa edad, abortar o cambiarse de sexo, pero no voy a entrar en el asunto.
Me gustaría saber cómo impedirá el amo del PSOE –legalmente, se entiende– que la chavalada se reboce en TikTok, X o Instagram.
La fórmula que se me ocurre es la del gran Novak Djokovic, quien acaba de revelar que su hijo de 11 años y su hija de 8 son los únicos niños del colegio que no tienen teléfono móvil y que en casa no les deja tocar el ordenador ni con pinzas.
Esto es, sobre todo y esencialmente, una cosa de padres, pero dejamos el tema aparcado para no entrar en el juego del tramposo y vamos a lo esencial, que es el coladero de delincuentes, en que va a convertir la regularización de más de medio millón de inmigrantes ilegales, las grabaciones guarras en los puticlubs de Sabiniano y las elecciones en Aragón, donde se barrunta que VOX pegará un pelotazo.
Tenemos un presidente de Gobierno cuyo suegro se forraba con la prostitución de mujeres inmigrantes y jovencitos sin edad para usar redes sociales, en locales donde habían instalado dispositivos de grabación destinados al chantaje.
La confesión de los socialistas Hernando y Cerdán confirma el siniestro montaje, así como que la fontanera Leire recibió los materiales y tenía hilo directo con La Moncloa y con Ferraz. Lo que lleva a la conclusión de que Sánchez estaba en el ajo.
En otras palabras: no sólo vivía en un piso pagado con el dinero del puterío y financió su campaña con esos ingresos. Sabía también lo de las grabaciones.
Ayer nos enteramos de que ha empezado desde Francia un movimiento de argelinos hacia España, atraídos por la regularización y que son multitud los ilegales que compran antecedentes penales limpios en sus países de origen, por si la mera declaración de que nunca han roto un plato no les sirve.
Y de fondo, a cuatro días, elecciones en Aragón y la certeza de que los de Abascal empiezan a echarles el aliento en la nuca a los socialistas.
Crece entre los gurús del PSOE la sensación de que intentar erosionar al PP dando aire a VOX les ha reventado en la cara.