Por José María Arévalo

(La Puerta de San Nicolás, la única en pie de la muralla de Ledesma)
Por mis más de tres años de trabajar como periodista en Salamanca, siempre he presumido de conocer bien esta ciudad, sus entresijos y también su provincia, por la que he viajado en busca de noticias, por ejemplo aquel verano que me tocó recorrer la sierra de Francia, en busca de una leona que decían se había visto suelta por aquellos riscos. Sin embargo me he dado cuenta de que nunca fui -cosa rara- por Ledesma, cuando he leído una historia de Marta Lucas en Traveler, que titulaba “Ledesma, el tesoro histórico de Salamanca”. Me ha interesado más porque hace unos meses sea ido a vivir por allí una de mis hermanas, cuando se ha jubilado mi cuñado, así que tarde o temprano iré a verla, tan cerca como estamos ahora.
Explicaba el artículo que existen rincones impregnados de cultura, lugares donde la historia no solo se cuenta, sino que se respira, Ledesma (Salamanca), enclavada en la serena dehesa salmantina , es uno de esos tesoros. Sus calles de piedra guardan la memoria de civilizaciones pasadas, su tierra es testigo del paso de numerosos pueblos y su esencia es un puente entre épocas. No es solo una villa con historia, es una puerta abierta al ayer, una máquina del tiempo donde el viajero se descubre habitando siglos distintos, sin saber con certeza en cuál de ellos se encuentra realmente.
Si estabas pensando en visitar Salamanca próximamente, deberías incluir el municipio de Ledesma en tu itinerario. Se encuentra en el extremo centro norte de la provincia de Salamanca, a solo 35 km y muy cerca de otros importantes pueblos como La Alberca o Ciudad Rodrigo. Esta villa a orillas del río Tormes está llena de historia y belleza, tanto que fue incluida en la lista de Los Pueblos Más Bonitos de España en el año 2018.
TESTIGO DE SIGLOS DE HISTORIA
Su origen se remonta a tiempos prerromanos cuando se conocía como Bletisama. Además, han pasado por ella también visigodos y romanos dejando huella de sus respectivas culturas que se reflejan en sus calles y conjunto histórico. Gracias a su estratégica ubicación junto al río Tormes, sus murallas quedan protegidas, convirtiéndola durante muchos años en un enclave defensivo y comercial muy importante.
Su rico patrimonio histórico hizo que Ledesma fuera declarada Conjunto Histórico-Artístico en el año 1975. Un reconocimiento totalmente justificado debido a la gran cantidad de monumentos que posee. Entre sus edificios más destacados podemos admirar la Iglesia de Santa María la Mayor, joya del gótico hispanoflamenco que fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 2002. Si bien su origen es románico fue diseñada a partir de directrices góticas. Pero esta no es la única Iglesia que podemos sugerir, también podremos deleitarnos con la Iglesia originariamente románica de San Miguel, en la que se entremezclan diferentes estilos y que está ubicada dentro del recinto amurallado. Fuera del recinto encontramos la Iglesia de Santa Elena, declarada Bien de Interés Cultural en 1983 por ser una magnífica representación del románico de la repoblación.
La esencia de una ciudad tradicional está presente en sus monumentos, pero también en sus calles empedradas donde parece que el tiempo se detuvo hace mucho. Su casco antiguo perfectamente estructurado cuenta una historia a través de los años. Gran parte de su muralla de piedra granítica sigue en pie rodeando la villa desde tiempos de Fernando II de León, en el siglo XII. De las ocho puertas que tuvo, ahora solo conserva una, La Puerta de San Nicolás.
Algunas construcciones posteriores y de gran relevancia son el Castillo-Fortaleza cuyo patio de armas fue levantado entre los siglos XIII y XIV o el Caserón de los Trasmiera del siglo XV donde se encuentra actualmente la sede del Ayuntamiento.
No podemos olvidarnos de mencionar sus puentes, en primer lugar, el Medieval derribado en la Guerra de la Independencia, pero posteriormente reedificado. El segundo es el denominado Mocho, también declarado Bien de Interés Cultural en el año 2000. Su origen se atribuye a la época romana porque se encuentra en el trazado de la antigua calzada romana Bletisa.
La lista de monumentos para visitar en este histórico pueblo es extensa, incluyendo el Hospital de San José del siglo XVIII, la Casa de los Roderos, el Palacio de Don Beltrán de la Cueva o la Ermita de Ntra. Sra. del Carmen, además de las múltiples casonas que se pueden encontrar a lo largo del pueblo. En cuanto a esculturas se pueden visitar la escultura zoomorfa prehistórica del Verraco o el monumento megalítico prehistórico del Menhir.
Además de toda esta riqueza arquitectónica, su cultura también perdura en sus fiestas o tradiciones. Desde las típicas celebraciones que podemos encontrar en cualquier pueblo de esta zona como los carnavales o la Semana Santa a otras propias como el Corpus Christi, la fiesta grande de Ledesma. En primavera se pueden visitar los jardines de la fortaleza para participar en los programas de actividades durante la Feria de artesanía y agroalimentaria. Otras fiestas destacables son La Noche en Vela, una experiencia mágica en la que el casco histórico se ilumina con velas y se llena de arte y actuaciones nocturnas, generando una atmósfera única.
Pero, aunque no puedas coincidir con ninguno de estos eventos, existen dos lugares imprescindibles para visitar. El primero es sin duda su casco antiguo a través de un recorrido autoguiado por sus lugares más representativos, con señalización direccional e informativa, ideal para conocer la riqueza histórica y arquitectónica de Ledesma.
La segunda visita obligada es al Centro de Interpretación Histórica de Ledesma – BLETISA, ubicado en la iglesia de San Miguel. Este espacio ofrece un viaje por la historia de la villa a través de medios audiovisuales, interactivos o textos y fotografías para “comprender su pasado y saborear su presente”.
PARA LOS AMANTES DE LA NATURALEZA
Ledesma posee espacios naturales llenos de belleza que te permitirán conectar con el entorno y practicar diferentes deportes y actividades como Paddle Surf, Kayak, tiro con arco, escalada o rutas tanto a pie como en bicicleta. Este pueblo se encuentra en la Ribera del Tormes donde podremos caminar entre fresnos, chopos y alisos que dan refugio a una gran variedad de aves como garzas, cormoranes y ánades. Un entorno perfecto para realizar estas actividades de ocio, además de nutrirnos de historia por la presencia de restos de los antiguos usos que se hicieron del río, como curtidurías, aceñas o molinos…
En el entorno del Puente Mocho hay encinas centenarias y un manto de plantas aromáticas como espliego y tomillo entre otras. Este paraje conserva un ecosistema en el que conviven buitres leonados, milanos negros, zorros y cigüeñas negras. Aquí también discurre la antigua vía romana Bletisama Ocelo-Duri, que conectaba Coria con Zamora.
Además, podremos pasear a través de la encrucijada Red de senderos. Antiguos caminos ganaderos, ahora convertidos en rutas de senderismo que permiten explorar su entorno natural, como la ruta de Peñasarracín.
Si después de tantas actividades quieres descansar y relajarte, te recomendamos visitar el Balneario de Ledesma Montepío, uno de los pioneros en termalismo en España. Ubicado en el pueblo Vega de Tirados a solo 15 minutos en coche de Ledesma. Se encuentra en un emplazamiento perfecto para desconectar en una típica dehesa salmantina donde la naturaleza y su sanadora agua son dos de las protagonistas. Los Baños de Ledesma tienen un origen antiguo, sus aguas conducidas a través de una misteriosa canalización subterránea, contienen una gran cantidad de minerales excepcionales para la salud. La magia de este Monumento Histórico Artístico desde el año 1934, posee múltiples virtudes conocidas por tratar y prevenir enfermedades y afecciones neurológicas y dermatológicas. En el caso de que quieras disfrutar con calma del balneario durante unos días, podrás quedarte en su Gran Hotel Balneario. Otras opciones de hospedaje alternativas dentro del pueblo de Ledesma son el tradicional Hotel Rural El Rocal en pleno centro o el Hotel Rural La Clerecía. Esta segunda alternativa se encuentra en una zona mucho más tranquila del campo y posee un estilo rústico, ya que se trata de un antiguo edificio de piedra del siglo IX rehabilitado.
GASTRONOMIA
Su rica gastronomía refleja a la perfección la tradición culinaria de la provincia de Salamanca. Degustarás platos como el hornazo, el farinato o el cabrito asado en los restaurantes locales además de otras delicias como los excelentes embutidos y quesos de la región. Como restaurantes te recomendamos uno de los más famosos de Ledesma, La Fernandica, un lugar muy pintoresco con una larga tradición. Se trata de una típica casa de pueblo donde se sirve comida casera a buen precio.
Muy cerca de Ledesma, en el pueblo Vega de Tirados, donde también están las Termas, podrás disfrutar de la innovadora oferta gastronómica del restaurante Rivas recomendado por las Guías Repsol y Michelin. Se trata de la más pura tradición, pero con un toque moderno e innovador.
Para terminar, no debemos olvidarnos de su producto artesano por excelencia, las rosquillas, creadas a partir de productos naturales de la tierra. Algunas de las panaderías tradicionales donde destaca la elaboración de esta delicia son Rosagus o La Villa.
DE LUGAR DE MARTIRIO EN ELSIGLO VIII A ANFITEATRO EN 2025
Y una última noticia: La transformación del entorno de la puerta de San Nicolás de la villa de Ledesma en un espacio público amplio e incluso que pueda albergar un pequeño anfiteatro, está cada vez más cerca. Cabe recordar que esta intervención se encuentra incluida dentro del plan de mejora del Patrimonio Histórico con uso turístico de Ledesma que contará con una aportación de 2,5 millones de euros para las obras por parte del Ministerio de Industria que anunció esta medida el pasado verano.
Concretamente, se llevará a cabo la urbanización, el soterrado de cables y la mejora del alumbrado del entorno de la iglesia de Santa María la Mayor y la Puerta de San Nicolás y además se efectuará la limpieza de parte de la muralla.
Hace dos años que el Ayuntamiento de Ledesma inicio el procedimiento para lograr este cambios y lo hizo con la puesta en marcha de la adquisición de dos casas, una por valor de 15.500 euros y otra de 5.000 euros, con la idea derribar estos inmuebles y poder crear en un futuro cercano en la Puerta de San Nicolás una plaza pública con un pequeño anfiteatro en el que poder realizar actuaciones culturales.
La muralla, que se comenzó a construir en la época prerromana y se consolidó en el siglo XV, es una de las joyas del municipio salmantino. La Puerta de San Nicolás, declarada Bien de Interés Cultural en el año 1949, está formada por dos arcos peraltados sobre impostas a bisel entre dos torreones semicirculares.
La plaza de San Nicolás se encuentra reclinada sobre la muralla y es de aspecto irregular. Se trataba de un espacio de juegos en la antigüedad y también se empleaba para la venta ocasional. Además era lugar de paso de muchas personas, puesto que el arco conectaba el centro de la villa con algunos de los barrios y parroquias de extramuros.
El nombre de la Puerta de San Nicolás de Ledesma tiene también añadido una leyenda junto a la parte histórica. Se vincula a la historia del walí (jefe de la villa) musulmán Galofre que mandó degollar en el año 745 a su hijo por convertirse al cristianismo (tras adoptar el nombre de Nicolás) y a los clérigos que le habían bautizado, Leonardo y Nicolás.
Tras estos datos históricos cuenta la leyenda, que mientras veía morir a su hijo el wali fue alcanzado por un rayo y murió allí mismo. En 2023 se compraron dos casas en mal estado en este punto que ahora «se derribarán para dejar un espacio diáfano en el que se pueda incorporar este pequeño anfiteatro», aseguró Exuperancio Benito, alcalde de Ledesma.
Además, el atractivo de este emplazamiento se verá mejorado con la incorporación de un video mapping en el que se contará la historia del Arco de San Nicolás así como sus detalles característicos. En cuanto a la futura iluminación diseñada para esta zona, Benito explicó que «se trata de una iluminación artística que pretende ser un proyecto singular o piloto, que sea reflejo para otros municipios». En este sentido, apuntó también que «se trata de que Ledesma también sea un reclamo nocturno para que visitarlo una vez acabe el día sea también una experiencia turística a tener en cuenta».