Por Carlos de Bustamante

Continuamos con el décimo cuarto de los chascarrillos de Luis Esquiroz Medina. Pero permitidme antes un comentario: Convencido estoy de que `nuestro´ coronel Esquiroz vivió una intensa vida militar. Ítem digo que como quien introduce sus chascarrillos, tuvo singular preferencia por la enseñanza militar (y a la vez civil) de los cientos de reclutas que, sobre todo en los años cincuenta -sesenta, nos llegaban a los acuartelamientos, para cumplir su servicio obligatorio a España en las FF.AA.
Nonagenario y con cuarenta y cinco años de servicio a mis espaldas, creo tener conocimiento de causa para opinar, al menos, que tras una breve conversación noto si mi interlocutor ha cumplido o no el Servicio Militar obligatorio.
Por lo demás, allá cada cuál `con su cada cuala´. Mas sí digo que `otro gallo nos cantara y otra gallina nos cacareara´, si se restableciera el Servicio Militar obligatorio.
Me llamo Carlos de Bustamante. Vivo en Sevilla C/ Asunción nº 16, 3º derecha. Barrio de los Remedios. (47011). Y soy coronel de Infantería. Mutilado Absoluto por la Patria en Acto de Servicio.
Pero vamos ya al chascarrillo. Esta vez, la ciyta que lo precede es el famoso dicho: “Lo bueno, si es breve, es dos veces bueno”. Y continúa:
“En una Unidad y en una época, estando varios Batallones de una Brigada haciendo unos temas con fuego real, en el Campo de Maniobras de San Gregorio, se dio la circunstancia de que uno de los componentes de la plana Mayor, todas las noches al irse `al saco´, y todas las mañanas al llegar al imperio para el desayuno se quejaba de lo mismo, unos pertinaces dolores de cabeza.
El Teniente Coronel, ya algo preocupado por su subordinado, charló con el Teniente Médico, y quedaron en que aquella mañana aprovechando que tenía que hacer una evacuación sobre el Hospital Regional, que lo mandaría en consulta. Y así lo hizo.
Al mediodía, estando comiendo toda la plana Mayor, entró en la tienda del Imperio el paciente que regresaba de Zaragoza, y al interesarse el Teniente Coronel por sus dolencias dijo:
— Sí, mi Teniente Coronel, ya me han mirado, y me han dicho que vuelva mañana que me tienen que hacer una radiografía de SENOS, y eso es lo que no entiendo. ¡¡Qué coño tendrán que ver las tetas con el dolor de cabeza!!