Kiko Hernández machaca a la escritora y ésta le contesta con ironía

Lucía Etxebarría sortea su ropa interior, habla de las «adicciones» de Belén Esteban y llama «prostituta» a Mónica Pont

"El libro de Belén es otro montaje. No reconoce sus verdaderas adicciones y se inventa un cuento con más o menos correlato con la realidad"

Lucía Etxebarría sortea su ropa interior, habla de las "adicciones" de Belén Esteban y llama "prostituta" a Mónica Pont
Lucía Etxebarría. PD

Lucía Etxebarría ha decidido sortear el bustier que llevó puesto la noche que ganó el premio Nadal como acto de promoción de su nuevo libro. La iniciativa ha sido criticada pero tampoco es para tanto. El problema es que la famosa escritora ha decido, otra vez, hablar de su polémico paso por el reality ‘Campamento de verano’ y ha subido la apuesta con unos ataques brutales a su compañera, Mónica Pont, y a la mismísima Belén Esteban.

LA ROPA INTERIOR DE LUCÍA ETXEBARRÍA

El fetichismo es una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales. También hay una variante de fetichismo sexual, mediante el cual, al fetichizar al objeto se le concede una característica sensual de forma que su presencia excita al portador.

Cuando el autor de un libro se lo firma al lector convierte al libro en fetiche, porque el ejemplar pasa a ser diferente de los demás y a tener una característica especial.

Como ya no sé qué hacer para que este vídeo se haga viral he decido sortear un auténtico fetiche, el bustier que yo llevaba puesto – bajo el vestido rojo- la noche que gané el Nadal. Garantizo que trae suerte, como ha quedado demostrado.

 

Se entregará al ganador o ganadora con certificado de autenticidad y todo.

Cómo optar al sorteo:

A- Cuelga este vídeo en tu perfil de facebook, con la siguiente frase: «Me ha encantado el libro».

B- envía enlace o pantallazo

Entre todos los recibidos sortearé el bustier con su certificado de autenticidad pertinente, firmado por mí. E incluso foto con él puesto para que no haya duda

Con este mensaje colgado en su página personal de Facebook y en su blog de la revista Allegramag, la escritora Lucía Etxebarría, pretende promocionar su último -y todo hay que decirlo, aconsejable- libro ‘Tu corazón no está bien de la cabeza’.

La iniciativa de la autora puede ser de un gusto cuestionable, según a quien se le pregunte, pero lo cierto es que es llamativa y ha tenido cierto impacto en la redes sociales- al fin y al cabo estamos hablando de ello, por lo que la estrategia sí es efectiva-.

EL ATAQUE DE KIKO HERNÁNDEZ

Pero la idea de Etxebarría ha sido muy criticada por uno de sus detractores más famosos, Kiko Hernández. El colaborador de ‘Sálvame’ escribió un post en su blog de telecinco.es – Las bragas de Lucía Etxebarria en venta– en el que hablaba así de la escritora:

Así que ya sabéis, ¡debajo de vuestros pantalones tenéis un auténtico diamante en bruto! Al contrario de lo que cualquier persona lógica pensaría, el que vuestra ropa interior esté usada, no resta valor, ¡lo suma!

Eso sí, si ya tenéis precedentes en esta práctica, seguramente os irá mejor. Este es el caso la insigne escritora, que el día que acudió a Sálvame Deluxe no tuvo mejor idea que traerse a plató una colección de bragas usadas que regaló a todos los allí presentes.

Usadas, doy fe… Esas manchas y círculos sospechosos son realmente difíciles de olvidar, y aún hoy en día me siguen persiguiendo en mis peores pesadillas.

Por lo que entiendo que tras el revuelo que se formó esa noche, Etxebarría haya encontrado como buen negocio sortear su ropa interior a modo de publicidad.

La única duda que tengo al respecto es si con la prenda y el certificado de autenticidad se acompañará un kit al más estilo CSI para experimentar. Ya sabéis, para recogida de muestras, análisis de fluidos… Todo muy higiénico, con mucho estilo y con mucho glamour.

LA RESPUESTA DE LUCÍA ETXEBARRÍA

El pasado 3 de diciembre de 2013, Lucía Etxebarría contestó a Kiko Hernández con este mensaje:

Se sortea un bustier mágico (se sortea, no se vende, y es un bustier, no unas bragas). Es él mismo que llevaba la noche que gané el Nadal. Es mágico, estoy completamente segura.

Según Kiko Hernández estoy «vendiendo mis bragas». Sabía que Kiko Hernández tenía poca comprensión lectora, pero que a partir de este post haya deducido que «vendo mis bragas» revela que muy bien de entendederas no está.

LUCÍA VUELVE A ATACAR A ‘CAMPAMENTO DE VERANO’

Por mucho que diga que quiere que en Telecinco se olviden de ella,después de su fugaz y polémico paso por el reality ‘Campamento de verano’, la verdad es que la escritora no deja pasar ninguna ocasión para atacar a algunos compañeros o trabajadores de la cadena.

En el mismo post de Kiko Hernández, el tertuliano hace referencia a un texto que Etxebarría escribió sobre el nuevo libro de Belén Esteban. Aquí, la escritora asegura que:

En los realitys se mueve droga. ¿Y por qué lo puedo contar? Porque ya lo han reconocido desde el mismo programa en el que estuve. Porque el tonto de Esteban fue tan imbécil como para reconocer sin el menor problema y tapujo que tomaba Omifin, y que lo tomaba allí dentro (de hecho, se lo suministraban). El Omifin es un compuesto que muchas habréis tomado porque se usa en tratamientos para la fertilidad. De hecho, yo lo he tomado. Bajo ningún concepto lo deben tomar hombres, y desde luego ni un hombre ni una mujer deben tomarlo sin receta médica. Suministrarlo es ilegal. Como imagináis, si un tipo allí podía tomar Omifín y no había control al respecto, es que no había control sobre nada.

Es decir, no desvelo nada que ellos no desvelaran ya.

Los realitys son un montaje, un montaje tremendo, en el que, en mi caso, yo entré engañada, desde el momento en que a mí en ningún momento me dijeron que tenían preparado agredirme o que iban ya no a consentir sino a incitar las agresiones. Lo siguiente fue crear un segundo montaje para desacreditarme. Pero bueno, todo eso se hablará en tribunales.

Y sobre Belén Esteban, Lucía Etxebarría escribe que:

El libro de Belén es otro montaje. Se lo han escrito, supongo que a partir de unas conversaciones que hayan tenido con Belén, en las que Belén, evidentemente miente. No reconoce sus verdaderas adicciones y se inventa un cuento con más o menos correlato con la realidad ¿Que si Belén Esteban me puede demandar por escribir esto? Pues supongo que sí. Pero si yo fuera su abogada me lo pensaría antes de hacerlo, porque me parece que yo tendría bastante fácil probar ante juzgado que a) Belén no ha escrito su libro y b) Gran parte de lo que en libro se cuenta no es verdad. Y que yo tengo derecho a publicar información veraz sobre una señora que ha decidido que su vida privada es materia pública. De paso, me harían una promoción increíble.

El problema de todo eso es ¿ cual es la intencionalidad de esos montajes? ¿Son tan inocentes como parece? ¿ Son mero entretenimiento?

Pues en circunstancias como las actuales, no estoy tan segura. Por tercera vez os recuerdo que yo le dije a Terelu que de entre las doce personas que había allí siete no sabían quién era Soraya Saez de Santamaría (no lo sabían: la choni, el ciclao, la madre del torero, el padre de la trans, el chico con problemas de desarrollo madurativo y la presunta actriz- confirmada escort) Y que Terelu me dijo » ¿ Y qué? eso no es importante, mucha gente no lo sabe» (Está grabado, no me lo invento. La hija de María Teresa Campos opina que no es importante que en este país mucha gente no sepa quién es la Vicepresidenta del Gobierno, Ministra de la Presidencia y Portavoz. Y no fue titular )

Pues sí: mucha gente no lo sabe. Y no lo sabe porque programas como ésos atacan a quien pudiera tener una postura política. En aquel reality el presunto licenciado en derecho, el hijo del torero, no tenía ni puta idea de lo que había hecho Gallardón con las tasas judiciales, y de hecho se la soplaba. Y lo mismo digo del presunto empresario que acabó ganando el concurso. La intención de esa cadena es que haya el mínimo debate político o información, y de hecho molestaba mucho, pero mucho, que yo llevara una camiseta en defensa de la sanidad pública y otra en defensa de le enseñanza pública (y se me atacó enormemente por hacerlo)

Y para terminar, la ganadora del premio Planeta, ataca a su ex-compañera de concurso, Mónica Pont:

Mónica Pont ha sido prostituta de lujo, y si me quiere demandar, que me demande. Cuando yo la conocí, lo era. Y si hay que argumentarlo, lo argumento, y lo argumentaré ante un tribunal. Puedo incluso citar la presunta «agencia de modelos que gestionaba sus servicios (que ya no existe, por cierto), agencia de modelos que gestionaba los servicios de algunas amigas y que incluso en su día me lo ofreció a mí. Jamás lo hubiera revelado, no tenía por qué, pero después de leer las lindezas que me dedica en el último ejemplar de Primera Línea resulta que me lo ha puesto en bandeja. Dado que ella ha cobrado por mentir sobre mí y yo no cobro un duro por escribir esto, en el caso de quisiera demandarme, lo tiene complicado, porque debería argumentar por qué yo debo respetar su derecho al honor si ella no respeta el mío. Y sobre todo, por qué miente sobre mí cobrando por hacerlo. Si quiere seguir, puedo también contar con qué director estaba liada cuando yo la conocí y qué me contaba el director de cine sobre sus trabajitos. Ah, y no cobraré por hacerlo. Ella sí que cobra por mentir sobre los demás. Ahí estriba la diferencia.

Por cierto, Mónica Pont cobró un pastón por llorar en público diciendo que me iba a demandar. Aún estoy esperando la demanda. Hace meses que anunció que iba a ponerla. Mintiendo, para variar.

Y reitero, Mónica Pont fue prostituta, puedo probarlo, y lo probaré en un tribunal si me demanda. Pero no voy a ir a televisión a contarlo por dinero.

Me has tocado los ovarios, Mónica, y cuando buscas a alguien, la acabas por encontrar.

¿ Y por qué he escrito esto? Mónica Pont acaba de salir desnuda en Primera Línea. En titulares, arremete contra mí. Dice que no me cambio de bragas (ella no podía ver si me cambiaba o no, porque nunca durmió conmigo ni estuvo cerca) o que no me ducho (me duchaba a diario, siempre con un montón de cámaras intentado capatarme en sujetador) No puedo demandar porque es una pasta en tasas judiciales. No puedo ir a medios a hablar de ella porque sería meterme en lo mismo. Así que he decidido decir la verdad a ver si me demanda ella, que no creo que lo haga. En tal caso, podría hablar ante el juez. Porque no puedo más. De verdad, no puedo más. Es absurdo, y cansado. Y duele. Mucho.

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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