Por José María Arévalo

(Segundo premio del Taller de Otoño, José María del Fraile Galán por “Tarde de tormenta frente a la Antigua”)
El pasado día 10 se inauguraron, este año con un poco de retraso, las dos exposiciones-concurso de pintura clásicas de la Unión Artística Vallisoletana, el Salón de Otoño y el Taller de Otoño, en esta edición del 2020 ambos en la misma sala de exposiciones, la de la Casa Revilla, c. Torrecilla 5, donde permanecerán al público hasta el 10 de enero próximo, de martes a domingos y festivos, de 12 a 14 y de 18 a 21.

(Primer premio del Salón de Otoño Liane Ruiz , por “Pecado original”, foto parcial)
Como la inauguración fue, por razones de seguridad en la pandemia, un acto reducido para autoridades, prensa y premiados, la presidenta de la Asociación, Helen Fernández Camazón, nos comunicó por correo electrónico a los socios la Unión Artística Vallisoletana que todo “salió como estaba previsto, y aunque la concejala Ana Redondo finalmente no pudo acudir, en su lugar nos acompañó el gerente de la Fundación Municipal de Cultura, Carmelo Irigoyen”. Al acabar el acto en la misma sala Revilla, TV 8 hizo una pequeña entrevista a nuestra presidencia con tomas por toda la exposición, que emitieron antes del telediario.
(Segundo premio del Salón de Otoño Alejandro Cano Bolado “Paisaje estelar”)
Como ya hemos comentado en ediciones anteriores, en el Salón participan los socios más expertos –con siete exposiciones individuales en su haber-, mientras en el Taller participan los menos expertos, aunque normalmente se empieza por el Taller aunque tengas muchas exposiciones, como le ha pasado este año a Chema Fraile, y claro, ha obtenido uno de los premios, con una magnífica acuarela.

Tercer premio del Salón de Otoño Juan Carlos Camarero “Observador observado”, foto parcial)
Perfeccionismo técnico
El Jurado de ambos concursos estuvo formado por tres pintores, Julio Cesar González Manjarrés, Enrique Oramas y Diego Carmona. Ya en ediciones anteriores nos hemos quejado de que sean compañeros pintores quienes nos juzguen, pues además de prestarse a posibles amiguismos –lo que se notó en alguna edición más de lo normal-, tiene como consecuencia, creo yo, que se prima la perfección técnica a la creatividad, y resultan premiados los más hiperrealistas, y muchas veces lo que yo llamo el hiperrealismo fotográfico, que tanto se ha llevado en los últimos años.

(Primer premio del Taller de Otoño, Juan A. García Barbero por “Transeúntes”)
Esto último sí que se ha notado en la presente adición tanto del Salón como del Taller, pues aunque el cuadro de Alejandro Cano Bolado, que ha obtenido el segundo premio, pudiera parecer más impresionista, como suele serlo él, sin embargo, apreciado de cerca se observa esa tendencia al realismo exagerado, si bien gracias al tema elegido ( aunque lo ha titulado “Paisaje estelar” solo es un rincón del Campo Grande en el que la luz hace brillar parte de las hojas del arbolado como estrellas) resulta de lejos eficazmente impresionista. Por cierto que estos días Cano va a exponer en uno de los centros cívicos de Valladolid.

(Acuarela de Isabel Menéndez en el Salón de Otoño)
También ha sido novedad este año que los premios han tenido por primera vez contenido económico, después de muchos años de quejarnos los pintores de que nuestros premios no lo tuvieran y en cambio otros (teatro etc.) sí. Aunque son premios muy modestos, se agradece el detalle que ha tenido con nosotros la Junta Directiva. Los tres primeros premios del Salón han sido agraciados con 250, 200 y 150 euros respectivamente, y los del Taller con premios de 150, 100 y 50 euros. Por algo se empieza.

(Tercer premio del Taller de Otoño, Eduardo Pascual Sanz por “Ojos que hablan”)
Obtuvieron los premios en el Salón de Otoño, el primer premio Liane Ruiz, por “Pecado original”; segundo premio Alejandro Cano Bolado por “Paisaje estelar”; tercer premio Juan Carlos Camarero por “Observador observado”; primer accessit Laura Juarez por “Autumnus”; segundo accessit, Oscar Herrán por “Skate”; y tercer accessit Ana Bragado por “Levanta la mirada”.
En el Taller de Otoño, el primer premio fue para Juan A. García Barbero por “Transeúntes”; segundo premio José María del Fraile Galán por “Tarde de tormenta frente a la Antigua”; tercer premio Eduardo Pascual Sanz por “Ojos que hablan”; primer accessit Mariano Gallego Casado por “Otoño”; segundo accessit para Javier Bolaños por “Juego de hachas”; y tercer accessit Amado Valencia por “El pulso”.

(“Estío castellano” de José María Arévalo)
Como siempre casi todos los participantes presentaron obras al óleo, solo tres o cuatro acuarelas, concretamente Chema Fraile, Isabel Menéndez, y yo; incluso otro acuarelista Oscar Herrán obtuvo el segundo accessit del Salón pero con un óleo. La verdad es que es muy arriesgado concursar con acuarelas frente a óleos, porque mucha gente no aprecia esta nuestra tan difícil técnica de la acuarela. En fin, habrá que seguir luchando.