La medicina estética ha funcionado durante años bajo una lógica sencilla: aparece una arruga, se rellena. Aparece flacidez, se tensa. Pero la ha decidido darle la vuelta a ese planteamiento con su nuevo proyecto en Madrid: +CUETO by CWS Health.
No es una clínica al uso. Es el primer sistema de tratamiento que no parte de los signos visibles del envejecimiento, sino de las causas objetivas que los originan. Y lo hace, según sus creadores, «antes incluso de que esos signos se manifiesten». La filosofía que lo sustenta se llama Caring with Science: cuidar con ciencia, no con ocurrencias.
El planteamiento es único porque parte de una pregunta incómoda: ¿por qué envejece la piel? La respuesta está en las células senescentes.
La piel está formada por células cuya actividad genética cambia con el tiempo. Cuando son jóvenes, leen el ADN correctamente y regeneran colágeno, elastina y tejidos sin problema. Pero con los años, entran en una fase senescente.
«Hasta hace poco se identificaba como un periodo inactivo y escasamente relevante,» explica la Dra. Ruiz del Cueto. «Hoy sabemos que no es así. Muy al contrario, están segregando SAS, los Factores de Secreción Fenotipos Senescentes, que inducen inflamación en el tejido y senescencia en las células vecinas. Generan una cascada biológica determinante en el envejecimiento acelerado.»

Aquí entra el gran salto científico. En 2012, el profesor Yamanaka recibió el Nobel por demostrar que las células adultas pueden reprogramarse hasta convertirse en células madre pluripotentes. Eso abre la puerta a revertir la actividad de las células senescentes y devolverlas a un estado sano. La Dra. Ruiz del Cueto lo aplica directamente a la piel.
Pero ojo, no todas las células están en fase terminal. Hay un estado intermedio, el de «supervivencia», donde la célula sufre estrés por el sol, la mala nutrición o el tabaco.
«Los resultados son completamente distintos si antes las reseteamos, actuando sobre la expresión de ciertos genes. Eso es la epigenética»
Pone un ejemplo claro: «Si a una célula en estado de supervivencia le aplicas un inductor de colágeno, en lugar de tensar, apenas responde. O peor, genera tejido cicatricial, lo que llamamos fibrosis. Por eso hay personas que responden mejor que otras a los mismos tratamientos.»
El Modelo +C que ha desarrollado la doctora se basa en un diagnóstico objetivo. No se trata de intuir, sino de medir el estado real de las células y el tejido. Para ello, +CUETO by CWS Health utiliza tres herramientas combinadas:
Sistema fotográfico en 3D + ecografía + IA: Permite evaluar el aplanamiento de la dermis y epidermis, proporcional a la aparición de arrugas. Se ve la actividad inflamatoria, el tipo y estado del colágeno. Incluso anticipa resultados de retoques estéticos en labios para evitar desproporciones.
Analíticas de sangre: La doctora las considera «el mejor chivato». Arrojan datos objetivos sobre el sistema inmune, el estado de las proteínas, la coagulación y el nivel de inflamación. Por ejemplo, unos niveles altos de hemoglobina glicada revelan cuánta glucosa está adherida al colágeno y la elastina, lo que imposibilita obtener buenos resultados si no se regula antes.

El orden de los factores, en este modelo, sí altera la biología. Primero se resetea la célula, se devuelve a una fase previa de tejido sano y funcional, y luego se aplican los tratamientos. Solo así, siguiendo protocolos de máxima eficiencia, se consigue que la piel trabaje a favor del tratamiento y no en contra.
La Dra. Sofía Ruiz del Cueto lo resume con una frase que invita a pensar: «Se trata de regenerar el tejido, devolviéndolo de una fase autodestructiva a una fase previa de tejido óptimo, sano y funcional, de manera que trabaje a favor de los tratamientos que aplicamos después.»
Es, ni más ni menos, que la medicina estética del futuro aplicada en el presente.
