El 86 por ciento de todas las infecciones pasaron desapercibidas antes del cierre de Wuhan

Los casos no detectados de coronavirus son los más feroces: generan el 75% de contagios

Los casos no detectados de coronavirus son los más feroces: generan el 75% de contagios
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Los casos no detectados están ayudando al coronavirus a seguir expandiéndose por todo el mundo. Un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) ha desvelado en un trabajo de urgencia que una de las claves que ha hecho al Sars-Cov2 tan expansivo son el gran número de casos de personas asintomáticas o con síntomas leves que no fueron detectados. Esos mismos que, actualmente, en España están quedando en un segundo plano mientras se da prioridad a quienes muestran los síntomas más graves.

La investigación, liderada por Jeffrey Shaman y publicada en la revista Science afirma que estos sujetos fueron los principales responsables del rápido avance del brote de COVID-19 en China. Un factor que podría explicar por qué ha terminado llegando a todo el planeta.

En concreto, la investigación científica llega a cuatro conclusiones fundamentales:

1.         el 86 por ciento de todas las infecciones pasaron desapercibidas antes del cierre de Wuhan, en la provincia china Hubei el 23 de enero.

2.         Cada uno de estos casos de contagios que no fueron detectados contagiaba la mitad que las personas con síntomas sí detectadas (52%)

3.         Estos casos no detectados fueron los causantes de dos tercios de las infecciones documentadas.

4.         Los esfuerzos de control por parte del Gobierno y el nivel de alerta en la propia población contribuyeron a disminuir la velocidad de expansión del coronavirus fuera de China. Es decir, las medidas de control y las restricciones de movimiento contribuyeron a que se disparara menos rápido.

“La explosión de casos de COVID-19 en China fue producida de manera mayoritaria por individuos con síntomas leves, limitados o sin síntomas en absoluto que pasaron sin detectar”, afirma Shaman.

“Dependiendo de su número y capacidad de contagiar, los casos sin detectar pueden exponer a una porción mucho más grande de la población al virus de lo que ocurriría de otra manera. Hemos descubierto que para el COVID-19 en China estos individuos contagiados sin detectar son muy numerosos y contagiosos. Estas transmisiones silenciosas seguirán suponiendo un gran desafío para impedir que este contigo masivo siga adelante”, sentencia.

Los autores del estudio han realizado simulaciones virtuales basados en los datos recogidos durante el brote en China combinados con los datos de movilidad de las personas entre enero y febrero.

Con dicha información advierten de que los cambios en los tratamientos y la forma de documentar los casos (además de las medidas de restricción de movimientos) pueden hacer que las predicciones sean más difíciles. “Una mayor alerta sobre el brote, mayores medidas de protección personal y la restricción de viajes han ayudado a reducir la fuerza total de la infección”, aseguran. “Sin embargo, no está claro si esta reducción será suficiente para detener por completo el avance del virus”. “Si el nuevo coronavirus sigue el patrón de la pandemia de gripe H1N1 de 2009, se distribuirá también globalmente y se convertirá en el quinto coronavirus endémico en la población humana”.

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