Hasta las más rutilantes estrellas del firmamento holliwoodiense tienen que pagar las hipotecas de sus mansiones y de sus colecciones de lujosos coches, pobrecitos ellos…
El dilema llega cuando han de decidir si rebajarse a descender un par de escalones del olimpo de los inmortales, incotables y casi intangibles a costa de convertirse en imagen publicitaria o, por el contrario, mantener su halo inmaculado y evitar así la pérdida de respeto por parte del populacho. ¿Pasta o glamour? Evidentemente la respuesta suele ser pasta, pero como no son tontos (aunque gran parte sí que lo parecen a diario), se marchan a otros países a realizar sus spots, para evitar el pitorreo colectivo de sus compatriotas. Uno de los sitios más frecuentados es Japón, ya que pagan bien y sus anuncios no se emiten en yankilandia (¿o alguien pensaba que el argumento de Lost in Translation era ficción?). Afortunadamente existe Internet. Veamos unos ejemplos:
Sir Sean Connery, gentleman escocés por antonomasia y a mucha honra, anunciando whisky… ¿japonés? No me lo puedo creer.
Para las «spanish stars» también hay un trozo del generoso pastel. Miren a qué se dedica Antonio Banderas cuando está de vacaciones y no se pasea por Marbella…
Este documento audiovisual impagable para aquellos que piensan que el gran Harry está devaluándose con la cuarta parte de Indiana Jones. Siempre puede ser peor.
¿Alguien dijo ridículo? Hay mil más (casi todos han pasado por las calenturientas mentes de los publicistas japoneses), pero para no saturar al respetable, voy a despedir el post con una monería del ilustre ganador del Oscar, Nicolas Cage.
Si alguien se ha quedado con ganas de más, os recomiendo ESTE LINK que nos lleva directamente a la primera aparición en televisión de algunos otros famosos. No tiene desperdicio. Glamourosos saludos.