Los lunes, revista de prensa y red

“«Il divo» Sánchez y el aviso al juez Marchena”, de Francisco Rosell; “Sánchez tiene miedo”, de Casimiro García-Abadillo; “La patronal de Mercadona, Lidl y Aldi traslada a Yolanda Díaz su `firme oposición a la reducción de la jornada laboral´” de Javier Romera; y “Manos Limpias: otra vez la Derecha marginal socorre a la Izquierda oficial”, de Federico Jiménez Losantos

(“Voto a los 16 años”. Viñeta de  <Nieto en ABC el pasado día 21)

«IL DIVO» SÁNCHEZ Y EL AVISO AL JUEZ MARCHENA

Artículo de Francisco Rosell publicado en El Debate el pasado día 21

En abril de 1991, en medio del frenesí inversor de la celebración del V Centenario del Descubrimiento de América con la Olimpiada de Barcelona y la Expo de Sevilla como hitos, José Borrell debutó como ministro de Obras Públicas con la ostentosidad del torero que grita «¡Dejadme solo!» para que la plaza se entere, pero quedando advertida la cuadrilla de que no le quite ojo al morlaco. Así, citó a los presidentes de las grandes constructoras y les exhortó a no abonar coimas. Ni qué decir tiene que todos coligieron que les habían subido la derrama.

A los tres años, volvió a la carga en lo que los asistentes interpretaron otro incremento de la iguala. Pero fue un paso más obsequiándoles con el sarcasmo de aconsejarles un código deontológico como si el peaje no les fuera impuesto. Eso sí, Borrell «cuidado con él» se adornó con su toreo de salón y se comprometió a una mayor transparencia sobre el patrimonio de los cargos públicos y la financiación de los partidos. En su brindis al sol, se jactó de que, siendo secretario de Estado de Hacienda, detectó muchas facturas falsas achacables al pago de mordidas, si bien no dio traslado a la Justicia a diferencia de lo que obró con Lola Flores a la que usó como badana de su demagogia. Al ser inquirido sobre por qué no exigió responsabilidades a quienes propiciaron los sobornos, Borrell pegó una larga cambiada: «No los tenía identificados; en cambio, a las constructoras, sí».

Al cabo de cuarenta años, las cosas no han hecho más que empeorar, pues ya pilla entrenados a quienes ejercitan el poder como si fuera el reparto de un botín de guerra. Si a los socialistas de la añada del 82 se les atribuía lo raudo que aprendieron a lucrarse del erario, a los de la «banda del Peugeot» —Ábalos, Cerdán y Koldo escoltando a Sánchez en su retorno a la secretaría general— ya le ha pillado entrenada y le bastó poner un pie en los ministerios para aprovisionarse de mesa tan surtida. Tras llegar a la política con una mano delante y otra detrás, han andado prestos a poner el cazo sin tiempo para ocultar una rebatiña que no podía pasar desapercibido para quienes aguardaban turno.

Al igual que Alfonso Guerra no podía ignorar cómo era posible que el tieso de su «enmano» Juan atesorara dinero como para regalarle un caballo a su hijo, otro tanto cabe con el jefe de «la banda del Peugeot». A Sánchez sólo le inquieta que se rompa la «omertá». Por eso, le mantuvo el escaño a su otrora mano derecha, José Luis Ábalos, amén de testimoniarle que le echaba de menos, así como ratificó como sucesor a Santos Cerdán en el congreso del PSOE siendo de dominio general que se reservaba su «cupo vasco» en la corrupción, como testificó el comisionista Aldama ante el juez. Jugando un sexenio con las cartas marcadas, creen que salieron así de la imprenta de don Heraclio Fournier.

Al borrar la frontera entre la ley y el delito, a la par que busca su impunidad, la «Piovra» (el pulpo gigante que designa a la Mafia) de la corrupción institucionalizada —otro método de crimen organizado— atrapa a la España sanchista merced a una «manga de ladrones» para la que «no se roba a nadie cuando se roba a todos». Al no ponérsele freno, la corrupción se reproduce como la mitológica Hidra de Lerna, el monstruo marino con aspecto de serpiente y aliento venenoso, que multiplicaba sus cabezas cada vez que se las cortaban hasta que Heracles puso remedio cauterizando las heridas. Pero Sánchez, al no poder ser cirujano de sí mismo, llena de lodo la bandera, hecha jirones, anticorrupción con la que se aupó mendazmente a la Presidencia. En lugar de cortar de tajo la corrupción, vio en ella un atajo.

Si de veras Rajoy hubiera caído porque los españoles estaban hartos de la corrupción, así como las fuerzas que respaldaron la moción de censura, Sánchez ya estaría fuera de la Moncloa teniendo a su «consuerte», a su «hermanísimo» y a sus colaboradores camino del banquillo como adelantados de su mismo destino. Empero, a un alto porcentaje de votantes que antepone el «quién» al «qué», les importa una higa favoreciendo que siga en el machito el presidente más corrupto desde la restauración democrática. Conforme al cínico aforismo del escritor galo Frédéric Beigbeder, «no hay que tratar al público como si fuera tonto ni olvidar nunca que lo es»

Llegado este punto, cobra sentido la pregunta que traslada, en su libro de reciente aparición «La Justicia amenazada», el expresidente de la Sala II del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, sobre los suplicatorios a los aforados. No habiéndose denegado antes por las Cortes ninguna petición del Tribunal Supremo, el juez del juicio al «procés» confía en que la deslegitimación del Alto Tribunal por quienes le acusan de politizar sus resoluciones («lawfare») no sirva para mudar de criterio y blindar la impunidad de políticos imputados. Estremece, desde luego, que, «en función de las mayorías y los acuerdos estratégicos, haya diputados acorazados frente a su procesamiento». No en vano hay encausados como el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, quien colocó a dedo al hermanísimo, que han corrido sin gallardía, como rata por tirante, a aforarse. Ya Chaves y Griñán se aforaron y desaforaron jugando con la Justicia en el sumario de los ERE.

Con respecto a una eventual no concesión del suplicatorio a Sánchez para evitar ser juzgado, nadie pondría la mano en el fuego por «Il Divo», evocando el título que Sorrentino asigna a Andreotti en su película sobre la Italia de «Tangentópolis», en función de cómo retuerce las leyes a su capricho, mientras tiende cortinas de humo y convierte en juguete roto a concursantes eurovisivas que soñaron con ser divas en un país en el que no hay más divo que quien se supone con derecho a decidir que es moral e inmoral, legal e ilegal. Aun así, todo es para siempre hasta que deja de existir un día en el que los españoles —incluidos los socialistas— hallarán lógica la consunción del sanchismo. De momento, aquello que se intentó minusvalorar rebajándolo a «caso Koldo» ya es «caso Sánchez» después de gozar, como los parásitos de «Los miserables», de Víctor Hugo, de la alegría de sentirse irresponsables y de poderlo devorar todo sin inquietud.

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20250521/il-divo-sanchez-aviso-juez-marchena_299067.html

SÁNCHEZ TIENE MIEDO

Artículo de Casimiro García-Abadillo publicado en El Independiente el pasado día 20

La filtración de los wasaps de Ábalos no es fruto de un calentón. Es una operación meditada, medida, que ha llevado semanas de planificación. Lo prueban algunos detalles que no han pasado desapercibidos, sobre todo en Moncloa, donde se ha seguido el día a día de la retahíla de mensajes con extremada preocupación.

El pasado domingo, El País informaba, de forma un tanto extraña, de que el PSOE y el Gobierno habían sido objeto de un «chantaje» justo unos días antes de que El Mundo publicara los citados mensajes. Los autores eran personas cercanas a los personajes centrales de la trama, Koldo y Ábalos. Según las fuentes de El País -la dirección del PSOE- esas personas amenazaron con publicar grabaciones que podrían comprometer al presidente del Gobierno, al número tres del PSOE, Santos Cerdán, y a dos ex ministros. Plantearon tres condiciones para no filtrar esas supuestas explosivas conversaciones: el pago de ciertas costas judiciales, la retirada de un expediente a un policía cercano al ex ministro de Transportes, y el reingreso en Correos de un despedido. Parece un precio barato a cambio de una campaña tan letal para el gobierno. Aún con todo, lo más sorprendente de la información es que ni la dirección del PSOE ni nadie del gobierno hayan presentado una denuncia por ese intento de chantaje.

El propio PSOE se ha dado cuenta de lo grave que era lo que ha revelado a El País y ayer mismo, el propio Santos Cerdán desmintió a El Independiente ese intento de frenar la publicación de conversaciones comprometidas a cambio de las ya aludidas condiciones. No es creíble que los periodistas que firmaron esa información se la inventaran. Más bien, lo que está haciendo el PSOE es recular ante una metedura de pata evidente.

Este incidente demuestra los nervios que habitan en Ferraz y en Moncloa. Es lógico.

La filtración a El Mundo -que no sabemos si es con la que amenazaron los chantajistas o proviene de otras fuentes- entraña las características propias de una operación milimétricamente planificada.

Tras reconocer que hubo intento de chantaje, ahora el PSOE recula. Los nervios atenazan a Moncloa y a Ferraz

En primer lugar, nada de lo publicado implica en actividad delictiva al ex ministro. Tampoco al presidente, pero sí que lo publicado pone de relieve algo que siempre ha dicho Ábalos: que a él Sánchez no le echó del gobierno por sospechas de corrupción.

En segundo lugar, los wasaps tocan temas sensibles, sin llegar a revelar nada peligroso… por el momento. Se habla de Air Europa, se da a entender que Pedro Sánchez se preocupó por la salvación de la compañía, pero no se implica en nada comprometedor. ¿Es acaso la única conversación al respecto entre el presidente y su ministro de Transportes? Parece que no. Otro tanto ocurre con el polémico aterrizaje en Barajas de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. Se habla de ella, pero es Rodríguez Zapatero quien dice de ella que es «amiga». Ábalos ha confesado -entre otros al que suscribe- que fue el propio presidente quien le pidió que acudiera a Barajas la noche de autos. ¿Acaso ese día, en los previos o al día siguiente, no se comunicaron por wasap?

En la entrevista que concedió a Irene Dorta, Ábalos avisaba que había muchos más wasaps, ya que en los dispositivos que él entregó a Koldo y que luego fueron incautados por la Guardia Civil en un registro en su casa de Alicante, había conversaciones con Sánchez «desde 2016». Es interesante la fecha, ya que abarca a los años previos a la moción de censura, justo cuando Ábalos y Sánchez consolidaron su estrecha relación, los meses previos a la victoria en las primarias sobre Susana Díaz.

Tampoco ha aparecido ninguna conversación sobre la compra de mascarillas durante el Covid. Resulta sorprendente que durante la primavera de 2020, Ábalos, que se convirtió en el principal suministrador de mascarillas para el sector público de la mano de Koldo y del comisionista Víctor de Aldama, no comentara nada de ello con el presidente del gobierno.

Sánchez sabe mejor que nadie de qué habló con Ábalos durante años. Por eso tiene miedo.

Aunque tanto él como sus ministros intentan transmitir tranquilidad, la actividad en el entorno del presidente ha sido frenética en los últimos días. Su asistencia a la cumbre de la Liga Árabe en Bagdad y su propuesta para que la ONU sancione a Israel es una prueba. Su aparición ayer en un acto en Madrid entrando a saco en la polémica de Eurovisión, pidiendo la expulsión del concurso de Israel, es otra prueba de la necesidad que tiene de llevar el debate a otro terreno que no sea el de la corrupción.

La tregua durará lo que quieran los que tienen a su disposición el material del que, hasta ahora, sólo conocemos una pequeña parte.

Hubo intento de chantaje, sí. Lo que desconocemos es en qué estado se encuentran las negociaciones. Si las filtraciones se paran, habrá que pensar que los chantajistas han conseguido su objetivo.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/s%C3%A1nchez-tiene-miedo/ar-AA1F5iMf?ocid=msedgntp&pc=HCTS&cvid=e61f28f96dae415d80d91971c0690dc5&ei=57

LA PATRONAL DE MERCADONA, LIDL Y ALDI TRASLADA A YOLANDA DÍAZ SU «FIRME OPOSICIÓN A LA REDUCCIÓN DE LA JORNADA LABORAL»

Artículo de Javier Romera publicado en El Economista el pasado día 19

Josep Antoni Duran i Lleida, presidente de Asedas, la patronal que agrupa a las cadenas de supermercados, como Mercadona, Dia, Lidl, Aldi, Consum o Ahorramás, ha remitido una carta a Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, en la que muestra «la firme oposición al Proyecto de Ley sobre reducción de la jornada laboral» aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 6 de mayo y remitido a las Cortes para su tramitación parlamentaria.

La patronal de Mercadona, Lidl y Aldi traslada a Yolanda Díaz su «firme oposición a la reducción de la jornada laboral»

Duran i Lleida traslada el profundo malestar de las empresas de la patronal por «la manera en la que se ha presentado el Proyecto de Ley, como una iniciativa que venía a beneficiar, sobre todo, a los millones de trabajadores del comercio y la distribución». Duran i Lleida lamenta que tras «muchos años de fructífera negociación colectiva, no se hayan tenido en cuenta sus necesidades, cuando los empresarios y los representantes de los trabajadores han acordado las mejores condiciones posibles para ambos en los convenios vigentes».

Los informes en que se ha basado la reducción de la jornada indica, de acuerdo con el presidente de Asedas, un profundo desconocimiento de la realidad socioeconómica y laboral de la distribución, proyectando «una imagen negativa y no justificada» que, continúa Durán i Lleida, «ignora el servicio que prestamos a la sociedad en nuestros establecimientos, sus amplísimos horarios de apertura al público (para atender todo tipo de necesidades familiares y sociales) y la enorme flexibilidad con la que tenemos que adaptarnos a las necesidades de los ciudadanos a los que servimos».

Esta situación se achaca, desde Asedas, a la falta de diálogo con los representantes de los empresarios, «que nos ha impedido explicarte con detalle por qué la consideramos inadecuada y perjudicial». Y anuncia que «vamos a solicitar a todos los grupos parlamentarios en las Cortes que apoyen las enmiendas a la totalidad del proyecto». Cabe recordar que la distribución alimentaria es uno de los grandes motores del empleo en España.

Más de 340.000 trabajadores

El conjunto de empresas vinculadas a Asedas, que representan el 75 por ciento de la distribución alimentaria en España, emplean a más de 340.000 personas, lo que consolida a los supermercados y mayoristas de alimentación como uno de los sectores económicos más activos en la creación de empleo estable y de calidad. Además, es interesante llamar la atención sobre el conjunto de 214 pequeñas empresas del sector que gestionan enseñas de alcance local y que dan empleo a más de 3.000 personas.

«Empresarios y trabajadores demuestran cada día su total compromiso de servicio a la sociedad y ponen a disposición de los ciudadanos, muy cerca de sus viviendas y trabajos, un surtido de alimentación completo, seguro y a precios más asequibles que la media de la Unión Europea», dice Asedas.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/dinero/formacion-empleo/la-patronal-de-mercadona-lidl-y-aldi-traslada-a-yolanda-d%C3%ADaz-su-firme-oposici%C3%B3n-a-la-reducci%C3%B3n-de-la-jornada-laboral/ar-AA1F1OLQ?ocid=msedgntp&pc=HCTS&cvid=242983b6f3614620a76662d93da012c4&ei=53

MANOS LIMPIAS: OTRA VEZ LA DERECHA MARGINAL SOCORRE A LA IZQUIERDA OFICIAL

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 18

Pronto veremos si el alquiler es para un trabajo, al estilo de Chicago, o una integración permanente en el sanchismo judicial. Pocos medios han destacado, salvo Libertad Digital, el súbito volantazo de Manos Limpias, que ha unido a su papel como acusación popular contra la familia de Sánchez el de defensor del propio Sánchez, como si no tuviera nada que ver con la corrupción que ML imputa a su familia. No está mal esta forma de conciliación: por la mañana, contra Begoña; y por la tarde, con el marido de Begoña; los días pares contra el hermano de Sánchez y los impares con Sánchez. O Miguel Bernad se ha vuelto loco o está demasiado cuerdo, pero no sabemos por qué motivo. Y cualquier hipótesis puede valer.

Manos Limpias sigue raudo la indicación de Bolaños

La organización que el Gobierno desprecia siempre como «de ultraderecha» se mostró preocupadísima por el «gravísimo atentado a la intimidad del presidente del Gobierno» justo después de que Félix Bolaños, el implacable enemigo de las acusaciones populares, hasta el punto de querer cargarse la Constitución para ilegalizarlas, hizo una intervención grotescamente bipolar a cuenta de los wasaps de Sánchez a Ábalos sobre el rescate de Air Europa y entre otras actuaciones políticas en favor de intereses privados, como los favorecidos por su esposa, favorecida por esos mismos intereses.

Después de haber defendido, al mismo tiempo y según fuera el portavoz, que los mensajes no tenían ninguna relevancia (Esther Peña, portavoz del PSOE) y que la tenían extrema y constituían un delito gravísimo (Oscar López, ministro del Gobierno del PSOE y su penúltimo líder en Madrid), el Gobierno y su Orfeón Corruptarra decidieron atrincherarse en la hipótesis del delito, achacable al medio que los ha publicado, el diario El Mundo.

Y sucedió que, cuando el orfeón bramaba desde la familia de la tele sanchista, Ábalos confirmó que esos mensajes eran veraces, y que él sabía que se iban a publicar, porque se lo había dicho el periódico, por si quería añadir algo.

El golpe era definitivo, porque confirmaba que Ábalos, fuera o no la fuente de los periodistas, apoyaba la revelación de las actividades delictivas del presidente del Gobierno, en los años de su privanza, y de vuelta a la misma, con el intermedio de los cuatro meses en que, según el sensible Sánchez, lo echó muchísimo de menos. Y esto sucedía cuando el Orfeón Corruptarra pedía la denuncia de ese periodismo abyecto, golpista, de bulo y fango, que, obligaban al Gobierno a denunciar ante los tribunales la fechoría.

Y va Bolaños y dice que aún no está claro si la publicación de los wasaps es delito o no, que puede ser denunciada o no ser denunciada, y que, en función de las evidencias disponibles, el Gobierno actuará o no actuará… pero que «cualquier persona u organización puede hacer esa denuncia». Y va Manos Limpias y anuncia que van a querellarse contra la publicación de ese gravísimo atentado contra la intimidad del presidente del Gobierno.

Un precedente de colaboración de la derecha marginal con el PSOE

Y ante la boca abierta de los medios presentes, el portavoz de Manos Limpias dice que ellos no quieren defender a Pedro Sánchez, sino a la institución de la Presidencia del Gobierno, que, según ellos, es lo que está atacando el diario El Mundo. No a Sánchez, publicando cosas de Sánchez en su condición de presidente del Gobierno, como es favorecer de forma ilegal a una empresa privada que financia a la esposa de Sánchez, sino a la Presidencia del Gobierno, así, en abstracto, a la que, por cierto, no ha hecho ninguna referencia el periódico, ni antes ni después de publicar los wasaps.

O sea, que Bolaños centra el balón que le quema en los pies, se olvida de que ese «cualquiera puede denunciar» es lo que él lleva meses atacando, y va la organización que más ha hecho lo que Bolaños ataca y remata de cabeza el balón, que sale fuera, mientras la testuz da en el palo. La coordinación no se veía desde los tiempos del 11-M, cuando la Izquierda en el Poder y sus sindicatos policiales tuvieron a la derecha marginal, tanto la mediática como bufetes habituales de defensa de la policía, en casos de denuncias por parte de los delincuentes o típicos de las cloacas de Interior.

Tampoco faltó el apoyo de sindicatos y medios muy, muy derechistas en un episodio posterior, pero directamente conectado con el 11-M, que fue el asalto y destrucción de la AVT, punta de lanza de todas las gigantescas movilizaciones callejeras contra Zapatero. La «rebelión cívica», como la llamaba Francisco José Alcaraz, fue llevada primero al banquillo, en la persona de su presidente, y luego, al banco, que financió su sustitución por oscuros personajes, más relacionados con el delito que con el uniforme. Está por hacer la historia de esa infiltración del Gobierno del PSOE, con Zapatero y Rubalcaba al frente, en las organizaciones civiles de oposición. Esta voltereta de Manos Limpias sería el último episodio. O el penúltimo.

Disparates y contradicciones de Manos Limpias

Es probable que la actuación del Dúo Bolaños Limpios se haya montado apresuradamente, en pocas horas, al saber el Gobierno que Ábalos iba a respaldar como veraces los wasaps de El Mundo. Pero, en todo caso, es evidente que para acudir con esa urgencia y con semejante contundencia, tenía que existir previamente una relación fluida y amistosa de Bolaños y ML. De no ser así, el triministro trimotor del golpismo sanchista corría el peligro de que Bernad lo hubiera denunciado por intentar corromperlos. Y es posible que el argumentario de la denuncia en defensa de la intimidad de Sánchez sea de la Moncloa, porque ni el peor abogado diría tanta sandez.

En primer lugar, la Presidencia del Gobierno no puede separarse de la actuación de la persona que la ocupa. Por ejemplo, se podía estar contra Campechano y a favor de la Corona, a la que manchaba con sus fechorías. Pero ese mismo razonamiento vale para Sánchez. Es el actual presidente el que menoscaba su cargo al comportarse de forma venal, por no decir ilegal. Si estuviera preocupada por la presidencia, Manos Limpias debería haber denunciado a Sánchez, ya que al jurar el cargo prometió guardar y hacer guardar la Constitución y la está corrompiendo y deslegitimando a diario. ¿O es que no degrada el papel de la presidencia del Gobierno los casos de corrupción de su esposa y hermano que ha denunciado Manos Limpias?

En segundo lugar, y reforzando la hipótesis de que Manos Limpias sólo ha alquilado sus siglas a la Moncloa, cuando siguió las palabras de Bolaños ya no había ni sombra del delito, porque Ábalos había reconocido que lo publicado era cierto y que él, uno de los dos dueños del wassapeo, no protestaba por su publicación. De hecho, dijo que les favorecía a ambos. El reciente respaldo de la Audiencia de Madrid a la investigación del juez Peinado, subrayando la «desviación de Poder» de Sánchez en favor de los financiadores de las andanzas académicas y los intereses de Begoña Gómez hacen casi imposible que ningún juez admita a trámite la denuncia de ML.

Pero, en tercer lugar, y para vergüenza de los dirigentes de ML e indignación de los que creían en su capacidad legal y moral, y buena fe, la denuncia la presentaron a la Fiscalía, es decir, a Álvaro García Ortiz, al que también tienen denunciado y hasta le han hecho sentar en el banquillo. A lo mejor también es un gravísimo atentado a la intimidad de Alvarone decir, como ML, que borrar los correos que probaban la difusión ilegal de datos reservados para perjudicar a una rival política, no estaba tan mal. Y que, de hecho, se arrepienten de haberse querellado contra el fiscal y van a hacerlo contra el novio de Ayuso, para hacerse perdonar tantísima crueldad. Pronto veremos si el alquiler es para un trabajo, al estilo de Chicago, o una integración permanente en el sanchismo judicial. A estas alturas, ya da igual.

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/2025-05-18/federico-jimenez-losantos-manos-limpias-otra-vez-la-derecha-marginal-socorre-a-la-izquierda-oficial-7255552/

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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