Regularizar no convierte en moral la actitud del que tuvo dinero oculto del fisco español
La suerte está echada. La ex amante de Jordi Pujol Ferrusola tendrá que declarar ante el juez Pablo Ruz, según los deseos de la Fiscalía, en lo que no se comprendía que pudiera ser de otra forma, atendiendo a la alarma general causada por el presunto trasiego de grandes cantidades de dinero desde y/o hacia paraísos fiscales por parte del primogénito de Jordi Pujol.–Siga leyendo en La Gaceta—
Vicky Álvarez afirmó a la Policía judicial que hacía frecuentes viajes a Andorra y que volvía con él en AVE desde Lleida a Madrid, donde siempre se quedaba el dinero. Incluso añadió que se lo entregaba a su hermano Oleguer o al padrino de su hija “que vive por Majadahonda”.
Todo metidito en mochilas en fajotes de billetes de 500 euros. Convertida en la testigo de cargo más solvente –el otro es Javier de la Rosa– la mujer da información sobre la oficina de Londres donde se mueve la pasta entre Islas del Canal, Suiza, Delaware y todos esos lugares de pastoreo del dinero negro. Lo peor es que eso coincida en el tiempo con la venganza fría de la UDEF.
Pujol padre dijo aquello de “¿Qué coño es la UDEF?” Y de repente la UDEF remite un informe al Supremo en el que dice que el hijo político del president y secretario general de CDC, Oriol, está implicado en el cobro de comisiones desde las Islas Vírgenes. ¡Toma ya!
Eso un día después de que Josep Pujol se confesara en El Mundo. “Sí pequé, soy evasor de capitales pero lo he regularizado”, poco más o menos que la misma historia del padre de Artur Mas. Pero regularizar no convierte en moral la actitud del que tuvo dinero oculto del fisco español.
Tampoco vale alegar que eres independentista. Y los familiares directos del ex mandatario Pujol y del antes consejero Mas, tienen la obligación de contribuir con sus impuestos al sistema que ha elegido a sus padres o a sus hijos. ¡Estaría bueno! ¡A por ellos! Así que prepárense, porque va a estallar el obús.


