LA SUSPENSIÓN POR TEMOR AL INCREMENTO DE CONTAGIOS DEJA A MÁS DE 10 MILLONES DE ALUMNOS SIN CLASE

Reportaje / Ser profesor en tiempos de coronavirus: así se adapta a la comunidad educativa para ‘sobrevivir’ al cierre de las aulas

Conocemos las herramientas y plataformas más usadas por la comunidad docente para que el alumno pueda continuar su formación en casa

Reportaje / Ser profesor en tiempos de coronavirus: así se adapta a la comunidad educativa para 'sobrevivir' al cierre de las aulas

Madrid y La Rioja fueron las primeras comunidades en decretar el cierre de las aulas el pasado martes 10 de marzo. Antes lo habían hecho algunas ciudades vascas como Vitoria y Labastida. Cataluña, País Vasco, Murcia y Galicia lo decidieron este jueves 12 de marzo.

Y tras la comparecencia del presidente Pedro Sánchez, ese mismo día, recomendando la suspensión de todas las clases en España, desde la guardería hasta la Universidad, para ralentizar el ritmo «demasiado veloz» de propagación del coronavirus, todas las demás. Andalucía fue la última. En total, más de diez millones de alumnos, sin clase.

El coronavirus ha provocado una situación inaudita. ¿Cómo enseñar y educar renunciando al contacto directo entre profesor y alumno? Mientras los hospitales y las salas de urgencia se llenan, las escuelas infantiles, los colegios, los institutos y las universidades se vacían.

Toda la comunidad educativa en guardia frente a un nuevo e inaudito desafío: que la evolución del alumnado deseable para este curso no se resienta habida cuenta que es una situación que nadie sabe cuánto se va a prolongar.

Estamos al habla con Armando López Encabo, director del Colegio Público Carlos Ruiz de Navalcarnero. Consciente de la dificultad que entrañan unos tiempos que nadie ha elegido vivir pero que no queda más remedio que afrontar: «Creo que nuestro centro es un buen modelo porque desde el primer día establecimos la opción de hacer tareas desde casa«, presume vía telefónica, justo en el momento de enterarse que la Comunidad ha tomado la decisión de mandar a los profesores para casa a partir de este viernes 13 de marzo de 2020 y que continúen con el teletrabajo.

«En cuanto supimos que los niños dejarían de venir a clase, nos pusimos en marcha. Convocamos a una reunión urgente con las coordinadoras de ciclo. Establecimos un plan de trabajo de deberes para todas las áreas y a la carrera pero de manera exhaustiva y completa. Hemos mantenido la información a los padres para que visiten la página web y los blogs».

El mayor problema estriba en que, si bien en institutos y universidades, los alumnos están obviamente mejor preparados para seguir online el curso, no ocurre lo mismo con los centros de infantil y primaria. «Nuestros alumnos son muy pequeños y muchos de ellos van a pasar estos días con sus abuelos, por lo que es complicado que ellos les puedan asesorar a la hora de acceder a las aplicaciones informáticas».

A su lado recoge el testigo Lola Martínez, la secretaria del centro, que dibuja este escollo: «Tenemos diversidad de familias: la gran mayoría se muestran muy implicadas y comprometidas en la educación de sus hijos y presentan muy buena competencia en lo digital pero tenemos otras, desgraciadamente, menos involucradas, con menos conocimientos digitales o incluso sin los medios necesarios. La escuela juega un papel compensador de desigualdades pero de esta manera, inevitablemente, aumentan. La intención la tenemos pero sabemos que los resultados no van a ser los esperados».

Martínez recuerda que han dado libertad a los profesores para elegir «entre la diversidad» de modelos existentes pero hace hincapié en la formación que están recibiendo los profesores, obligados también, como alumnos y padres, a adaptarse a esta nueva situación:

El libro de texto sigue siendo una herramienta activa porque se han programado actividades a partir de él para que se envíen electrónicamente o bien, sean corregidas a la vuelta cuando haya normalidad. La formación de los profesores la estamos dando a través de la herramienta de la Comunidad de Madrid, EducaMadrid, y de Google, para que se familiaricen con las plataformas que les van a facilitar la tarea.

Al empeorar la situación, la Comunidad ha decidido que los profesores dejen de acudir a los centros educativos, ante el temor de contagio, por lo que teletrabajarán: «Ahora estamos formándoles en ‘Google Classroom‘ para que puedan trabajar desde casa».

La secretaria de este colegio público situado en el suroeste de la comunidad está encantada con la predisposición que ha encontrado entre la plantilla del centro: «Nuestro equipo es muy diverso.  Hay una gran parte de edad más avanzada cuya competencia irremediablemente no es igual que la de aquellos que acaban de empezar en la profesión, pero todo el mundo está colaborando con las directrices que le estamos dando desde el equipo directivo. Les acompañamos y le resolvemos las dudas. Además, la CAM ha lanzado una convocatoria extraordinaria de cursos y está ofreciendo oportunidades de formación online, lo que ayuda mucho ante este nuevo escenario educativo»

Aparte de las herramientas y las posibilidades que ofrece la web de la región, a nivel nacional también hay herramientas interesantes para darle al coronavirus una respuesta europea. Es el caso de eTwinning, plataforma europea que ya emplean en el centro:

Es un entorno de trabajo seguro donde trabajamos de manera colaborativa con cuatro centros europeos: Eslovenia, Portugal e Inglaterra con los que además desarrollamos un proyecto de Erasmus Plus. Permite colgar recursos elaborados por docentes y tener contacto permanente entre el profesorado y alumnado de diferentes países..

La polémica por mandar a los alumnos a casa y no a los profesores

Si bien en el momento de elaborar y redactar este reportaje, los profesores seguían acudiendo a los centros, la Comunidad de Madrid decidió acabar con esta situación el jueves 12 de marzo ante el riesgo de contagios.

Una profesora de un centro de un barrio residencial de la capital, que prefiere mantenerse en el anonimato, resumía así el sentir entre los profesionales educativos: «Estamos cinco horas presenciales aunque no tengamos niños. Es un poco absurdo que manden a los niños a casa si nosotros estamos todos juntos. Somos mas de 50 personas en el centro. Si se trata de evitar contagios, así hacemos poco. Desde aquí hacemos lo que podemos pero lo mismo que hacemos aquí lo hacemos desde casa. El trabajo se haría exactamente igual pero cada uno con su Ipad y su ordenador».

Manuel, compañero suyo, incidía en esta anomalía: «Pese a las medidas de trabajar desde casa en el centro lo habían descartado pero prefieren el trabajo presencial por imagen, como si trabajar desde casa fuera menos prestigioso aunque hay gente que ha salido de enfermedades graves y tienen el sistema inmunológico resentido».

«Las medidas habían sido distribuir a los profesores por el colegio para que no haya contagios. Por lo demás se trata de controlar el trabajo y estamos mandado de manera online actividades y compartiendo carpetas por Google Drive. Los ciclos superiores ya tienen Ipad y eso facilita mucho la labor. A los pequeños se les manda a las familias un correo con ficheros adjuntos. Se grabarán videos explicativos para niveles superiores con la dificultad de no poder resolver dudas en el momento. Hay familias que lo han acogido en buen grado y otros que no, con la cantidad de cosas que tienen que realizar. Y otros tienen el problema de que muchos niños están con sus abuelos y no les pueden ayudar», recuerda.

Un ‘debut’ impensado

Sofía es una joven profesora de secundaria aún sin plaza por oposición. Acostumbrada a encadenar sustituciones mientras prepara las oposiciones, lo que se ha encontrado esta interina ahora no se lo hubiera podido ni imaginar cuando le ofrecieron cubrir una baja por enfermedad el pasado mes de febrero en un centro de Alcobendas.

«Me incorporé a mediados del mes pasado y le estaba cogiendo el aire a todo lo que implica empezar en una clase con el curso ya tan avanzando. Nombres de los compañeros, de los alumnos e incluso estudio de las rutas para venir al centro. Afortunadamente los más veteranos se han volcado conmigo a la hora de facilitarme las herramientas que voy a utilizar para seguir con el curso de esta manera tan rocambolesca, por la idea era que esta baja fuera hasta finales de curso», comenta en un audio vía Whatsapp.

Tan sólo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él. Es una cita célebre del filósofo alemán Immanuel Kant. Y una pandemia global como esta puede complicar los objetivos pero no pararlos. Las herramientas y las alternativas están sobre la mesa. Siguiendo las recomendaciones insistentes de las autoridades (todos en casa), una última y humilde recomendación: qué mejor que acompañar el confinamiento de todos con el disfrute de cualquier lectura. Un aprendizaje lleno de experiencias y conocimientos que no solo llega al corazón sino que permite un mundo de fantasía, ilusión y reflexión. Muchas veces ‘solo’ nos falta tiempo. Ahora quizás ya lo tenemos.

 

Siga al autor de este reportaje en Twitter: @robermarban

 

 

 

 

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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