Un reality poco 'atractivo' engañó al público y el programa ofreció menos de lo que se esperaba

El batacazo de Emma García, otro dolor de cabeza para Telecinco

En Twitter machacaron el formato, que quedó como quinta opción de la noche del sábado 7 de septiembre de 2013 con un 9% de share

Nadie, ni siquiera los espectadores, se esperaba el batacazo que el sábado 7 de septiembre de 2013 se pegó T5 con su nuevo estreno en prime-time ‘Abre los ojos…y mira’. El problema es que lo que tampoco nos esperábamos era ver que el formato era, casi en su totalidad, un reality aburridisimo con gente gorda como protagonistas.

 

 

Sin venir a cuento, a finales de julio de 2013, Telecinco anunció que agosto sería el último mes de vida de ‘El Gran Debate’ espacio político de los sábados en prime time que sustituía a ‘La Noria’ tras el escándalo de la madre del Cuco. Y digo ‘sin venir a cuento’ porque aunque hacía audiencias irregulares y laSexta Noche le hacía sombra con unos contenido parecidos, la cadena no ha sabido explicar bien el porqué de la retirada.

En un desayuno para los medios durante el FesTVal 2013 de Vitoria, el consejero Delegado de Mediaset España, Paolo Vasile, no se anduvo por la ramas y dijo que es que los gustos del consumidor estaban cambiado y que ya no quería tanta política como antes. Bueno, aceptamos ‘pulpo como animal de compañía’ y digamos que T5 quería volver a sus orígenes, lo que tampoco es nada malo.

Con la producción de ‘La fábrica de la tele’ como garantía de escándalos y entretenimiento, nos imaginábamos ‘Abre los ojos…y mira’ como un contenedor morboso que terminaría siendo una extensión de »Sálvame’. Puede que muchos se quejaran de eso pero, admitámoslo, es lo que funciona en T5. ¿Por qué cambiar si lo que se busca es audiencia?

UN REALITY QUE NO FUNCIONA

Ya sabíamos que dentro del programa iba a ver una sección titulada ‘No seas pesado’, un reality protagonizado por personas obesas que encerradas, pretenden adelgazar. No pintaba muy bien la cosa a priori puesto que no es una idea atrayente. Vale que son muchos los que tienen problemas de sobrepeso y que se puede aprender mucho de un formato así, pero hay cosas que son agradables y otras no.

Nos dicen que la gente ya no quiere política porque nos recuerda demasiado la tortura socioeconómica que padecemos, pero ver a un grupo de ‘gorditos’ llorando por querer zamparse un bocata, no es comparable a la crisis pero tampoco es que podamos llamarlo evasión.

Seamos honestos y preguntémonos, ¿es la tele sólo un mecanismo de entretenimiento? Y lo que es más importante: ¿lo poco atractivo (o los poco atractivos) no tiene cabida ante las cámaras? ¿Estamos condenados a una parrilla llena de tronistas y pretendientas musculados y de pechos grandes? Quiero creer que no, que todo depende de cómo se realice (si quieren podemos hablar de la gran estrella del momento, Alberto Chicote, o de Santiago Segura…)

‘No seas pesado’ hubiese estado bien si, primero, hubiese estado mejor hecho y si, sobre todo hubiese durado menos. Los programas de coaching siempre pueden atraer por el añadido de empatización con el público. Pero un sábado por la noche, cuando el público es más diverso que el resto de la semana, no tanto. Aquí se requería, lo que se prometió, un contenedor variado y no casi tres horas de reality, dejando para el final unas entrevistas flojas, por poco interesantes ( a los actores Ana Millán y Fernando Guillén Cuervo, pareja en la vida real) y un cara a cara entre un sobreactuado y de capa caída Javier Sardá y Alfonso Merlos, que debatieron sobre los diferentes tipos de maternidad.

 

 

Y durante las cuatro horas y media que duró el programa había un elefante rosa en mitad del plató del que nadie decía nada. ¿Qué pasa con la eliminación de Madrid en la carrera por los Juegos Olímpicos de 2020, suceso que estaba ocurriendo en esos mismos instantes y que era la noticia del día? Nada, ni una mención al respecto. ¿Por qué no se aprovechó la actualidad para el primer programa?

¿LO HIZO BIEN EMMA GARCÍA?

En Twitter se podían leer opiniones en contra de la presentadora del programa, Emma García, comparándola con su antecesor, Jordi González, todo un clásico del prime time de los sábados. No estoy de acuerdo con el linchamiento. García aguantó el timpo como siempre hace y dudo de que sea mínimamente responsable del fracaso.

POSIBLES SOLUCIONES

En realidad, hablar de fracaso es prematuro. La cosa tiene solución. Deberían acortar ‘No seas pesado’ y relegarlo al prime-time. Deberían contar con personajes de actualidad, tanto rosa como política y ampliar el debate a más personas. Es decir, no innovar demasiado. Es una pena pero es así.

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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