(PD).- ‘Trasladar y acercar la ciencia y la investigación al paciente’. Este es uno de los principales objetivos del futuro Laboratorio de Investigación en Imagen Cardiovascular Humana. Lo dijo ayer quien será su director, el prestigioso cardiólogo Valentín Fuster, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
El citado laboratorio tendrá su sede, en breve, en el Hospital Carlos III, perteneciente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Con este centro, Madrid ‘se va a situar en la primera línea mundial de la investigación cardiovascular’, señaló ayer la presidenta regional, Esperanza Aguirre, tras la firma de un convenio con el Ministerio de Ciencia e Innovación para poner en marcha, entre otras cuestiones, uno de los laboratorios pioneros en enfermedades cardiovasculares.
Según los expertos, dicho laboratorio ‘situará a Madrid al nivel de centros internacionales únicos como el Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí, de Nueva York’.
Se da la circunstancia de que el mencionado Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí también está dirigido por el doctor Fuster. El laboratorio del hospital madrileño Carlos III ‘es un hito muy importante’, señaló ayer el propio doctor Fuster. A su juicio, en este centro hospitalario ‘va a estar la tecnología más avanzada del mundo’ en materia cardiovascular. Y eso es fundamental porque no olvidemos que los trastornos cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo’. En la comunidad madrileña las enfermedades cardiovasculares provocan cerca de doce mil muertes al año.
El acuerdo de colaboración firmado ayer entre el Gobierno regional y el Ministerio de Ciencia e Innovación -este último, a través de su Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC)-, establece que el futuro Laboratorio de Investigación Cardiovascular madrileño contará con una infraestructura ‘de la más alta tecnología para avanzar en el desarrollo de programas de investigación científica de imagen cardiovascular humana’, dijo el secretario de Estado de Investigación, del citado departamento ministerial, Carlos Martínez.
El compromiso entre la Consejería de Sanidad y el CNIC es impulsar, en Madrid, las investigación biomédica de las enfermedades cardiovasculares y, además, hacerlo dentro del sistema madrileño de salud.
A la vista del acuerdo, los equipos de imagen multimodalidad que se utilizarán en el futuro laboratorio serán los más avanzados y ofrecerán la oportunidad excepcional de concentrar, en la Comunidad de Madrid, la mejor investigación preclínica y clínica en el área de las enfermedades cardiovasculares.
Para el Ejecutivo regional, dijo Aguirre, ‘una de las prioridades es la transferencia del conocimiento generado por la investigación biomédica a la práctica clínica en el sistema sanitario porque esto redunda en importantes beneficios para la salud del paciente’. Es decir, se podrán conocer antes y mejor las patologías para que la prevención sea más temprana y eficaz para el enfermo.
Otra de las cuestiones más positivas del futuro laboratorio es que en él también se han implicado cinco jefes del Servicio de Cardiología de hospitales madrileños, cuyo trabajo en equipo es fundamental para el éxito de esta iniciativa.
Todos ayer recordaron que las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte y hospitalización, tanto en España como en la comunidad madrileña. De hecho generan un gasto sanitario anual superior a los 4.000 millones de euros.
‘Madrid es una región clave para impulsar la investigación científica. Y para ello queremos contar, como en este caso, con el apoyo y la colaboración del Gobierno de la Nación’, añadió Aguirre.