Sesión Golfa

Juan Carrasco de las Heras

Green Lantern: espejito, espejito…

DC Comics, pioneros en sacar interés y beneficio a las adaptaciones en la gran pantalla con los recordados Superman y Batman allá por los ochenta, se ha visto relegada a hermana tonta de Marvel en los últimos tiempos, asistiendo a la hegemonía de esta última que, salvo excepciones, ha ido beneficiándose del imparable avance digital y tomándole el pulso a «churrear» sus personajes en el cine; ello está promoviendo que nos encontremos en lo que ya muchos llaman «era superheroica del cine», con estreno de varias cintas de este tipo cada año hasta llegar a un punto de exceso.

Luego DC decidió pasar al contraataque y no quedarse sin su gallina de los huevos de oro, e irrumpió la genialidad de contratar a Christopher Nolan para que revisara al Hombre Murciélago con la seriedad y brillantez de la que nadie había hecho gala en el género, pero no todo empieza y acaba en Batman, y con cada uno de los proyectos paralelos destilan la torpeza de planificar observándose en un espejito, espejito que los castiga con la verdad del éxito muy superior de su directo rival, con las angustias y ansiedades que acarrea el asunto.

Es ahora la historia de un superhéroe conocido por los lectores de cómics, pero quizá de segunda fila para el mundo del cine y que nunca habría llegado a la pantalla si no fuera por la inercia superpoderosa del celuloide en la actualidad, la que nos invita a un rato de efectos verdosos y un argumento tan pueril como el uniforme de los protagonistas de la historia. Y es cierto que hay unos más adaptables que otros, pero si Thor no quedó mal, Linterna Verde podría haber sido más decente…

Ryan Reynolds (Buried, Sólo amigos, Ases calientes) interpreta con escasa convicción a un piloto chulito a lo Top Gun que parece haberse quedado en los ochenta haciendo compañía a la multinacional que respalda el proyecto, y que por azares del destino se ve con el don que le concede un extraterrestre moribundo: un anillo que le da poderes inconcebibles y le transforma en un guardián intergaláctico, protector del bien y compañero de otros muchos poseedores de su mismo regalo cósmico más allá de nuestro planeta (toma Geroma pastillas de goma). Enfundado en su traje-Heineken y con un antifaz que ya hace que no se le pueda reconocer, el personaje de Reynolds lucha con fuerzas poderosas cuyo aspecto resta solemnidad irremediablemente, y desface entuertos porque el Universo le hizo así. No faltarán a la cita tampoco la chica florero, el amigo graciosete del protagonista (también graciosete), y el actor estrella, Tim Robbins en este caso, que se rebaja por dinero a dar caché al proyecto a costa del suyo propio. Recuerdo cuando una producción de este tipo era un acontecimiento, y ahora no deja de ser «otra más de superhéroes», y encima mediocre; y es que todo sin mesura…

Dirección: Martin Campbell. Duración: 114 min. Intérpretes: Ryan Reynolds (Hal Jordan/Linterna Verde), Blake Lively (Carol Ferris), Peter Sarsgaard (Dr. Hector Hammond), Mark Strong (Siniestro), Jay O. Sanders (Carl Ferris), Temuera Morrison (Abin Sur), Taika Waititi (Tom Kalmaku), Jon Tenney (Martin Jordan), Angela Bassett (Dra. Waller), Tim Robbins (senador Robert Hammond). Guión: Greg Berlanti, Michael Green, Marc Guggenheim y Michael Goldenberg; basado en un argumento de Greg Berlanti, Michael Green y Marc Guggenheim; sobre los personajes de DC Comics. Música: James Newton Howard. Fotografía: Dion Beebe. Montaje: Stuart Baird. Diseño de producción: Grant Major. Vestuario: Ngila Dickson.

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Juan Carrasco

Éste homínido ceutí es crítico de cine desde hace años en el diario El Faro de Ceuta, así como responsable del espacio cinematográfico y de opinión "Fila 7" en la web www.ceuta.com y colaborador en la emisora de radio Onda 0 con su sección semanal "El Cine en la Onda".

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