La inquisición en Europa. II 

Por  Manuel López Gómez. Introducción de Carlos de Bustamante

( «Auto de fe», pintado por Pedro Berruguete en 1475)

Continuamos los artículos que publica la Asociación Enraizados en su web https://espanaenlahistoria.org, en su objetivo de propagar uno de sus fines, «Defender la Tradición cristiana de España como fuente de su unidad y solidaridad», provocando un sano orgullo sobre aquellos hechos que jalonan un acontecer incomparable, dando a conocer la prestigiosa realidad que adorna la historia de España y el acervo de valores que ha aportado no solamente a la propia nación sino al mundo entero.

Reproducimos ahora el artículo de Manuel López Gómez que lleva por título “La inquisición en Europa. II” (ya publicamos en este blog, el pasado día 24.11.23, el capítulo I, del mismo autor) en el que comienza refiriéndose a la Inquisición en España, explicando que incluso en nuestro país, se divulga no sólo por el pueblo común sino por políticos, intelectuales, medios de comunicación, el cine y la novela “histórica” una imagen totalmente exagerada y falsificada, divulgando una historiografía no hecha por los españoles sino implantada desde Francia con el advenimiento de los Borbones y sobre todo de la presencia de la Ilustración francesa en España, potenciado todo ello por el protestantismo, el anglicanismo  por el reino de Francia; y mostrando en cambio, por ejemplo, una Alemania idílica de la que se ha ocultado que la Inquisición protestante existió en ella y  que llevó a la hoguera  a unas 25.000 personas. En el Reino de Castilla se funda en 1478 por solicitud de los Reyes Católicos, mucho después de cuando fue creada en Francia, y aunque estaba formada por eclesiásticos, no dependía del Papa sino de la Corona Española. Al estar formada por eclesiásticos, se pretendió humanizar, ya que las pretensiones no eran aplicar una rígida justicia sino buscar la reconciliación del acusado que al confesar su culpa obtenía el perdón, ya que el objetivo era la salvación del alma; no podemos encontrar ninguna de estas características en ningún tribunal civil ni en España ni mucho menos en Europa. Y pasa a analizar las características del Tribunal Inquisidor español, sus procedimientos y la evolución y etapas de la Inquisición Española, como recogemos a continuación.

La Inquisición en España

Hay que decir como precedente que la propaganda anti española, y anticatólica, a lo largo de los siglos ha dejado una huella inequívoca de la Inquisición española y de la fe católica en España. Es decir, una imagen de una nación fanatizada por la fe católica, enemiga de la libertad del progreso y de la cultura, sedienta de sangre, perseguidora y ejecutora de brujas y hereje; en cambio, si se analiza la historia con objetividad podemos ver como la etapa de más actividad de la Inquisición en España es la etapa que más proliferó la cultura, las artes, las letras la ciencia, la política etc., el Siglo de Oro español. Pero, todo esto viendo la realidad supone una monumental  falsificación donde, incluso en España, se divulga no sólo por el pueblo común sino por políticos, intelectuales, medios de comunicación, el cine, la novela “histórica” dan  una realidad totalmente exagerada y falsificada divulgando, por tanto, una historiografía no hecha por los españoles sino implantada desde Francia con el advenimiento de los Borbones y sobre todo de la presencia de la Ilustración francesa en España, potenciado por el protestantismo, el anglicanismo o por el reino de Francia.

Goethe (1749-1832), el escritor alemán autor de Fausto,  decía lo siguiente: «La inquisición, no arraigará entre nosotros. No somos de la misma madera que los españoles para dejar que tiranicen nuestras conciencias», es decir, de un plumazo nos muestra una Alemania idílica donde ha ocultado que la Inquisición protestante existió y  que llevó a la hoguera  a unas 25.000 personas.

La presencia de la Inquisición en España la podemos situar en el Reino de Aragón en 1249 para combatir la herejía cátara proveniente del sur-este de Francia.

Pero es en el Reino de Castilla cuando se funda en 1478 por solicitud de los Reyes Católicos, mucho después de cuando fue creada en Francia. El Papa Sixto IV otorgó una bula fundacional “Exigit sincerae devotionis”, siendo en Sevilla donde tendría la sede el primer tribunal inquisitorial a cargo de dos dominicos; al año siguiente en 1479 se celebraría el primer auto de fe.

La Inquisición en España, aunque estaba formada por eclesiásticos, no dependía del Papa sino de la Corona Española. Al estar formada por eclesiásticos, se pretendió humanizar, ya que las pretensiones no eran aplicar una rígida justicia sino buscar la reconciliación del acusado que al confesar su culpa obtenía el perdón, ya que el objetivo era la salvación del alma; no podemos encontrar ninguna de estas características en ningún tribunal civil ni en España ni mucho menos en Europa.

El motivo principal que llevó a los Reyes Católicos a pedir al Papa Sixto IV la Inquisición fue la actitud de muchos judíos, supuestamente conversos al cristianismo, que, en cambio, clandestinamente, seguían practicando el judaísmo. La Reina Isabel, siendo consciente de la problemática que amenazaba la integridad de la fe cristiana, aceptó la instauración de la Inquisición. Este tribunal tenía  jurisdicción para investigar a los judíos conversos al cristianismo sospechosos de judaizar. Sin embargo, no tenía jurisdicción sobre los musulmanes y judíos no conversos. También fue solicitado a los Reyes Católicos por los auténticos judíos convertidos al cristianismo

Características del Tribunal Inquisidor español

1º La acusación tenía que ir acompañada por dos testigos.

2º Se penalizaba duramente las acusaciones falsas.

3º Todo se escribía ante notario y con dos testigos.

4º Los bienes de los acusados que se encarcelaban se requisaban y se administraban por una persona que era elegida por el acusado. Una vez finalizado el juicio se devolvían a su propietario.

5º El acusado tenía derecho a la defensa, por tanto iba acompañado de un abogado defensor.

6º En muchas ocasiones los acusados se confinaban en sus propias casas o en la cárcel donde tenían que pagar su manutención; las personas que no tenían posibilidades de esto se lo pagaba el Santo Oficio.

5º Los encarcelados tenían autorización para salir a mendigar, para ir a misa o para ir a alguna peregrinación.

6º La denuncia anónima no era aceptada y sí desechada.

7º El acusado tenía derecho a elaborar una lista de enemigos, si algún acusador estaba en esa lista era automáticamente descartada su denuncia.

8º Al encarcelado pendiente de juicio se cuidaba meticulosamente su estancia en la cárcel, donde se inspeccionaba con frecuencia el estado de las cárceles.

9º La Inquisición fue muy sobria a la hora de aplicar la tortura, sólo se aplicó un 1% o como mucho un 2% . Las embarazadas, gestantes  y niños menores de 11 años estaban exentos de cualquier tipo de tortura.

10º Se conmutó la pena de muerte a cambio de penitencias espirituales o canónicas.

11º Se abolieron los azotes para las mujeres y para los fugados.

12º Se suprimieron las argollas para las mujeres.

13ª  Se redujeron a 5 años las penas a galeras en lugar de cadena perpetua.

El tribunal de la Inquisición también juzgaba por violaciones, bigamia, pederastia, perjurio, piratería de libros, abuso a menores y al tráfico de armas, la trata de blancas, el proxenetismo, los delitos contra la honestidad, falsificación de la moneda.

Los procedimientos de la Inquisición

Afortunadamente la Inquisición tenía un aspecto y era registrar documentalmente todos los casos que pasaban por su jurisdicción, por lo que el estudio de estas fuentes ha evidenciado una realidad muy diferente a la que la Leyenda Negra nos muestra y es que el número de ejecuciones por parte de la inquisición fue muy bajo.

Cuando una persona era acusada ante la Inquisición, comenzaba su investigación.

El Santo Oficio tenía jurisdicción sobre los siguientes delitos:

1º Contra la fe y  la religión, herejía, apostasía y blasfemia.

2º Contra la moral y las buenas costumbres, bigamia, supersticiones, brujería.

3º Contra la dignidad del sacerdocio

4º Contra el Santo Oficio.

Al denunciante se le pedía que aportara pruebas o testimonios que avalasen sus declaraciones. Las denuncias eran cuidadosamente revisadas por los inquisidores, que los cuales aportaban investigaciones complementarias. Generalmente consultaban el caso con los “calificadores” – asesores con los que contaba el Tribunal – . Los calificadores eran elegidos por ser expertos en teología y en derecho. Después de recoger las pruebas los acusados eran detenidos y llevados a las cárceles secretas de la inquisición. En este lugar se les llamaba al arrepentimiento y que confesase el motivo de su detención. Al detenido se le incomunicaba. Al detenido se le proveía de alimentos. Estos, cuando se auto inculpaban,  las sanciones eran mucho más benignas, en la mayoría de los casos se pagaba una pequeña multa o vestidos de penitentes se oía misa o hacer peregrinaciones o rezar algunas oraciones.

Al principio del funcionamiento del Santo Oficio había muchos recursos, pero ya en el Siglo XVIII no eran suficientes para cubrir los gastos; lo que causó que constantemente se pidiera apoyo a la Corona.

El proceso se realizaba con el mayor secreto posible y tanto a los procesados como a los acusadores, a los funcionarios y a los servidores del Tribunal se les obligaba a no revelar nada de lo sucedido. En caso de no cumplir esto se les trataba como a los mismos herejes. Los juicios no tenían una duración fijada, los acusados eran llevados a las salas de las audiencias donde se encontraban los inquisidores y el fiscal, se utilizaban acusaciones genéricas para evitar después represalias contra los testigos; en última instancia si se acudía a la tortura tenía que ser supervisada por un médico, un notario, el inquisidor y el alguacil. A pesar de lo que se cree, la Inquisición no inventó la tortura y sólo en casos muy excepcionales se aprobaba.

Hay que tener en cuenta que la Inquisición Española no tenía el poder que se le otorga en la Leyenda Negra o en la literatura fantasiosa o en el cine; el personal que tenía era escaso.

La evolución y etapas de la Inquisición Española

La evolución de la Inquisición española es que fue creada para combatir a los judaizantes, pero con la excomunión de Lutero en 1521 y el cisma protestante, la Inquisición española trabajó para mantener la unidad de la fe católica frente a las amenazas de la herejía protestante; los países que se unieron a la herejía protestante ni fueron un ejemplo de libertad ni mucho menos de tolerancia y libertad religiosa; en la zona protestante más que una inquisición al estilo de España lo que se practicó fue un sistema de represión feroz en el que muchas personas fueron enviados a la hoguera directamente sin ni siquiera derecho a juicio. Fue precisamente la inquisición española la que frenó y evitó en España la histérica quema de brujas.

La distribución en 350 años de existencia de la inquisición española con estas principales etapas

1ª Etapa 1483-1520: En esta etapa principalmente se combatió a los judaizantes.

2ª Etapa 1520-1630/40: En esta etapa ya casi no se registra actividad judaizante, en cambio, tras el cisma de Lutero, se combatió la herejía protestante.

3ª  Etapa 1630/40-1725: Se registra alguna actividad sobre los cristianos portugueses llegados en masa de Portugal, en esta etapa comienza la decadencia del Santo Oficio, aunque es en el reinado de Carlos IV (1621-1655) en cuando la Inquisición tiene más autoridad, pero en cambio los acusados eran pocos y las sanciones muy leves, las herejías  prácticamente habían desaparecido de la sociedad española y de los virreinatos americanos y filipinos.

4ª  Etapa 1725-1834: En esta etapa se cambió de dinastía de los austrias a los borbones con ellos llegó La Ilustración francesa y el liberalismo. Actividad de resistencia frente a los ilustrados y practica desaparición de actividad del tribunal.”

Finalmente el artículo incluye cuadros  que pueden verse en LA INQUISICIÓN EN EUROPA (II) – España en la historia (espanaenlahistoria.org):

Archivos y registros del Santo Oficio español

1º Registro de Cédulas Reales y provisiones donde debían asentarse los títulos y juramentos de los inquisidores y oficiales.

2º  Registro de comisarios familiares y lugares de cada distrito.

3º Registro de testificaciones contra los reos. Este libro debía llevar al principio un listado por orden alfabético de los reos.

4º Registro de votos tanto de votos de prisión como sentencias de tormentos o definitivas.

5º  Recopilador de cartas del Inquisidor General y el Consejo al tribunal.

6º  Registro de cartas del Inquisidor General y al Consejo

7º  Registro de visitas a las cárceles inquisitoriales.

8º Registro de libranzas para que receptor pudiera hacer los pagos necesarios

9º   Registros de penas y penitencias pecuniarias.

10º Registro de los autos de fe con relación particularizada de delitos, personas y penas.

11º  Registro de presos con anotación de entrada y salida de las cárceles.

12º Registro de las cantidades que tenían los presos al entrar en las cárceles  que debían de mantenerse con cargo al fisco inquisitorial.

13º  Registro de bienes confiscados y registro donde se asientan los gastos de cada preso.

14ª  Registro de sentencias sobre el fisco.

15º  Libro de receptoría.

16º  Libro de relajados, reconciliados y penitenciados.

17º Registro de procesos pendientes, suspensos y terminados.

Observaciones: Las condenadas por brujería lo fueron principalmente por delitos graves no solo por brujería.

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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