Un film lleno de retranca, de crítica hacia una sociedad superficial y llena de prejuicios contra la miseria de la obligada inmigración.
El guion de Elena Manrique es combativo a favor de los inmigrantes y de las bajas clases sociales, y contra la alta alcurnia y el machismo. Es un poco manido el tema, pero le da un punto de gracia y de optimismo que hace la película muy llevadera.

El reparto es correcto, aunque no sobresaliente, pero quiero destacar la figura de Sonia Barba, que hace de pija millonaria a la que le encanta el vino y las drogas, y con unas amistades más que peligrosas.
La dirección es también de Elena Manrique y me ha gustado, al igual que la iluminación y la escenografía, pero todo sin tirar cohetes.


Lo mejor del largo es que te hace pensar, analizar la diferencia de vidas de unos y de otros por nacer aquí o allá, y es bastante entretenida.
3 ***

