El Museo de la Policía Municipal

Por José María Arévalo

(Primeros agentes de circulación.1933)

La revista “El Mirador” que publica Amsafa, la asociación de jubilados a la que pertenezco, publica en su número de marzo un articulo de Fernando Escudero, nuestro historiador, del que ya en ocasiones anteriores he reproducido sus estupendas descripviones, sobre la última de las “Visitas guiadas” que henos realizado, en esta ocasión al Museo de la Policia Municipal (MUSAP). No tenía yo ni idea de la existencia de este museo en Valladolid, después de más de 40 años de vivir aquí, lo que me ha convertido en un vallisoletano más, pero creo que como muchos otros desconocemos algunos valores que atesora nuestra ciudad, por lo que me ha parecido muy interesante reproducir aquí este artículo.

ALGO DE HISTORIA

En Valladolid, el concepto definido de Policía Municipal surge en enero de 1826, cuando la recién creada Partida de la Capa (denominada así por la prenda con la que se protegían de las inclemencias del tiempo) compuesta por dieciséis hombres procedentes del estamento militar (suboficiales del ejército de reconocido prestigio) y su comandante al mando, comienza a ejercer sus funciones y se rige por un reglamento propio de diecisiete artículos. A lo largo de los siglos XIX y XX se producen cambios normativos, transformaciones, ampliación de cometidos….que están estrechamente ligados a las vicisitudes del país en cada momento.

Hasta entonces, y a lo largo del tiempo, habían sido varias las instituciones que se dedicaron a la vigilancia y protección de bienes y personas. La Santa Hermandad, los alguaciles, los vigilantes de campo, los fieles de abastos, etc., han ido sucediéndose en la historia hasta que se fueron constituyendo los cuerpos de policía que existen en la actualidad, entre los que los policías municipales se han especializado en las tareas de vigilancia, que se concreta en tareas como proteger a las autoridades de la Corporación Local, hacer cumplir las ordenanzas, regular el tráfico, vigilar los espacios públicos, prestar auxilio en caso de accidentes, etc, etc.

Prudencio de Guadalfajara Aguilera, Duque de Castroterreno y Capitán General de Castilla la Vieja fundó la llamada Partida de la Capa, que empezó a ejercer en el año 1826. Aquel primer cuerpo contó con 16 hombres, hoy la Policía Municipal la componen cerca de 450 personas. Posteriormente, en 1835, se crea el Cuerpo de Celadores de Policía Urbana, que a su vez fue sustituído por una nueva estructura de vigilancia: la Guardia Municipal. Se creó en 1856 pero tendría que esperar dos años más (1858) para comenzar a ejercer.

(Agente de circulación en templete. Calle Mª de Molina)

De la Partida de la Capa a la Guardia Municipal y Policía Municipal

Durante cerca de cien años permaneció esa denominación de Guardia Municipal, dado que en 1952 un Reglamento estatal unifica el funcionamiento de los guardias municipales de todas las poblaciones, y entre otras cosas ordena que el cuerpo encargado de la vigilancia de las ciudades pase a llamarse Policía Municipal, a la que se asigna, entre otras funciones, la “Vigilancia y ordenación del tráfico”.

En la mayoría de la ocasiones, los efectivos de la policía se nutrieron de soldados procedentes de las guerras de África y posteriormente de la Guerra Civil. De toda la historia relativa a los oficios de vigilancia urbana, vamos a destacar dos servicios dada su estrecha relación durante su existencia con la Policía Municipal y que las generaciones actuales han conocido.

Los serenos

Era una figura profesional que hasta no hace mucho tiempo todavía tenían una presencia cotidiana en las calles de nuestras ciudades. Estuvieron en servicio hasta el año 1974, en el que se extinguieron por orden del Ministerio de la Gobernación. El Sereno era la persona encargada de vigilar las calles y regular la iluminación en horario nocturno. Solía llevar porra y silbato, aunque en sus más características representaciones aparecen con el chuzo (vara o palo de aproximadamente metro y medio de longitud y acabada en punta a modo de lanza) y farol. Durante la noche gritaban desde la calle la hora así como el estado meteorológico (“las tres y sereno”, “las cuatro y sereno”…) y socorrían a quien hubiera olvidado las llaves del portal.

(Felicitación navideña del servicio de serenos)

Durante toda su existencia fue una figura íntimamente ligada a los distintos cuerpos policiales dependientes de los ayuntamientos, llegando incluso a complementar los servicios de estos cuerpos en los horarios nocturnos. Los serenos en Valladolid no fueron efectivos hasta el año 1834 (acta de 27 de mayo). Dada la imposibilidad de sufragar con fondos públicos las prestaciones de este servicio, se estableció, en una de las Actas Municipales, que sus sueldos, ropajes y demás, se harían por la imposición de un 2% sobre las tasas, habiéndolo de pagar los inquilinos de las viviendas, no sus propietarios.

Los consumeros

No será hasta el año 1886 cuando se regule por medio de unas Ordenanzas Municipales las obligaciones del Cuerpo de Serenos en Valladolid. Unos trabajadores municipales (conocidos popularmente como consumeros) eran los encargados de cobrar los impuestos que habían de pagar las mercancías (vino, aguardientes, hortalizas, frutas, carnes, pescados y otros) que entraban a la ciudad por los fielatos, y evitar, en lo posible, el contrabando llevado a cabo por los que eran conocidos como “matuteros” (personas que introducían géneros en una población sin pagar el impuesto de consumo).

Esta manera de recaudar mediante impuestos indirectos y a través de los fielatos, fue siempre muy impopular por resultar, casi siempre, lesiva para los sectores sociales más desfavorecidos, de ahí el rechazo generalizado que merecieron por parte de la población, no obstante se mantuvo con gran tenacidad al ser imprescindible para la financiación municipal.

Fielato era el nombre popular que recibían unas pequeñas construcciones o casetas que se apostaban a la entrada de las ciudades y servían para el cobro de los arbitrios y tasas municipales sobre el tráfico de mercancías, aunque su nombre oficial era el de “estación sanitaria”, ya que aparte de su función recaudatoria ejercían un cierto control sanitario sobre los alimentos que entraban en las ciudades.

El término fielato procede de “Fiel” o balanza que se usaba para el pesaje, funcionando estos desde mediados del siglo XIX hasta los años 70 del pasado siglo.

MUSEO DE ANTIGÜEDADES DE LA POLICIA

Todo este recorrido histórico que abarca 194 años, se puede ver perfectamente organizado en el Museo de la Policía Municipal de Valladolid, también denominado MUSAP (Museo de Antigüedades de la Policía). Dicho museo, que ocupa una parte de las dependencias del edificio que la Policía Municipal tiene en la avenida de Burgos, es de modestas dimensiones pero no le resta ningún mérito en cuanto a la calidad que se aprecia a lo largo de su trayecto.

(La Guardia Urbana de Valladolid en las dependencias de la antigua plaza de toros –Plaza del Viejo Coso-1895-, que también fue Comandancia de la Guardia Civil. Era norma el que se dejaran el bigote y la barba porque era símbolo de autoridad)

Fue instalado por varios policías municipales de forma voluntaria, que recogieron cuantos documentos, fotografías, armas, indumentaria y objetos pudieron encontrar. El resultado final es una magnífica y didáctica exposición que merece la pena ser visitada.

Incorporación de la mujer a la Policía Municipal

Entre los años 70 y 80, serán constantes las transformaciones de este Cuerpo. Un hecho trascendental marcado por las exigencias de la vida y del mundo moderno, es la incorporación de la mujer en las filas de la policía municipal, lo cual supuso una verdadera revolución en la ciudad. El día 29 de enero de 1971, y por acuerdo plenario, se crea la Escala Femenina, y el 22 de junio se publican las bases para la provisión mediante concurso-oposición de 18 plazas de agentes femeninos de la Policía Municipal. En diciembre son declaradas aptas por el tribunal un total de 16, ingresando finalmente 15, tras superar el curso de formación. Toman posesión de sus cargos el día 3 de enero de 1973, formándose así la Escala Femenina de Policía Municipal de Valladolid, que se convierte en la tercera ciudad española, detrás de Córdoba y Madrid, en incorporar agentes femeninos a sus plantillas.

(Algunas de las primeras mujeres policías que accedieron al cuerpo, junto a la casa Consistorial,1972)

El precedente más antiguo de incorporación de la mujer a un cuerpo policial lo encontramos en Finlandia, donde existen mujeres policía desde 1907, conocidas como “policías de higiene” ya que trataban fundamentalmente acerca del control de las mujeres que ejercían el oficio más antiguo del mundo. En la imagen adjunta, podemos apreciar algunas de las primeras mujeres policías que accedieron al cuerpo, junto a la casa Consistorial (1972).

Destacamos la base primera de la convocatoria para tomar parte del concurso-oposición, el cual decía de manera literal: “Ser española, soltera, tener cumplidos 18 años y no exceder de 30 el día que termine el plazo de presentación de instancias….Por las peculiaridades de los cometidos que les incumben, los agentes femeninos de la Policía Municipal que contrajesen matrimonio, se les declarará de modo automático en situación de baja definitiva, con la consiguiente extinción de su relación de empleo público y abono de una indemnización equivalente a tantas mensualidades de su sueldo consolidado como años de servicio hubiese prestado a la Administración Local”.

Hasta 1982 no accedieron a la sección de motoristas. Por cierto, Valladolid también fue pionera al ser la primera capital de provincia en poner al frente de la Policía Municipal a una mujer, pues en 2014 Julia González fue nombrada superintendente, el puesto máximo de mando. El primer uniforme de la policía femenina incorporaba una falda por encima de la rodilla, que enseguida se cambió por otro cuya falda fuera más larga.

Sección de bicis y sección canina

En 1918 se creó la sección de bicis, que sustituyeron a los caballos, y en 1957 la de motos. No obstante en 2012 de nuevo se puso en servicio una patrulla equina, que se eliminó en el año 2015. También hubo una sección canina, que en la actualidad la desarrolla la Policía Nacional.

Cambio de patrono del Cuerpo

El bienio 1972-1973 trajo consigo el cambio del patrono del Cuerpo, pasando del actual Santo Ángel de la Guarda, celebrado en el mes de marzo, a los Santos Ángeles Custodios en el mes de octubre, citar como dato curioso que durante la celebración del día del Santo Ángel de la Guarda el servicio ordinario lo llevaban a cabo los jóvenes de la O.J.E (Organización Juvenil Española), tal y como recoge el Norte de Castilla en su edición de 2 de marzo de 1965, que daba cuenta de que tal día “los que cuidaban de la circulación eran los muchachos de la O.J.E., los cuales suplían y cubrían por un día su puesto en las calles, realizando dicha labor con total dignidad”, a partir del cambio del patrono será el cuerpo de la Guardia Civil el encargado de realizar este servicio extraordinario, estos pasaban, al igual que los muchachos de la O.J.E., por los puntos de regulación de tráfico donde prestaban servicio los policías municipales, les hacían el relevo retirándose estos del servicio para celebrar su festividad, permaneciendo en dicho puesto hasta el regreso de los policías.

(Una sala del Museo de la Policia Municipal)

Equipo radiotelefónico

El 28 de marzo del año 1974 se publica el pliego de condiciones para la adquisición y montaje de un equipo radiotelefónico y renovación y ampliación del existente, el cual había quedado obsoleto y, por lo tanto, de escasa operatividad con respecto a la creciente actividad que lleva a cabo la Policía Municipal. Este recién estrenado sistema se puso a prueba en la madrugada del día 30 de octubre, cuando un pavoroso incendio destruyó una parte de la factoría de Montaje-2 de Fasa-Renault, provocando un total de 10 muertos y 32 heridos, siendo fundamental su utilización en la coordinación y traslado de los heridos a los centros hospitalarios, por lo que la Policía fue reconocida públicamente por ello, alabándose sus medios técnicos, tan importantes para la óptima resolución de este servicio [Libro: POLICÍA MUNICIPAL DE VALLAOLID, 185 años de historia (1826-2011), pág 87].

El Museo

En general el museo nos muestra una gran cantidad de fotos, documentos y objetos perfectamente identificados entre los que destacamos:

1.-Silbato, perteneciente a D. Pedro Aragón Martín, agente de la Guardia Municipal de Valladolid. Ingresó en el cuerpo procedente de la guerra de Filipinas (1900). Cedido por su biznieto, oficial D. Alfredo Lázaro Bárcena.

2.- Estantería de gorros y viseras de policías del mundo.

3.- Estantería de armas largas y cortas, bien usadas por la propia policía o procedentes de decomisos.

Armas y utensilios que portaban y llevan algunos cuerpos de la policía:

  • Cuerpo de la Capa: Espada o espadín.
  • Cuerpo de Celadores: Bastón con empuñadura de cuero.
  • Guardias Municipales: Revólver, porra vulgar (llamada también “defensa policíal”) y esposas o grilletes.
  • Policías Municipales (antes): Bolígrafo, libreta de denuncias, silbato y revólver.
  • Policías Municipales (hoy): Bolígrafo, teléfono móvil, cuenta-hilos [aplicaciones de uso policiaco: identificación de documentación (DNI, pasaportes, etc)], linterna (luz ultravioleta) y revólver.

Antes de concluir el artículo, agradecer a la Jefatura de la Policía Municipal de Valladolid la deferencia que ha tenido con nuestra asociación de permitir visitar el museo fuera del circuito habitual y en particular a sus agentes Javier Yáñez y Ángel del Valle, que ejercieron a la perfección de anfitriones y guías.”

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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